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Cuando las abdominales lastiman más de lo que ayudan

Si bien mejoran la flexibilidad y fortalecen los músculos del abdomen no siempre estos ejercicios son la mejor opción.
Foto: Gentileza
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Además de mejorar la flexibilidad y fortalecer los músculos, las abdominales ayudan al suministro de nutrientes a los discos, algo que puede prevenir la rigidez. Sin embargo, Stuart McGill - profesor de biomecánica de la columna vertebral en la Universidad de Waterloo en Canadá- , está convencido de que ciertos ejercicios abdominales ciertamente hacen daño. Para ello se valió de un experimento:

Utilizando cadáveres de cerdo, McGill hizo numerosos estudios en su laboratorio, flexionando sus columnas repetidamente como lo haría una persona al hacer abdominales durante muchas horas. Luego examinó los discos de la columna y encontró que estaban comprimidos, a tal punto que presentaban protuberancias. Su conclusión fue que si lo mismo pasara en un ser humano, eso causaría presión sobre los nervios, provocando dolor de espalda e incluso una hernia discal.

¿Qué dijeron los críticos de McGill? Que si bien las columnas de los cerdos son parecidas a las de los humanos siguen existiendo muchas diferencias anatómicas entre humanos y cerdos. Por otra parte, el experimento de McGill incluyó miles de ciclos continuos de flexiones y, aunque se entrene duro, las personas se toman descansos entre cada serie de abdominales.

En todo caso, esos resultados nos dicen lo que podría suceder en el caso extremo y poco probable de hacer abdominales hora tras hora, pero en la vida real es obvio que la mayoría de las personas no sufren daños en sus discos al hacer series de 15 abdominales. Sin embargo, pueden ocurrir: una investigación publicada en 2005 señaló que el 56% de todas las lesiones sufridas durante la Prueba de Aptitud Física en el Ejército estadounidense en el Forte Bragg se debieron justamente a los abdominales.

Otros investigadores han encontrado factores genéticos que deterioran los discos de ciertos pacientes, por lo que no todos los casos son aplicables a las personas por igual.

La solución: ejercicios moderados

Bret Contreras, de la Universidad Tecnológica de Auckland, en Nueva Zelanda, recomienda limitar los ejercicios a 60 repeticiones por sesión, comenzando con series de solo 15 y aumentando gradualmente.

Una recomendación: no hacer abdominales tras levantarse de la cama o tras permanecer muchas horas sentado. ¿Por qué? Porque nuestra estatura aumenta levemente y eso hace que hacer ejercicios abdominales sea más difícil y que aumenten los riesgos de lesiones. 

Fuente: Paratimujer.us