Quieren crear un parque nacional en torno al Camino del Inca, en Uspallata
Mendoza podría finalmente contar con un parque nacional en su territorio, si avanzan las gestiones que llevan adelante el gobierno provincial y la Administración de Parques Nacionales (APN). Se trata de un proyecto llamado "Uspallata-Qhapaq Ñan", que funcionarios de ambas administraciones relevarán en el terreno la semana próxima. El jefe de Gabinete de Ambiente, Eduardo Sosa, confirmó las tratativas con la APN y detalló que la Dirección de Recursos Naturales aportará logística para el relevamiento que harán los técnicos nacionales.
El tramo local del Camino del Inca, o Qhapaq Ñan en quechua, sería uno de los ejes de la reserva. La red vial incaica se extendía por más de 23.000 km, desde Ecuador hasta los Andes Centrales de la Argentina y Chile. Esta trama de caminos fue declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en 2014. (World Heritage Center de la Unesco, https://whc.unesco.org).

El imperio andino extendió su influencia al territorio cuyano durante un período acotado, entre los siglos XV y XVI, pero dejó testimonios significativos en la región. El Camino del Inca y su sistema de abastecimiento (sin uso de la rueda) es uno de ellos. Esta vía ingresa a Mendoza por el norte, desde el Valle de Calingasta. Corre a los pies de los Andes Centrales en Uspallata y cruza a Chile por el actual Paso Cristo Redentor, de acuerdo a las investigaciones arqueológicas. Vestigios de este recorrido son los sitios arqueológicos de San Alberto y Pampa del Tabolango, además del enterratorio y la momia hallados en el cerro Aconcagua.
El área natural protegería además fuentes de agua dulce como los glaciares del cerro Tambillos, en San Alberto. Esta es una de las cuestiones relevantes de la iniciativa, ya que se trata de una zona donde existen conflictos en torno a las actividades extractivas, como la minería metalífera.
Otro factor importante es que un Parque Nacional aportaría la solvente estructura técnica de la ANP. Y sobre todo, que contaría con un respaldo presupuestario extra, a cargo de la Nación; esto marcaría una diferencia con la frazada corta que jaquea a la red de reservas locales (El Parque Tupungato, que no cuenta con accesos habilitados, infraestructura ni control, es un ejemplo).
El Tupungato fue precisamente el protagonista de uno de las tratativas anteriores para que la ANP hiciera pie en Mendoza (done todas las reservas son provinciales). También se planteó unir las áreas protegidas del Valle de Uco y cederlas a la Nación (que ya es dueña de algunas de las tierras, a través del Ejército). Las iniciativas nunca prosperaron. Y algunos cuentan que Parques Nacionales siempre quiso el Aconcagua; pero como esto implicaría que Mendoza perdiera una de sus territorios más emblemáticos, todas las administraciones provinciales habrían rechazado la idea.
Sosa además adelantó que Mendoza se postuló para dirigir el Sistema Federal de Areas Protegidas (Sifap), un ente que integran también el gobierno nacional y la APN. "Hemos retomado este camino que había estado parado durante años -indicó-. El Sifap debería ser el ámbito de discusión para la creación de un parque nacional en Mendoza".
Planes de manejo para reservas provinciales
Por otro lado, la consultora privada que está elaborando planes de manejo para ocho reservas naturales -entre ellas los parques Aconcagua, Tupungato y Laguna del Diamante-, inició esta semana una ronda de talleres en la provincia. El objetivo es incorporar la perspectiva de distintos sectores de la comunidad al manejo de estos recursos.
Ya se realizaron estas consultas en Malargüe (por las reservas Llancanelo y Caverna de las Brujas), ayer tuvo lugar en Tunuyán el taller acerca de Manzano-Piuquenes y hoy se realiza en la Villa de San Carlos la jornada de trabajo por Laguna del Diamante. Mañana se realiza en la Ciudad de Mendoza el taller sobre el Parque Aconcagua.
El diseño de estos planes de manejo quedó a cargo de la consultora Neoambiental, de Buenos Aires, tras una licitación que encargó el gobierno de Francisco Pérez. El contrato se firmó en septiembre de 2015 y establece un plazo de 18 meses para poner en papel las problemáticas y potenciales de cada una de las ocho reservas en cuestión.
"Los planes de gestión y uso público son un punto de partida, donde se plasman objetivos acotados y consensuados", explicó a MDZ la directora de Neoambiental, Vanina Ferretti (licenciada en Biología y magister en Desarrollo Sustentable). "Conformamos un equipo de unas 15 personas, entre gente de la consultora y especialistas de Mendoza. Aproximadamente en marzo del año próximo deberíamos entregar los resultados" al gobierno mendocino, precisó Ferretti.

