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Mendocinos girando por el mundo: ¿te animarías?

¿Quién no pensó en viajar por el mundo? Así: sin fechas, ni planes, ni pasajes, reservaciones, ni nada. Eso es lo que pensó una joven pareja de mendocinos y, ahora, comparten sus aventuras.

Somos dos mendocinos, Marianela de San Carlos y Juan de General Alvear, que hemos decidido hacer de nuestra vida un viaje, pero un viaje en la forma más literal de la palabra, salimos a girar por el mundo, y ya a estas alturas hemos perdido nuestros vuelos de vuelta. Así que estamos a la deriva.

La decisión de dónde comenzar el viaje fue complicada, imaginen tener el mundo cómo opción, ¿qué elegir? Fue bastante tiempo de ver promociones de vuelos, y buscar alternativas. Al final, todo se solucionó cuando una opción fue demasiado buena como para dejarla pasar, así que acá estamos, en Israel, en este momento al norte, al lado del mar de Galilea (que en realidad, no es un mar, ni se llama de Galilea, sino que es un lago y se llama Kinneret) en la ciudad de Tiberiades. Cerquita, muy cerquita de dónde, según la biblia, Jesús encontró a sus primeros discípulos y caminó sobre las aguas. Aquí estamos.

Bien, la pregunta que muchos se deben estar haciendo es: ¿y la plata?, es una muy buena pregunta. Existen en internet varios sitios web para viajeros que vamos usando para movernos y guardar plata. Por ejemplo workaway, distintos establecimientos ofrecen trabajos voluntarios cinco horas por día cinco días a la semana, a cambio de alojamiento y comida. También woff, muy similar al sitio anterior pero específicamente para granjas orgánicas. O el ya súper conocido couchsourfing, que es básicamente gente que ofrece su casa para que mochileros tengan alojamiento gratuitamente.


Así llevamos un mes de viaje, y en este momento estamos trabajando para un hostel que recién empieza, dando una mano con lo que haga falta, desde pintar paredes, acomodar habitaciones, arreglar aires acondicionados, limpiar suciedad de paloma… lo que sea. La mejor parte de estos sitios web es que te permiten conocer a gente del lugar y convivir con otros voluntarios del resto del mundo. En este momento somos cinco personas en este hostel ( dos argentinos, una estadounidense, una sudafricana y un español) que convivimos y trabajamos juntos.

Recién estamos comenzando pero, nos gustaría invitarlos a viajar con nosotros, descubrir culturas, gente, comidas, lugares, momentos e irnos juntos a deambular el mundo. Nos pueden encontrar por facebook como “Los Deambuladores”, y además través de este medio iremos escribiendo contando historias y compartiendo algunas fotos de nuestro viaje. ¡¡Vamos!!

Primeros días en Israel

A nuestra llegada la primera parada fue en Jerusalén, es una ciudad maravillosa y tuvimos la suerte de tener una guía argentina que vive en Israel desde hace más de 30 años. Lo que nos permitió tener una mirada profunda del lugar y en español (cosa importantísima cuando uno no habla hebreo).


Hay varios detalles que nos gustaría compartir con ustedes, primero lo imponente que es la Ciudad Vieja, lo increíble que es ver a personas muy (pero muy, muy) diferentes conviviendo en un espacio de 1 km2 yendo a rezar a sus diferentes lugares sagrados. Eso es fantástico. Hasta ahí la ciudad parece absolutamente maravillosa.


Ahora bien, cuando uno se aparta un poco de la Ciudad Vieja, aparece ahí a simple vista un muro gigantesco que divide la Jerusalén judía de la Jerusalén musulmana. Es terrible de ver, parece una vuelta a mediados del siglo pasado. Una realidad mucho más compleja de lo que las noticias en Argentina nos muestran, casi siempre haciendo una división absolutamente inexistente entre buenos y malos. Llevamos viajando por Israel sólo un mes, no pretendemos entender una situación que lleva 67 años cambiando y evolucionando. Pero sólo el primer tiempo en Jerusalén nos bastó para darnos cuenta que hay muchas aristas del conflicto Israelí- Palestino que en Argentina rara vez escuchamos.


Otra cosa muy interesante es descubrir el concepto de seguridad que manejan acá, nos comentaron en un par de oportunidades sobre lo dura que es la vida en Argentina con respecto a la seguridad, nos dijeron varias veces: Un amigo, tiene un tío que vive en Argentina y me dijo que salís a la calle y te matan. Cosas así escuchamos en reiteradas ocasiones. Eso acá no pasa, afirman. Pero, por el otro lado, es absolutamente prohibido para nosotros entrar en algunos barrios árabes bajo riesgo de muerte, nos advirtieron que no hagamos dedo (igual hemos hecho un montón) porque secuestrar turistas es la forma que tienen los terroristas para negociar por prisioneros, nadie siquiera mira cuando un chico de 20 años sube a un colectivo con una M16 (una ametralladora grande como él mismo) o cuando pasan los helicópteros apache o los aviones F16 con misiles grandes como un cuarto. Si pasan estas cosas, nadie siquiera lo nota.

Imaginen a dos mendocinos que lo más cerca que han estado estado del ejercito es en Campo de los Andes en San Carlos o, como muchísimo, pasando por Uspallata, lo “shockeante” que puede ser ver pasar un tanque de guerra gigantesco con soldados armados, aviones y helicópteros, todo eso en un tiempo que para los israelíes es de “paz”, nos quedamos con la boca abierta, debemos haber parecido niños chicos mirando todo eso que para nosotros estaba solamente en las películas de Hollywood.

Pero, de última, es maravilloso ver las cosas como si fueras un niño, estés o no de acuerdo con palestinos o Israelíes, más allá del conflicto, descubrir realidades absolutamente diferentes de la propia y poderse sorprender es, básicamente, el propósito de este viaje.

¡Seguimos juntos!

Marian y Juan, Los Deambuladores