Mañana podrían condenar al médico Carlos Arzuza
Mañana, finalmente se conocerá la sentencia en el caso que involucra a los médicos Carlos Arzuza y Carlos Gassibe, imputados por homicidio simple con dolo eventual por la muerte del empresario Roberto Del Barco que ocurrió en 2013, cuando se sometió a una liposucción en la clínica Excellar, ubicada en la calle Pedro Molina de Ciudad. La fiscal Laura Rouselle pidió 11 años de prisión para Arzuza e inhabilitación para desempeñar su profesión por 20 años y 9 años para Gassibe y 18 de inhabilitación.
Arzuza se encuentra actualmente detenido en el penal de Boulogne Sur Mer por la muerte de Isabel Gattari (48), que se produjo el año pasado a raíz de una intervención quirúrgica similar. Lo insólito de la detención fue que Arzuza se estaba practicando a sí mismo una cirugía de alargamiento peneano cuando arribaron las fuerzas de seguridad. Gassibe, por su parte, se encuentra en libertad y practicando la medicina en el hospital Lagomaggiore.
En diálogo con MDZ Radio, el hermano de Roberto Del Barco, Héctor Del Barco, destacó la importancia de la sentencia que se conocerá mañana y la necesidad de que la Justicia resuelva de manera ejemplar. " No es un caso de mala praxis, es un caso de praxis prohibida. Mi hermano tenía obesidad mórbida. Ellos (Arzuza y Gassibe) no eran anestesistas e inocularon una sustancia prohibida que provocó la muerte de mi hermano. Todas estas operaciones en personas con obesidad son de una complejidad quirúrgica mayor; requieren una aparatología más compleja, un anestesista, una terapia para casos de emergencia", recordó Del Barco.
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Con respecto a lo argumentado por la defensa de los médicos, quienes sostuvieron que la normativa vigente sólo se aplicaba para la salud pública y no para la privada, Del Barco añadió: "El argumento de la defensa es chocante; esperamos un fallo ejemplificador. No sólo siguieron practicando la medicina en ese antro que no estaba aprobado como clínica, siguieron trabajando en hospitales públicos como el Lagomaggiore por ejemplo, como si no hubiera pasado absolutamente nada. Estamos convencidos de que hubo dolo; obviaron al anestesista, conocían los riesgos de la droga que estaban poniendo y tenían experiencia como para conocer la complejidad de la intervención".
Del Barco recordó que su hermano conoció a Arzuza en el colegio de sus hijas y éste lo convenció de realizarse la cirugía que provocó su muerte. "Mi hermano tenía obesidad mórbida y Arzuza lo convenció de hacerse la liposucción. Prescindieron del anestesista y le colocaron una droga altamente tóxica. Esperamos que se haga justicia", cerró expectante.

