ver más

Ordenamiento: prometen detener el crecimiento de la "mancha urbana"

Uno de los objetivos es prohibir la urbanización indiscriminada de tierras productivas. Se impulsará el desarrollo urbano de los espacios vacíos en las ciudades.

El demorado Plan de Ordenamiento Territorial, que está siendo revisado en instancias finales por el Gobierno para su presentación ante la Legislatura, prohibirá la urbanización de espacios rurales productivos y ecológicamente frágiles, mientras que, a su vez, impulsará la ocupación de las áreas "vacías" en las zonas urbanas para "densificar" las ciudades.

Este plan, que debió ponerse en práctica desde hace casi siete años tras la sanción de la Ley de Ordenamiento Territorial, fue sometido a una profunda revisión por parte del Gobierno debido a las serias oposiciones de los ámbitos académicos y científicos, que reclamaban a la administración estatal anterior la contemplación de diversos factores y problemáticas que no habían sido incluidas en el proyecto original. Así, entre otras cuestiones, estas sugerencias habrían sido añadidas al texto final, junto con otras consideraciones de carácter político, según admitieron desde el Poder Ejecutivo.

El secretario de Ambiente de la provincia, Humberto Mingorance, aseguró a MDZ que el Plan de Ordenamiento Territorial diseñado por el anterior gobierno de Francisco Pérez "tuvo más omisiones que falencias", y señaló que, en el mismo, "no habían cosas que se diagnosticaron previamente y necesitan de una respuesta concreta", como así también "cuestiones estratégicas políticas y de desarrollo para la provincia".

Sobre uno de los aspectos más importantes del plan, el uso del suelo frente a los emprendimientos de la sociedad, Mingorance adelantó que "junto con los municipios, se definieron cuáles son los criterios para delimitar las zonas urbanas, rurales irrigadas y rurales no irrigadas, además de identificar la zona de interface, que está entre lo urbano y rural. Esta última es muy importante porque se producen situaciones de máxima tensión", como la instalación de villas inestables, la radicación de industrias y barrios privados, y la proliferación de terrenos baldíos incultos. "Con el plan generamos instrumentos para que cada municipio haga su propia zonificación y decida lo que hará. Pero hay lineamientos definidos: en zonas netamente productivas no van a poder haber más barrios privados, aunque sí barrios rurales para que los habitantes puedan vivir en el lugar", resumió.

En ese sentido, Mingorance manifestó que los municipios serán los responsables de ejecutar los lineamientos planteados en el plan, por lo cual "hay que generar todos los instrumentos necesarios para que trabajen en sus territorios, pero sin que pierdan su autonomía". Así recordó que "los municipios han crecido desordenadamente y con diferencias importantes entre ellos, por lo cual el Plan de Ordenamiento Territorial pretende generar un territorio que maneje los mismos instrumentos pero considerando sus características particulares".

La representante del Poder Ejecutivo ante el Consejo Provincial de Ordenamiento Territorial (CPOT), Nadia Rapali, explicó que los lineamientos concretos respecto al uso del suelo como factor socio-económico son dos: "No invadir áreas productivas ni de fragilidad ambiental -como el Piedemonte- y ocupar los vacíos urbanos evitando la expansión sobre zonas que no tienen infraestructura para el uso urbano".

En base a estos objetivos, uno de los focos centrales está en la "densificación" de las ciudades, especialmente el Área Metropolitana de Mendoza. "Se trata de ocupar los vacíos urbanos propiciando mayores densidades de población en sectores que ya tienen infraestructura y poseen un uso residencial", indicó Rapali.

"El área metropolitana de Mendoza ha crecido muy disperso, lo que genera muchas incompatibilidades en zonas de interface (transición) donde conviven muchos usos del suelo. La densificación hacia dentro de las ciudades es lo más óptimo para ir planificando hacia afuera", agregó.

Se trata, según Rapali, de lograr una "ciudad más compacta y con un crecimiento más controlado y planificado". 

Consultada sobre la problemática de los servicios públicos (agua, luz, gas y transporte) y sus desafíos frente al Plan, la funcionaria sostuvo que ello "está contemplado" en el proyecto. Por ende, aclaró que "si se sabe hacia dónde y qué es lo que se quiere densificar, se sabe qué tipo de obras se puede hacer; en cambio, si se gasta permanentemente en llevar infraestructura a lugares muy alejados, se va en detrimento en la calidad de esa infraestructura. Incluso el plan tiene lineamientos muy concretos con respecto a las responsabilidades en ese sentido, como los roles de coordinación y los actores que deben actuar".

Sobre los emprendimientos que ya están asentados o se encuentran en ejecución, Rapali recordó que "las leyes no son retroactivas", por lo que "no se puede pasar una topadora ni obligar a un desarrollador a que cambie sus planes", y si bien dijo que "quizás se pueden sugerir algunas modificaciones", reconoció que "es bastante complicado" adaptarlos, por lo cual se apunta a los proyectos futuros.

Mingorance destacó que "este plan generará una base jurídica y una institucionalidad que darán mayor previsibilidad a los inversores", como así también una mayor transparencia. En ese sentido ponderó la puesta en marcha de la iniciativa Unicipio, donde trabajan las autoridades de los departamentos que conforman el Gran Mendoza. "Se pretende que todos los vecinos y visitantes reciban la misma calidad de servicios, con el objetivo de que la ciudad sea habitable respecto a una calidad de vida superior. Todo esto va en idéntica tendencia con los planes de ciudades que son referencia en esta materia, como Londres y Nueva York".

Aunque el texto ya esté redactado, las autoridades de Ambiente presentarán el proyecto del Plan de Ordenamiento Territorial ante el gobernador Alfredo Cornejo en una reunión de gabinete que se llevará a cabo en los próximos días para una revisión final y, de no mediar inconvenientes, el mandatario estampará su firma. Luego será nuevamente remitido ante el CPOT y finalmente quedará entregado en la Legislatura. Estiman que su llegada a la Casa de las Leyes se concretará, como máximo, a principios de octubre.