Presenta:

El cigarrillo electrónico sería menos perjudicial que el tradicional

El cardiólogo colombiano Jorge Dib Mor Dale aseguró que estos dispositivos son "menos ofensivos" para la salud y ayudan a dejar de fumar.
447439.jpg

El doctor colombiano Jorge Dib Mor Dale indicó que los cigarrillos electrónicos "son más seguros que los de tabaco convencional, y la respuesta está basada en un estudio del Colegio Real de Médicos de Gran Bretaña, una entidad independiente, y concluye que el cigarrillo electrónico es un 95 por ciento más seguro o menos dañino para la salud que el cigarrillo tradicional o de combustión".

"Hay evidencia científica de esto, y uno quisiera que haya más. Este mismo estudio británico dice que los fumadores que quieran dejar de fumar tienen seis veces más chances de lograrlo utilizando el cigarrillo electrónico que no usándolo", agregó Mor Dale, autor de publicaciones en revistas como American Journal of Cardiology y Journal of the Canadian Cardiovascular Society, en una entrevista con la agencia Télam.

El cigarrillo electrónico, cuyo uso es cada día más extendido, es objeto de debate de la comunidad científica, y aunque algunos estudios aseguran que es menos nocivo que el cigarrillo tradicional, en muchos países no está regulado por las autoridades sanitarias a la espera de más estudios para comprobar sus efectos.

-¿Qué ocurre con la adicción, ya que el cigarrillo electrónico tiene nicotina al igual que el tradicional?

-En el cigarrillo común la nicotina es la sustancia que genera la adicción, pero no es la más tóxica a la hora de fumar el cigarrillo tradicional. Es una sustancia tremendamente adictiva y genera una adicción física, por lo cual hay síndrome de abstinencia con todas las consecuencias que esto trae aparejado. La nicotina es la sustancia adictiva, pero no la dañina para la salud: la sustancia dañina al fumar el tabaco tradicional básicamente son los alquitranes y el monóxido de carbono. Con el electrónico, quien lo fume tendrá la nicotina, que es lo que le produce la adicción, pero no va a tener los alquitranes y no va a tener el monóxido de carbono. Entonces, el riesgo para su salud va a disminuirse de manera significativa.

-¿Se puede decir que quien deja el cigarrillo tradicional por el electrónico pasa de una adicción a otra?

-El cigarrillo electrónico debería ser un paso transitorio para dejar de fumar. No es otra adicción, es la misma. En el caso del cigarrillo electrónico, la dosis que se obtiene de nicotina es variable y la persona la puede elegir. Pero aún con la dosis más alta disponible es menor que la que se obtiene con un tabaco tradicional. La idea es plantear que la persona reciba una dosis alta de nicotina al principio en la transición del cigarrillo tradicional al electrónico, pero luego vaya disminuyendo esta dosis hasta que pueda dejar de fumar.

-¿Por qué en muchos países, como en Argentina, la cuestión no está regulada?

-Es cierto que con el cigarrillo electrónico hay mucha variación en el tipo de producto respecto de si está o no regulado. En los mercados donde se reguló, la calidad y los controles son mejores; mientras, en mercados no regulados hay una gran variedad, y hay líquidos y dispositivos buenos y otros malos.

-¿A cualquier fumador le sirve el cigarrillo electrónico como método para dejar de fumar?

- Lo que hay que hacer en el caso de la adicción a la nicotina es utilizar todas las herramientas disponibles. El médico no le puede decir al paciente 'deje de fumar', sino ofrecerle distintas alternativas. Entre éstas están las sustancias que ofrecen nicotina y que no implican tabaco de combustión, como los parches y los chicles, por ejemplo. La persona elige. El cigarrillo electrónico lo que permite al fumador es seguir con el ritual que implica la expulsión de humo, el hecho de jugar con el cigarrillo en su mano.

-¿Hay otros estudios internacionales que indican que el cigarrillo electrónico es menos nocivo que el tradicional, además del británico que ya citó?

-Hay mucha investigación seria en Italia, Grecia, Estados Unidos, con publicaciones en revistas como The Lancedonde los resultados son divergentes y controversiales; por eso la FDA (el organismo regulatorio norteamericano) tuvo una posición más prudente. Pero creo que ahora está cambiando hacia una posición más abierta hacia estos dispositivos electrónicos en cuanto a variante para la persona que quiere dejar de fumar.

-¿Qué ocurre con las nuevas generaciones y el cigarrillo electrónico?

-Se puede dar que adolescentes lo tomen como moda. Donde hay estadísticas, en los países centrales, el 2 por ciento de los usuarios de cigarrillo electrónico son personas que no habían fumado previamente tabaco tradicional. Es un porcentaje bajo. Si mi hijo me dice 'yo voy a empezar a fumar', yo le diría que empiece por el electrónico, que será menos dañino. De todos modos, esto debería tener alguna regulación para su venta.

-¿Por qué si es menos dañino que el tabaco tradicional hay demoras en que se regule?

-Falta investigación e información. Hay publicaciones con resultados que son controversiales, y eso frena la regulación. Yo creo que se aprendió también de la historia con el cigarrillo tradicional y es que en los 60 era completamente permisiva la publicidad. En esa época sólo había una etiqueta para las embarazadas como que era un daño para el feto y hoy sabemos que las consecuencias son más grandes y mortales. Por eso ahora hay un exceso de prudencia, pero creo que finalmente habrá una regulación seria y contundente. Eso necesita tiempo, pero llegará.