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Microhospital Puente de Hierro: se agudiza la crisis y van al paro

Los trabajadores de ese nosocomio están cansados de las falencias y las promesas incumplidas, por lo cual comenzarán una huelga, según AMPROS.
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Los trabajadores sanitarios del microhospital de Puente de Hierro, en Guaymallén, anunciaron el inicio de un paro por tiempo indeterminado a partir del próximo lunes alegando la falta de respuestas por parte del Gobierno provincial con respecto a la difícil situación que atraviesa ese establecimiento, incluso después de que el Ministerio de Salud anunciós el pase a planta de los trabajadores

Según un comunicado de la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (AMPROS), el sindicato presentó esta mañana ante la Subsecretaría de Trabajo la notificación sobre la medida de paro por tiempo indeterminado, hasta tanto se cumpla y reglamente el decreto del Ejecutivo Provincial que preveía una solución concreta para los trabajadores y la comunidad del microhospital de Puente de Hierro.

Estas demandas se traducen en el traspaso del personal, la regularización del cobro de haberes de los contratados, el pago de adicionales y mejoras urgentes en la calidad de los servicios, infraestructura y adquisición de insumos y de medicamentos.

AMPROS recordó que el 22 de julio de 2014, un decreto firmado por el gobernador Francisco Pérez, el entonces ministro de Salud Matías Roby y el intendente de Guaymallén Luis Lobos, prometía el traspaso del microhospital desde la órbita del municipio al Ministerio de Salud de la Provincia, lo cual no ha sucedido hasta la fecha.

El pasado 20 de agosto, en el Salón de Acuerdos del quinto piso, el ministro de Salud Oscar Renna, el subsecretario de Planificación y Control Diego Álvarez y las secretarias General y Adjunta de AMPROS, María Isabel Del Pópolo y Gladys Velázquez, rubricaron el convenio que daría solución definitiva a un largo conflicto. A más de dos meses, nada se cumplió.

Falencias por doquier

En el comunicado, AMPROS sostuvo que "uno de los temas más graves que aqueja al microhospital es que no existe sistema de cloacas, sino de pozos sépticos que cuando colapsan, derraman sus líquidos a los consultorios". 

"Prueba de ello es que el personal de limpieza debe sacar la materia fecal con guantes descartables para evitar un desborde. 'Le ponemos nombre a la materia fecal', sentenció a modo de broma, una de las trabajadoras que debe realizar esta triste y denigrante labor", reveló.

A su vez, Graciela Guzmán, fonoaudióloga y referente administrativa, sintetizó: "Todo lo que ven lo hemos adquirido con fondos del Plan Nacer; aparatología, equipamiento, muebles, computadoras, ya que la asistencia de la Provincia y el municipio son prácticamente nulas. Gracias al aporte de instituciones como el Rotary, hemos recibido sillas de ruedas y otros implementos".

"Para que la comunidad sepa dónde estamos parados, el camión de desagote que nos enviaba el municipio de Guaymallén –de quién teóricamente depende este centro asistencial-, no viene más aparentemente por falta de pago, por lo que una vez por semana debemos desembolsar 950 pesos por este servicio", señaló.

Mientras que la farmacéutica Graciela Rey manifestó su enorme preocupación "porque el microhospital no pertenece literalmente 'a nadie', no tiene número de unidad organizativa, que solo se adquirirá cuando se concrete el traspaso de este centro". 

Además, AMPROS detalló que "como si esto fuera poco, el Tribunal de Cuentas ha observado al Centro de Distribución de Medicamentos e Insumos Sanitarios por el envío de medicamentos ante el inminente requerimiento de los mismos, aduciendo que no están registrados, motivo por el cual a partir de ahora, la entrega no podrá hacerse posible". 

También remarcaron que "desde el área administrativa denuncian que el sistema informático que tenían sufrió averías y no acceden aún al SIDICO (Sistema Integral de Cómputos) por el mismo motivo: la falta de número de unidad organizativa". 

En este sentido, Rey denunció que "en este momento no tenemos ni insumos mínimos para mantener la guardia, como dipirona, ranitidina, metoclopramida, diclofenac, sulfadiazina de plata, gasas, material descartable y menos aún, medicación para crónicos, como diabetes o hipertensión".

"La Nación es la única que nos manda con refuerzos a través del Plan Remediar, porque saben la situación que estamos atravesando", concluyó la profesional farmacéutica.

La diferencia con otros centros de salud cercanos es la atención de guardia, ya que Puente de Hierro asiste las 24 horas los siete días de la semana y la carencia de medicación para paliar la emergencia se ha agudizado.

Alicia Páez, directora del microhospital, ha defendido tanto a su personal como a la comunidad, pero cree que "después de la asamblea que realizamos ayer, concluimos en que la situación no da para más. Quienes ponemos la cara con una población tan vulnerable, sin dudas somos nosotros y hemos llegado a un punto en el que todos los trabajadores rozamos con la mala praxis".

Con respecto al agua, se sostuvo que "la situación es gravísima". Por falta de pago, la empresa que proveía los dispensers, les cortó el servicio. "El camión municipal carga los dos tanques del techo con aguas contaminadas, ya que hemos hecho estudios y hemos comprobado que presenta el bacilo pseudomona", agregó la doctora Páez.

Además indicó que un vecino les ha prestado el agua de su pozo para cargar dos tanques gigantes que están apostados en el patio, ya que con toda la población a la que asisten, no alcanza con los que tenía Puente de Hierro.

En la asamblea realizada ayer por los trabajadores, la secretaria General de AMPROS María Isabel Del Pópolo expresó que "esto es vergonzoso: Puente de Hierro atiende entre 300 y 400 personas por día y solo en la Guardia entre 150 y 200. Además de varios distritos de Guaymallén, recibe a pacientes de Lavalle y Maipú, motivo por el cual no se entiende el deterioro y las pésimas condiciones edilicias en las que está el nosocomio".

Una de las imágenes relata la rotura de vidrios y muestra que muchas veces la gente manifiesta su enojo o ira a través de estos hechos. "Hay una persona de vigilancia pero no es policía y los profesionales se irán si esto no avizora respuestas concretas por parte del Ejecutivo", agregó el farmacéutico José Luis Villar, prosecretario gremial de AMPROS.

Finalmente, se destacó que "la capa freática del terreno en todo Corralitos está alta, entonces las construcciones deben ser efectuadas con soporte suficiente. En este sentido, una de las paredes del microhospital ha cedido y hay grietas de separación entre las columnas de vinculación, motivo por el cual el edificio puede ceder frente a cualquier movimiento sísmico, poniendo en riesgo al personal y a la comunidad que asiste", sintetizó el doctor Daniel Jiménez, prosecretario gremial de AMPROS.

La construcción de la UDI (Unidad de Diagnóstico Intensivo) está en lenta marcha, a paso de tortuga, también a pesar de las declaraciones del ministro de Salud, Oscar Renna: "El período de construcción del nuevo centro de salud está previsto en unos 18 meses, tiene algunos retrasos el avance de obra y si bien no estará concluido durante nuestra gestión, será el nuevo ministro de Salud quien lo ponga en funciones".