Hoffmann bombardeó a la gestión cultural de Mendoza
Sin lugar a dudas, el talento del pintor Eduardo Hoffmann es reconocido en todo el mundo. Por eso, las críticas palabras de este mendocino sobre el estado en que se encuentra la Cultura en Mendoza tienen un peso especial. "Entendemos el arte como una limosna, cuando en realidad es una inversión", subrayó el artista.

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En este sentido, lamentó el hecho de que espacios destacados de arte como el Museo Maximiliano Guiñazú (Casa de Fader), el Espacio Contemporáneo de Arte y el Museo de Arte Moderno estén cerrados y muy venidos a menos. "Tampoco hay actividades en el Le Parc", agregó.
"Se sigue entendiendo al arte como una actividad de carenciados, mientras que ciudades como Bilbao lo vieron como una inversión", señaló el artista y explicó que la ciudad española dejó de ser una urbe industrial y pasó a ser un atractivo mundial. "Allí al principio se criticaba esa inversión", agregó.
"Tenemos al Fader con pinturas maravillosas y está cerrado. Yo entiendo que hay otras prioridades como Salud y Educación, pero el arte ¿adónde queda? Lo entienden como algo inútil, cuando es todo lo contrario", advirtió Hoffmann en MDZ Radio.
Por otro lado desmitificó que el arte solo puede ser apreciado por personas con una alta sofisticación cultural. "Existen 7.000 millones de habitantes, con 7.000 millones de huellas dactilares y 7.000 millones de ADN distintos. Entonces también pueden haber 7.000 millones de percepciones diferentes", sentenció.
Por ejemplo, advirtió que es lo mismo que cuando leemos un libro e imagimamos las escenas que allí se narran. "Cuando leía era mi entorno el que relacionaba, aunque el autor me estaba relatando el suyo. Para mi es más importante que me digas lo que vos sentís ante mi obra que lo que yo sentí en ese momento", explicó.
Pese a las críticas a la falta de apoyo al arte en Mendoza, Hoffmann se declaró orgulloso de la provincia en otros aspectos.
"Yo siempre cuento una anécdota que me parece que viene al caso. En el piso 91 del hotel Hyatt de Shangai me encontré un australiano que me preguntó de dónde era. Le dije de Argentina y me habló de Los Pumas. 'Aprovechen porque no nos ganan más', me dijo. Cuando me consultó si era de Buenos Aires le dije que que era de Mendoza y me respondió que ellos a nuestro Malbec no le iban a ganar jamás", narró.
