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Quejas por la donación de los barrios Flores y Olivares

Los vecinos del Barrio Soberanía Nacional repudian la decisión de la UNCuyo de donar los terrenos. La inseguridad, la pérdida de valor de las propiedades y los inconvenientes logísticos que el proceso de urbanización ocasionará, entre las principales preocupaciones.

La decisión de  la Universidad Nacional de Cuyo de donar los terrenos de los barrios Flores y Olivares a sus ocupantes generó la reacción de los vecinos de los barrios lindantes. Los habitantes del Soberanía Nacional, quienes se consideran los principales perjudicados por la cercanía con los asentamientos, hicieron oír sus quejas ante la decisión de radicar el Flores y el Olivares, mediante una inversión de más de 70 millones de pesos. Los principales reclamos giran en torno a la "injusticia" de que se "premie a quienes no hacen las cosas bien y se castigue a quienes tienen todo en regla". 

"Hace años que esta gente vive de nosotros y los premian. Tenemos que vivir encerrados y con miedo porque a la noche esto es tierra de nadie", afirma Celia, una vecina que vive en el Barrio Soberanía hace más de 35 años.

En el mismo sentido, un comerciante de la zona señaló que los vecinos se encuentran en un estado de indefensión total. "Llamás a la Policía y no quieren venir por miedo. Las ambulancias tampoco. Hace poco ocurrió un incendio y les robaron a los bomberos. Hay tres o cuatro asaltos por día y le pegan a los adolescentes y a las mujeres", se lamentó.

Una de las postales más notorias que se pueden observar al recorrer el Barrio Soberanía, y que actúa como indicador del temor de los vecinos, es la proliferación de cercos eléctricos y rejas reforzadas en la mayoría de las casas. "No queda otra, a mis hijos les han robado siete veces. Por la noche ves pasar a los delincuentes con los electrodomésticos que se robaron y van directamente hacia el Flores o el Olivares", afirma Jorge, un vecino resignado ante la inseguridad naturalizada.

Otra de las preocupaciones de los vecinos es la forma en que se llevará a cabo la urbanización y los problemas logísticos que creen que  ocasionará. La mayoría coincide en rechazar la decisión de la Universidad Nacional de Cuyo. "No entiendo por qué donaron los terrenos, debe ser alguna cuestión política. Después la Universidad tiene que ir a alquilar a otro lado en lugar de recuperar lo que le corresponde", señala una vecina que es docente en la institución educativa.

"Hace un tiempo trasladaron a mucha gente de la villa Costa Esperanza a la zona y empeoró la situación. Mientras construí mi casa me robaron al menos ocho veces. Es muy injusto que quien paga sus impuestos y se rompe trabajando para tener su casa ahora vea como legalizan un asentamiento que implica que vivas entre rejas y con miedo permanente. Además de ver como pierde valor la propiedad que tanto esfuerzo te costó conseguir", cuenta una joven que se mudó al barrio hace cinco años.


Planes de urbanización

Con una inversión de 74 millones de pesos, la Municipalidad de Ciudad planea pavimentar todas las calles de los barrios Flores y Olivares, regularizar el servicio eléctrico arreglando el cableado (cuyo estado es desastroso por encontrarse "colgados" al servicio) e incentivar y beneficiar a quienes demuestren tener alguna actividad productiva.

También se considera demoler algunas viviendas y reubicar a sus habitantes. Si bien aún no existe fecha precisa de inicio de obras, los vecinos del Barrio Soberanía ya comenzaron a elevar sus reclamos preventivamente.