Preocupación por reducción del servicio de quemados del Lagomaggiore
Un expaciente del servicio de quemados del Hospital Lagomaggiore inició una movida en redes sociales, preocupado por la paulatina reducción de camas destinadas al servicio y la unificación del área con la de terapia intensiva general. La petición en change.org ("NO AL CIERRE NI DISMINUCIÓN DE LA SALA DE QUEMADOS DEL HOSPITAL LAGOMAGIORE MENDOZA") ya cuenta con cientos de firmas y encendió las alarmas de expacientes y profesionales de la salud de la provincia.
Fuentes extraoficiales confirmaron que hace dos meses que al servicio de quemados lo maneja el área de terapia intensiva, guardando solo una cama por si llega un paciente con quemaduras de gravedad y destinando el resto a descomprimir la terapia y la Unidad de Tratamiento Intermedio (UTI), que se encuentran colapsadas ante la gran afluencia de enfermedades cardiorrespiratorias que se sucedieron en el crudo invierno mendocino.
En tanto, desde el gremio de profesionales de la salud describieron un escenario preocupante, pero menos dramático. "Se redujo en tres la cantidad de camas del servicio (eran 15) que pasaron a terapia intensiva. No se puede desvestir un santo para vestir otro", dijo la delegada de Ampros Claudia Iturbe, y remarcó: "Es el único servicio de Cuyo, viene gente de otras provincias a atenderse".
Por su parte, el director del hospital, Mario Bustos Guillén, afirmó desconocer la situación y señaló que "ahora hay más camas destinadas al servicio de quemados que antes". "Estamos mucho mejor que el año pasado. Somos referencia en la región y es un servicio que tenemos que mantener al día, no podemos relajarnos con la atención. Sobre todo en estos meses que son los más fuertes del año y cuando más incendios se producen", dijo, desmintiendo que piensen continuar con la reducción del servicio. Sin embargo, los hechos contradicen sus declaraciones.
Mañana habrá una reunión entre las autoridades del hospital y representantes de Ampros para analizar la situación.
A partir del año 2015, la terapia de quemados del hospital fue unificada con terapia intensiva. La gravedad de la situación radica en que el hospital Lagomaggiore es el lugar a donde se derivan pacientes con quemaduras de gravedad desde San Juan, San Luis, Neuquén, La Pampa, entre otras provincias; y son pacientes inmunocomprometidos, que requieren aislamiento y cuidados especiales.
Basándose en estadísticas de ocupación, se ha ido reduciendo el servicio hasta el mínimo indispensable. La última decisión que generó controversia en este sentido fue la de utilizar la sala de descanso de los médicos de terapia para los pacientes con tuberculosis, otorgando a los profesionales una de las salas de quemados en su lugar.

