Misterioso ataque en una oficina de Justicia de Familia
Un singular episodio tuvo lugar en una oficina de Receptores en los Tribunales de Justicia de Familia y Minoridad en las últimas horas. La oficina 28 apareció inundada, con las computadoras e impresoras mojadas e inutilizables, en el marco de un ataque intencional contra las herramientas de trabajo de las habituales ocupantes.
Las razones del ataque se desconocen, aunque en un principio se manejaba la hipótesis de que se trataría de una pelea en el marco de una puja gremial que se vive en los Tribunales de Familia. Pero una de las víctima descartó esa hipótesis y atribuyó el ataque a rencillas personales internas contra ella y su compañera, quien ya habría sufrido un infarto por el estrés, ante episodios similares ocurridos en ocasiones anteriores.

La víctima señaló que en el pasado fue delegada gremial pero actualmente no lo es, debido a que quienes asumen esa función quedan "marcados" y son permanentemente "perseguidos y maltratados". Sin embargo, señaló que apoya a sus compañeros, se suma cuando convocan a estado de asamblea y adhiere a las medidas de fuerza que deciden, por lo cual descarta que el ataque se deba a su actividad gremial.
La mujer, visiblemente compungida, manifestó la certeza de que el ataque fue intencional y premeditado, apuntando directamente a la oficina donde se desempeña a diario junto a su compañera. "Esto es un acto de maldad evidente. Mi compañera se está recuperando de una operación, ya tuvo un infarto por episodios similares, alguien tiene algo personal contra nosotras", se lamentó.

A la salida de la oficina donde tuvo lugar el ataque existe una cámara que apunta directamente hacia la puerta. Con lo cual resultaría sencillo determinar la identidad del atacante, teniendo en cuenta que se conoce que el incidente se produjo entre la noche de ayer y la mañana de hoy, por lo cual sólo restaría revisar las grabaciones. Sin embargo, el guardia de seguridad explicó que desde ayer a la noche el sistema de cámaras se encuentra caído, lo cual lleva a suponer que alguien "liberó la zona" para propiciar el ataque.

Otro dato que llama la atención es que el blanco del ataque sean las computadoras de una oficina de Receptores, que no cuentan con información particularmente relevante, ya que sólo cumplen con la función de confeccionar las cédulas para efectuar notificaciones y citaciones. Lo cual confirmaría que se trató de un ataque personal.
En el marco de la investigación de la causa, se labró un acta y se convocó a una inspectora judicial, quien decidirá en las próximas horas si inicia un sumario administrativo y solicitará los videos de las cámaras de seguridad para determinar la identidad del atacante y las razones detrás del incidente.

