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La defensa de Silva cargó contra la fiscal y el juez de garantías

Alejandro Cazabán, defensor de la joven imputada por la muerte de Genaro Fortunato, destacó que el tribunal haya detectado la "arbitrariedad" de Andrea Rossi y Pablo Peñasco en la investigación.
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La defensa de Julieta Silva, la joven imputada por la muerte de su novio, Genaro Fortunato, en San Rafael, consideró que la fiscal Andrea Rossi y el juez de Garantías Pablo Peñazco actuaron "arbitrariamente" al decretar la prisión preventiva para Silva, y destacó que el tribunal haya descartado el "dolo directo" y el "dolo calificado por el vínculo", dado que "nunca quedó probado que hubiese alevosía".

En diálogo con el programa Lo demás es lo de menos, de MDZ Radio, el abogado defensor Alejandro Cazabán explicó los resultados de la última audiencia que se llevó a cabo este martes en el Tribunal de Apelaciones conformado por los jueces Alejandro Celeste, Jorge Yapur y Néstor Murcia, y resaltó que la triada de magistrados "llamó fuertemente la atención a la fiscal (Andrea Rossi) por su actuación imprudente", al "apresurarse en calificar un hecho cuando ni siquiera tenía las pruebas mínimas para hacerlo".

Además "criticó severamente al juez de garantías (Pablo Peñazco) que confirmó la prisión preventiva sin siquiera revisar la causa".

Según Cazabán, el tribunal que examinó la investigación contra Silva "descartó el dolo directo y el dolo calificado por el vínculo y la pareja, porque nunca quedó probado que hubiese alevosía", y añadió que "la relación entre Julieta y Genaro no era la de una pareja en términos jurídicos y penales", debido a que "recién se estaban conociendo, y de hecho era la primer noche en la que salían juntos".

"Tanto la fiscal como el juez habían actuado con muchísima arbitrariedad", aseveró.

Para el letrado, una de las claves en la decisión del tribunal para cambiar la caratula de la causa y disponer la prisión domiciliaria para Silva fueron los contrastes probados en los testimonios del cuidacoches: "Marqué 35 contradicciones en la declaración de Ariel, quien declaró dos veces, y dio distintas versiones de los hechos, y el juez de garantías, para confirmar la prisión preventiva, lo tomó como un testimonio creíble". 

"Eran contradicciones sustanciales, sobre cómo fue el hecho, su mecánica, dónde ocurrió, cómo fue, si estaban arriba o abajo del auto, si corrieron o no", detalló. También aclaró que ello se reforzó con la inclusión de testigos "que habían dicho la verdad de lo ocurrido", y "las pruebas técnicas de Policía Científica" que "dieron por acreditado que nunca hubo alevosía".

Cazabán se mostró confiado en que "se va a demostrar que hubo un actuar culposo grave, pero con una pena mucho menor que la del homicidio simple".