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Los Deambuladores comienzan a cerrar su aventura

La pareja mendocina de jóvenes ahora transita el sur de Francia, haciendo dedo, buscando trabajo, conociendo gentes y paisajes y contándolo todo, desde hace más de un año, en MDZ.
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Estábamos en Georgia, si, en el Este Europeo, del otro lado de Turquía y decidimos llegar hasta el sur de Francia a dedo, buscamos un trabajo, les escribimos, les dijimos nuestra situación, y les contamos que a pesar de los casi 4400 íbamos a llegar en un par de semanas. Hoy ya hacen casi 20 días que estamos trabajando de albañiles o renovadores mejor dicho, en una casona antigua, con una pareja de ingleses que viven en Francia desde hace varios años... Ahora bien ¿cómo llegamos hasta acá?


Salimos de Georgia con la idea de llegar a Bulgaria para visitar unas amigas que nos esperaban. De un texto anterior les quedamos debiendo una historia con unos camioneros de Azerbaiyán que en un principio iban a llevarnos sólo 300 kilómetros y al final cruzamos todo Turquía juntos. Cuando nos subimos a su camión nuestro amigo estaba esperando a su compañero que venía un poco rezagado, acordamos que nos llevaba hasta la frontera con Turquía y salimos, esa noche nos invitaron a cenar y durante la cena les comentamos que estábamos tratando de llegar hasta Bulgaria: ¡Nosotros vamos a Bulgaria! nos dijeron. Cuando llegamos al lugar dónde iban a dormir nosotros intentamos bajar las mochilas y empezar a buscar un lugar para armar la carpa, nuestro amigo nos paró en seco, acomodó las cosas dentro del camión y él se fue a dormir al otro camión con su compañero. Nos dejó solos, en su camión, con las llaves para que podamos abrir y cerrar las ventanillas, a dos completos extraños... Esas cosas pasan.

No vamos a contar día por día porque sería larguísimo, pero pasamos cinco días y cuatro noches con ellos, nos invitaron desayuno, almuerzo y cena todos esos días. Como dato curioso, ¿sabían que en la cultura musulmana todo invitado es considerado un regalo de Dios? Nosotros no teníamos ni idea cuando el segundo día con un poco de vergüenza por todo lo que nos estaban dando quisimos aportar con algo y compramos una sandía y un kilo de tomates, es difícil de explicar lo ofendido que se sintieron ellos cuando llegamos con nuestro "aporte" (hasta querían devolvernos la plata) y nos explicaron que mientras estemos juntos ellos se encargaban de todo, y cuando decimos todo, es todo, ¡no nos dejaron lavar ni un plato!

Nosotros no dejamos de sorprendernos de la imagen distorsionada que tenemos del mundo musulmán y cuando los medios hablan de "terrorismo Islámico" o "Violencia Islámica" uniendo el Islam con esas palabras, generando esa imagen que no puede estar más alejada de la realidad.


Así durante todo este viaje y especialmente en estos cuatro días la realidad nos cacheteó, esa imagen construida por intereses que necesitan que el Islam y el mundo árabe sean enemigos o los malos de la película, es más bien "irreal". Junto a ellos llegamos hasta la frontera entre Turquía y Bulgaria durmiendo cada noche solos en su camión y no pudiendo comprar ni agua, fue una experiencia increíble.

Entramos a Bulgaria después de una caminata de 8 km. Con todas nuestras mochilas y casi 40 grados de calor húmedo que fue durísima, pero por suerte después de cruzar la frontera nos llevaron a los pocos minutos de hacer dedo y nos dejaron en la puerta de la casa de una de nuestras amigas en Plovdiv, una ciudad maravillosa en medio de Bulgaria, donde pasamos 5 días andando, tomando mucha cerveza, comiendo muchísimo yogurt, paseando por ruinas griegas, romanas, Bizantinas, Otomanas, etc., hasta tuvimos la oportunidad de ver la ópera Carmen en un teatro Romano que aún utilizan.

Cuando salimos de Plovdiv, nuestro objetivo era Zagreb, en Croacia. Tardamos 2 días en llegar, pasamos una noche en Serbia acampando en una estación de servicio, y al día siguiente un camionero nos adelantó muchísimo y al final, de nuevo, nos dejaron justo en la puerta del lugar dónde teníamos que ir.

Pasamos una semana en Zagreb ayudando a una pareja a renovar su casa y nos dio la oportunidad de conocer un poco de Croacia, de hablar de su historia y conocer un poco su visión de la guerra que desangró los Balcanes durante muchísimo tiempo, aún hay heridas abiertas y nadie entiende bien por qué o quién "ganó" con las matanzas y con esa guerra entre hermanos.

Pero no todo fueron charlas largas y profundas, tenemos que ser sinceros, no nos privamos de una salida a nadar en el Adriático donde unos amigos nos alojaron en Rijeka nos dieron una vuelta por la ciudad y fuimos a una playa a nadar en un agua turquesa impresionante.


De Croacia salimos con destino Francia, pasamos Eslovenia casi sin darnos cuenta y llegamos a Italia, el mismo día estuvimos en 3 países (Croacia, Eslovenia, Italia) difícil de creer para un latinoamericano ¿no? Teníamos miedo a Italia donde está prohibido (absolutamente prohibido) hacer dedo, pero yendo de estación de servicio en estación de servicio y haciendo dedo sólo a las personas que salían de cargar combustible no tuvimos mayores problemas, armamos escondiditos nuestra carpa y nadie nos dijo nada. En 2 días cruzamos Italia y hasta anduvimos en un descapotable, conocimos a una argentina que lleva 12 años viviendo allá, y nos subimos a un camión en el que Juan iba escondido detrás por si nos paraba la policía.

Así hicimos 4400 kilómetros cruzamos casi todo Europa de Este a Oeste 100% a dedo. Hoy lo pensamos y nos parece increíble que lo hayamos hecho, la pareja de ingleses con los que estamos trabajando ahora nos confesó que se habían reído un poco de nosotros cuando les escribimos desde Georgia diciendo que veníamos, en realidad tenían pocas esperanzas de que llegáramos. Bueno pues, acá estamos seguimos probando que el mundo está lleno de gente buena, que por ahí miedos o inseguridades son cosas que tenemos que desafiar, y en vez de verlos como obstáculos podríamos usarlos de impulso para poder dar un paso adelante... ¡y seguimos!

Marian y Juan, Los Deambuladores

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