Un paseo por el zoológico que pronto será un Ecoparque
Visitar el zoológico mendocino hoy es una experiencia muy diferente a la de hace un año, hasta el olor ha cambiado, si bien el paseo está cerrado mientras se avanza en los trabajos de convertirlo en un lugar que tenga cada vez más recintos adaptados a la naturaleza y cada vez menos rejas y cemento, pudimos entrar para ver cómo viven hoy los más de 2.000 ejemplares que hay en el Zoo.
El cambio comenzó en donde más animales de la misma especie. A penas uno ingresa al recinto y decide caminar por el sendero que va hacia la izquierda se va a encontrar con 600 m2 de corrales limpios y bien alambrados, y en cada uno de ellos, comederos nuevos para evitar posible contaminación que generaba que los animales comieran en el mismo sitio en el que defecan.
Recientemente se comenzó con el trabajo para identificar a cada ejemplar a fin de poder hacer un buen seguimiento médico y controlar el nacimiento de nuevas especies. A cada animal que fue etiquetado se le hicieron los estudios de brucelosis y para determinar si tenían parásitos y afortunadamente, en los primeros 300 casos, las condiciones sanitarias de las cabras, por ejemplo, son buenas.
También se acondicionó el recinto de los ponis y se atendió a los animales, porque luego de años de abandono sus pezuñas habían crecido hasta deformarse.
Cuando se hizo la necropsia a los animales que fallecieron a principios de 2016, entre las causas de los decesos se descubrió que tenían parásitos que habían contraído por la falta de condiciones sanitarias que había en los mismos corrales. Durante las primeras semanas desde que la Secretaría de Ambiente decidió intervenir el lugar se sacaron 200 camiones repletos de basura y barro, solo de los corrales.
También se adjudicó la debilidad de los animales a problemas congénitos, ya que la sobrepoblación y la falta de control derivó en endogamia (nacieron animales de parejas que eran "hermanos"). Hoy los animales han sido clasificados por especie y por sexo para evitar que se sigan reproduciendo.
Los elefantes
Tamy, Kenia, Pocha y Guillermina son los cuatro elefantes que viven en el zoológico local y si bien hasta hace un año eran parte de las principales atracciones del paseo, la nueva ley de Ecoparque plantea justamente que la diversión de los visitantes no se base en ver animales en cautiverio.
Tamy de un lugar de la reja y Pocha y Guillermina en el otro lado.
El recinto de los elefantes es uno de los lugares en los que más se entiende que un animal de esas dimensiones no puede estar encerrado, Pocha y Guillermina (madre e hija) viven en menos de 10 m2. Es por eso que se planea enviarlas al Santuario de Elefantes de Brasil, en donde cada animal tiene un mínimo de espacio de 4,2 hectáreas para vivir.
El recinto en el que vive Kenia
No solo los elefantes serán trasladados, con la nueva ley, ya no se necesitará de judicializar cada situación para enviar a los animales exóticos a algún santuario que se adapte a sus necesidades. Se comenzó con la chimpancé Cecilia y los elefantes, pero prontamente se sumarán los osos pardos, los papiones y las aves exóticas como los tucanes (a los que se planea enviar a los santuarios de aves en el Norte del país).
La jaula del Tucán tiene estufas para que el ave no sufra las condiciones meteorológicas de los inviernos mendocinos, muy diferentes a los climas cálidos en los que vive naturalmente esta especie.
Cecilia
La chimpancé está en cuarentena y el Senasa dispuso que para poder certificar que el animal viajará al santuario de Brasil en óptimas condiciones, debe permanecer 40 días aislado del resto de los animales y con un veterinario, un cuidador y una primatóloga a su disposición.
Además, producto de la polémica que depertó la decisión de trasladarla, el animal está con custodia policial permanente.
Los osos pardos
En Mendoza todavía quedan 11 osos que viven en jaulas de cemento. Tres de ellos están en donde supieron estar Arturo y Pelusa (los osos polares que fallecieron), son tres hermanos que habían sido separados en pequeños recintos y que hoy juegan juntos (luego de un breve proceso de adaptación).
Pero igualmente desde Ambiente reconocen que el espacio en donde viven es pequeño y ya encontraron el lugar perfecto para crear un hábitat que sea un 90% natural. Proyectaron una cascada, una pileta en un predio con árboles y pasto, para simular un espacio como el que ellos necesitan.
El área de los osos les permitirá tener la vista panorámica a la que la especie está acostumbrada y árboles para treparse.
Acá se construirá un hábitat artificial para los osos pardos
Igualmente, el plan es trasladarlos a santuarios, pero aquellos que no tengan la edad suficiente como para afrontar el trajin, se quedarán en la provincia, pero en un predio adaptado a sus necesidades que aseguran estará listo mucho antes de que la gestión del actual secretario, Humberto Mingorance, llegue a su fin.
En el Ecoparque habrá mucho más que animales
Los baños públicos se renovaron completamente y se están remplazando 200 árboles secos por 400 nuevos -lo mismo sucede en el parque general San Martín en donde ya retirarán 700 ejemplares y se plantará el doble-. También se han creado muros de contención en el cerro y se planea agregar barreras en los caminos para mejorar la seguridad del paseo.
Se proyectan además espacios para que la gente pueda disfrutar de la naturaleza al tiempo en que, por ejemplo, lee un libro. También habrá microcines y un domo para que educar sobre la vida en cautiverio. Todo sobre un nuevo concepto en el que se aprenda de los animales, pero con cada vez menos jaulas y menos cemento.