ver más

Millonario embargo a una médica por la muerte de un joven

La profesional además está imputada, por los cargos de "abandono de persona" y "mala praxis" hacia un hombre de 27 años en un boliche porteño.

Una médica fue procesada y embargada en un millón de pesos por abandono de persona seguida de muerte del joven de 27 años Leandro Spadafora, en el boliche "Big One" del barrio porteño de Monserrat en febrero de 2012. 

El fallecimiento de Leandro de la Cruz Spadafora tuvo lugar a las 5.25 de ese día en el local ubicado en Adolfo Alsina al 900, y la médica Lidia Britos intervino inmediatamente antes de su deceso. Pero la familia la acusó de mala praxis antes del deceso del joven por "congestión, edema y hemorragia pulmonar, y edema encefálico difuso". 

Según las pericias realizadas en el marco de la investigación, a cargo del Juzgado de Instrucción 16, el joven ingresó a enfermería "con mal estado, hipertónico, con sensorio alternante, taquipneico y con respiración superficial". Pero para los expertos que evaluaron la conducta de Britos, quien se desempeñaba como médica del local bailable, ella "no realizó ninguna conducta o acción inmediata de evaluación del paciente". 

"La imputada no procedió a efectuar las prácticas correctas en tiempo y forma para el caso específico" y su "desenvolvimiento durante el suceso no fue el adecuado a una buena práctica en el arte de curar", establecieron las pericias. "La imputada debió activar el sistema de emergencia (SAME) y solicitar un desfribilador externo automático (DEA)", concluyeron. 

En su descargo, ella aseguró que el joven, de quien se dijo que había consumido drogas pero su familia luego lo negó, "se encontraba en mal estado cuando lo asistió" y justificó la demora en llamar al servicio médico porque "carecía de un teléfono". 

"Ya sea que el proceso de la muerte se desencadenó por el consumo de sustancias ilegales o por otros motivos, se encuentra acreditado por las constancias del sumario que la víctima fue trasladada hasta un recinto del local bailable aludido antes, en el que había instalada una enfermería a cargo de la imputada", tuvo en cuenta el juez. 

"La imputada no le brindó al damnificado una asistencia adecuada. No sólo por el tardío de su intervención sino por la deficiente atención que le suministró", concluyó. De esta forma, la procesó por abandono de persona seguido de muerte y la embargó en un millón de pesos. 

Consultado por la agencia Noticias Argentinas, el abogado de la médica, Vadim Mischanchuk, mostró su desacuerdo con "la forma en que la fiscalía reconstruyó el hecho" ya que "revisados los videos de las cámaras de seguridad del local bailable y la secuencia cronológica, queda comprobado que mi defendida hizo lo que tenía que hacer en tiempo y forma".