¿Qué tan bueno son los chequeos anuales?
Entre los especialistas destacados se encuentra el médico norteamericano H. Gilbert Welch, quien desde hace tres décadas realiza muchas y extensas investigaciones enfocadas en los problemas creados por los esfuerzos de la medicina para anticiparse al desarrollo de una enfermedad. La mayor parte de su trabajo se ha enfocado en el sobrediagnóstico en la detección de cáncer de piel, cervical, de pecho y de próstata.
Otro científicos a nivel global de este movimiento son los doctores Juan Gérvas, Marc Jamoulle, Ray Moynihan, Steve Woloshin, Lisa Schwartz y Iona Heath.
Karin Kopitowski, jefa del servicio de medicina familiar y comunitaria del Hospital Italiano, sostuvo: "Esta tendencia tiene diferentes nombres según el país. En Argentina, se la llama prevención cuaternaria al conjunto de actividades que intentan evitar, reducir y paliar el perjuicio provocado por la intervención médica. Se evita el daño obviando actividades innecesarias".
Por su parte,Ana María Mariño, médica especializada en clínica y nutrición, explicó en Infobae: "Es una tendencia que está tratando de cambiar el paradigma aún vigente que la salud de una persona se beneficiará si se somete a la mayor cantidad de exámenes posibles".
El sobrediagnóstico
Existe documentación contundente con respecto a los problemas que generan los falsos positivos y negativos y cómo estos llevan a una exposición innecesaria del paciente a estudios que pueden causar más problemas que soluciones.
"Los daños de todos los estudios están vinculados con el falso positivo (tenés un nódulo, parece cáncer pero estudios posteriores lo descartan), los falsos negativos (te quedás tranquilo y sin embargo tenés algo) y el sobrediagnóstico (tenés algo verdadero, pero librado a su evolución no habría traído problemas", sumó Kopitowski a Infobae, quien además integra el grupo de prevención cuaternaria dentro de la Federación Argentina de Medicina Familiar y General (FAMFyG).
"Cada vez que en medicina, como en otra ciencia, emitimos una recomendación de diagnóstico o de tratamiento es indispensable que su utilidad y su seguridad hayan sido evaluadas en estudios de investigación bien diseñados -llamados ensayos clínicos controlados y aleatorizados- que hayan demostrado que efectuar esas recomendaciones disminuye la mortalidad o la enfermedad en las personas que se someten a ellas. El 'sentido común' no basta", agregó.