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Catorce años para policía que mató a un joven

Un comisario recibió esa condena en Santa Fe por disparar a quemarropa a un presunto delincuente.

Un comisario de la Policía de Santa Fe fue condenado a 14 años de prisión por la Justicia de Rosario por matar en 2011 de un disparo por la espalda a un joven que había sido detenido en el marco de un robo, en la localidad santafesina de Pueblo Esther. La condena recayó sobre el comisario Mario Daniel Urquiza, quien fuera el jefe de Logística de la Policía de Acción Táctica (PAT) de Rosario. 

La sentencia fue dictada por el juzgado en lo Penal de Sentencia número 2 integrado por los jueces María Isabel Mas Varela, Edgardo Fertitta y Julio Kesuani, quienes encontraron a Urquiza culpable "homicidio calificado" en cuanto al crimen del joven de 19 años, y de "falsedad ideológica de documento público y portación ilegal de arma de fuego de uso civil" por haberle "plantado" un arma de fuego a la víctima. 

El próximo miércoles 22, los magistrados darán a conocer los fundamentos del fallo, momento en el cual empezarán a correr los plazos legales para las correspondientes apelaciones de las partes, según la información difundida por medios locales citados por la agencia Noticias Argentinas

El hecho juzgado es el crimen de Sergio Ezequiel Luján, quien tenía 19 años cuando pereció baleado por la espalda en la noche del 2 de diciembre de 2011. Todo se inició cuando por un llamado se alertó a la subcomisaría 11 de Pueblo Esther sobre el intento de asalto a un comerciante. Dos policías llegaron al lugar, en Juan Domingo Perón y Venezuela, y observaron como dos jóvenes salían disparados en distintas direcciones. El comisario Urquiza atrapó a uno de los prófugos, que resultó ser Luján, lo redujo y se lo llevó en la patrulla. 

Mientras participaba de la búsqueda del cómplice, el joven, que no se encontraba esposado como marca el procedimiento, intentó escapar a la carrera, fue baleado en la espalda y murió en el hospital de Villa Gobernador Gálvez, adonde lo trasladó el mismo móvil que lo había detenido. 

En el inicio del juicio que lo condejó, Urquiza reconoció que al joven de 19 años le "plantaron" un revólver de calibre 22 y que cuando fue baleado corría desarmado. También aseguró que tropezó y se le escapó el disparo que terminó con la vida del muchacho, mientras que adujo haber sido "mal aconsejado" y explicó su falso relato en su "miedo" a perder el trabajo. 

"Cuando este masculino (por Luján) que estaba en la camioneta sale corriendo hacia el sur, salgo tras él. Tropiezo y producto de ello se me escapó el disparo, a unos 40 metros. El arma estaba montada y cargada, pero no apunté. Juro que no lo maté a quemarropa como dicen. Me sucedió ésto, mala suerte. Pero nunca tuve intención de matar. Pido disculpas a la familia porque no se merecen una situación como esta", reconoció el policía en pleno proceso. 

En el comienzo del juicio el fiscal Carlos Covani había calificado el caso como "homicidio calificado por el abuso de su función policial y falsificación del acta", lo que prevé una pena de prisión perpetua. Sin embargo, durante el debate no se demostró que el acusado hubiera cometido un abuso de sus funciones, por lo que el instructor pidió 14 años de cárcel por "homicidio agravado por el uso de arma de fuego", tal cual se dio en la sentencia.