El 80% de los accidentes los protagonizan menores de 30
El jefe de Terapia Intensiva del Hospital Central, Jorge Arroyo, explicó en MDZ Radio, durante el programa "Cambio de Aire", las condiciones en las que llegan las personas que protagonizan accidentes de tránsito al nosocomio. El especialista comentó que el 80% de los pacientes no superan los 30 años, y que en la mayoría de los casos estaban alcoholizados o viajaban en moto, sin utilizar casco.
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"El alcohol es el factor más importante en este tipo de accidentes -de tránsito-; y de este grupo de pacientes el 80% tienen menos de 30 años. Los fines de semana son bravos para nosotros y los feriados, es cuando más trabajo tenemos", contó el doctor.
Mientras que las motos le merecieron una distinción a parte, ya que en el 50% de los casos las víctimas no llevaban puesto el casco. "De todos los accidentes un 25% están alcoholizados. O sea, que es una especie de suicidio encubierto, por lo que me resisto a llamar esto "accidente"", agregó Arroyo.
Por otro lado, el especialista evaluó el costo que tienen este tipo de imprudencias para el Estado:
Hay que calcular que cada paciente de estos graves, le cuesta al Estado 10 mil pesos por día, con todas las cosas que se le hacen acá.
Repartir culpas entre el Estado y la Sociedad
Si bien el doctor consideró que no debe echársele todas las culpas al Estado, apuntó a la necesidad de tener leyes más estrictas para sancionar a los conductores imprudentes:
"El problema de estas personas es el peligro en que se ponen a sí mismos y a los demás también. No puede ser que encuentren a una persona en esas condiciones (alcoholizados) y les hagan esas multas tan leves, son mínimas en relación al daño que pueden ocasionar", señaló.
Por otra parte, destacó el papel fundamental que tiene la familia en la formación de conductores responsables:
"No le echemos toda la culpa al Estado, la familia tiene mucho que ver. Yo hablo todo el tiempo con los familiares, les pregunto y advierto mucha impotencia. Yo tengo muchas anécdotas, recuerdo una señora que me dijo: 'Mi hijo me decía que no quería una vida rutinaria y aburrida como la mía, que quería adrenalina'. Eso me contaba la mujer con el hijo internado en terapia intensiva, muy mal, salió pero quedó con secuelas graves".
Arroyo advirtió que las secuelas que puede sufrir una persona que protagoniza un accidente de tránsito van desde las más graves como podría ser un coma prolongado o algún tipo de dificultad motriz.
Jorge Arroyo, jefe de Terapia Intensiva del Hospital Central
"Muerte digna"
El doctor también fue consultado por su opinión sobre el fallo de la Corte que autorizó a la familia de Marcelo Diez -un hombre que sobrevivió 20 años con asistencia artificial luego de sufrir un accidente- a suspender el tratamiento que mantenía su existencia.
Hay una ley, pero más allá de eso, yo siempre pensé que el paciente y su familia debe tomar determinadas decisiones con respecto al nivel de tratamiento.
"Cuando uno plantea disminuir el nivel de tratamiento o no tratar algunas cosas se maneja por tres niveles: Uno es el nivel de violencia médica, cuando la enfermedad no tiene solución; otro son las leyes de la vía ética, que hablan de no hacer daño, cuando uno hace encarnizamiento terapéutico es una forma de hacer daño, porque no tienen resultado, generan gasto y sufrimiento. La tercera es la decisión de la familia, decidir hasta dónde continuar con un sufrimiento y en pos de qué", finalizó Arroyo.