El circuito ilegal que usaba Arzuza para conseguir drogas para operar
El cirujano Carlos Arzuza, quien fue imputado por homicidio simple con dolo eventual por la muerte de Beatriz Gattari (48) luego de que le realizara una liposucción y un implante de glúteos en una clínica clandestina de la calle Alem, habría utilizado a la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP) para abastecerse de las drogas necesarias para satisfacer su consumo personal (era adicto a los opiáceos), pero también para realizar sus polémicas intervenciones. Pero la trama es más compleja: Arzuza tenía montado un circuito ilegal para conseguir los medicamentos, donde habría más médicos involucrados y al menos dos farmacias.
En diálogo con MDZ, Ricardo Fluixa, director de asuntos jurídicos de la OSEP, confirmó que la obra social se constituirá como querellante particular en la causa y que el jueves llevaron a cabo una presentación ante la fiscal Claudia Ríos para denunciar a Arzuza por estafa. Al polémico doctor le habían suspendido el prescriptor en 2014, ante las numerosas irregularidades encontradas por la anterior gestión, sobre todo a partir de que Arzuza se recetaba a sí mismo y a nombre de su madre -Olga Villegas- una importante cantidad de la droga nubaina, que se suele utilizar como analgésico y anéstesico en el pre y post operatorio de muchas intervenciones quirúrgicas.
Lo que encendió todas las alarmas en aquel momento es que Arzuza recetaba la nubaina para tratar un supuesto caso de piodermitis que sufría tanto él como su madre. Dicha patología es una afección en la piel que se trata con antibióticos y no con la droga en cuestión, por lo cual sería una de las principales pruebas de que el doctor estafó a la obra social durante años.
Cómplices
Luego de que le suspendieran el prescriptor, otros profesionales médicos amigos de Arzuza se encargaron de abastecerlo de los medicamentos necesarios para alimentar su adicción y para solventar su práctica profesional clandestina, en la clínica de calle Alem, donde habrían muerto al menos cuatro personas a partir de intervenciones del doctor junto a su asistente rumana Laura Dutta, quien también se encuentra imputada por participación primaria y ya está alojada en el penal de mujeres de El Borbollón.
La OSEP se encuentra investigando quiénes fueron los médicos que "colaboraron" con Arzuza prestando su recetario, así como también dos farmacias de Ciudad, donde el doctor y su madre realizaban su irregular abastecimiento de medicamentos.
Este descubrimiento se da a raíz de un programa de uso racional de medicamentos que puso en marcha la obra social durante la nueva gestión. Tras notar que muchos médicos recetaban una cantidad anormal de medicamentos, que luego no podían justificar, se emprendieron auditorías que revelaron la impunidad con la que se habían manejado muchos profesionales de la salud de la provincia durante años.
