Contracaras de una montaña blanca
"Un paquetón", en la jerga de los esquiadores, la "cola de El Niño" para los científicos, una pesadilla para los camioneros y un regalo del cielo para quienes disfrutan de los deportes de invierno; el nevadón que está cayendo en la Cordillera es la contracara de esta lluvia que nos tienen sumidos en la humedad y la depresión a los habitantes del "desierto" (??).
El fuerte temporal tiene a los montañeros frenéticos con las fotitos en el celular y garantiza la apertura temprana de los centros de esquí locales. Pero también acarrea algunas condiciones que hay que tener en cuenta, como los riesgos de avalanchas. "Mucha nieve en muy poco tiempo. Combo perfecto para la formación de avalanchas de nieve fresca", advierte vía WhatsApp Rolo Abaca, jefe de Montaña de Los Puquios.
Las fotos que envía desde el terreno lo confirman, se está cayendo el cielo. Con estas nevadas, Los Puquios (Ruta 7, a 190 km de Mendoza) proyecta adelantar la apertura de la temporada para el viernes próximo (10 de junio). Con la vista puesta en los turistas ‘no esquiadores’, el centro de montaña viene apuntando al concepto "Parque de Nieve".
Las actividades como deslizarse pendiente abajo en un trineo o un gomón, las mesas disponibles para ‘picniqueros’ o la oferta de raquetas de nieve van en ese sentido. También el medio de elevación que estrenan este año, una cinta de goma tipo carpeta (como las de algunos aeropuertos) para la pista escuela. El día de la apertura, los medios serán gratuitos a cambio de un artículo escolar para las escuelas de alta montaña.
"Si cae lo que tiene que caer, Penitentes abre el 11!!", dice otro mensaje, acompañado de la correspondiente foto del centro de esquí tapizado de blanco y con una cortina de prometedores copos gruesos cayendo.
El comentario viene de un instructor ‘de la casa’, entusiasmado con repetir la buena temporada del año pasado. En el 2015 Penitentes recuperó un poco del ambiente de esquiadores locales "hardcore" que solía tener. El complejo funcionó hasta entrado septiembre, aún con pistas sin pisar. Pero esta temporada los mendocinos no contarán con una tarifa preferencial.
Penitentes, la tarde de este viernes.
Alguno de los días del fin de semana siguiente (17 al 19 de junio) será la apertura oficial de Las Leñas, en Malargüe, con el clásico día de medios de elevación gratuitos.
Apenas del otro lado de la Cordillera, Portillo también pone en funcionamiento las pistas el 18 de junio.
El complejo chileno ya tiene más de dos metros de nieve. Este año seguirán ofreciendo las promociones de "mini weeks" que estrenaron en 2015.
Esquí de travesía, la actividad del momento
El mejor ejercicio cardiovascular, rincones salvajes de las montañas y descensos por nieve impoluta son algunas de las características de la actividad de montaña del momento: el esquí de travesía, cross country skiing o "randonear" (adaptación criolla del término randonnée). En palabras más sencillas, se trata de usar pieles de foca sintéticas, fijaciones especiales y botas específicas, para poder trepar con las tablas puestas. Esto permite acceder a prácticamente cualquier terreno nevado, sin necesidad de contar con medios de elevación ni pistas pisadas. Nuestros cerros andinos son ideales para el esquí de travesía, con cientos de laderas apropiadas y casi nada de infraestructura. De hecho no es necesario tener equipo propio. En Mendoza ya se pueden alquilar las tablas con pieles de foca y botas articuladas (en Pierobon montaña, por ejemplo).
En realidad la disciplina existe hace décadas, pero ahora la impresionante tecnología de los equipos la pone al alcance de esquiadores con menos destreza. De hecho, el horizonte se ha ampliado tanto que hasta se puede practicar con snowboard.
La tabla "split" se separa al medio, y pasa a funcionar como dos mini-esquíes, a los cuales se les fija pieles de foca por debajo y de ese modo se puede caminar cerro arriba. Luego se unen ambas mitades con una fijación, y vuelve a ser un snowboard tradicional para el descenso.
Vallecitos, los valles cercanos al Portillo Argentino (Tunuyán) o la zona del Cristo Redentor y la Quebrada de Matienzo son algunas de las localidades que usan los "randoneros" locales. Los más montañeros también se aventuran en travesías de largo aliento, como explorar el Valle Hermoso (Malargüe) o llegar hasta la Laguna del Diamante (San Carlos) en varios días.
Con la libertad de internarse en el corazón de la Cordillera viene también una gran responsabilidad, la de tener en cuenta los riesgos propios de las actividades de montaña. Las condiciones de la nieve y el potencial de avalanchas son el más obvio, pero también hay que usar el sentido común. No es lo mismo doblarse un tobillo a 50 metros de la casita de los rescatistas y a una bajada en camilla del auto, que quedar rengo en Manantiales a las cinco de la tarde. Una opción segura es contratar a un guía de montaña.