Femicidio de la peluquera: el ex esposo se negó a declarar
El ex esposo de la peluquera asesinada de cuatro balazos por la espalda, el jueves pasado en la localidad bonaerense de San Miguel, se negó hoy a declarar ante el fiscal de la causa que solicitó que siga detenido como el presunto instigador del femicidio.
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Rodolfo Maguna (46), suboficial principal que presta servicios en la Agrupación Aviación de Ejército 601, en Campo de Mayo, en las últimas horas fue indagado por el fiscal Ricardo Romero, quien lo acusó del "homicidio agravado por promesa remunerativa, por el vínculo y femicidio" de Liliana Gotardo (51).
Fuentes judiciales informaron a la agencia estatal Télam que luego de la indagatoria, en la que el acusado se negó a declarar, el representante el titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 19 descentralizada de Malvinas Argentinas solicitó el juez de Garantías 1 de San Martín, Mariano Porto, que ordene la detención formal de Maguna.
Los mismos voceros indicaron que el pedido de la fiscalía será resuelto por el magistrado en las próximas horas, al igual que el requerimiento para llevar a cabo una serie de allanamientos en busca de elementos que permitan localizar a los autores materiales del homicidio de Gotardo.
En tanto, los pesquisas creen que al momento del crimen de la peluquera, Maguna circulaba por la vía pública en la zona de San Miguel donde se encontró con una persona y la principal hipótesis al respecto apunta que ésto pudo hacer sido parte de una maniobra intencional de parte del ex esposo de la víctima para obtener una coartada, explicó a Télam una fuente de la investigación.
El hecho investigado ocurrió a las 19 del jueves último, en Paunero al 1700, en pleno centro de San Miguel, cuando la víctima, correntina, cerró su peluquería "Carily" y junto a su empleada cruzó la calle para abrir el portón de un garaje donde habitualmente guardaba su camioneta.
De acuerdo al relato de la empleada de Gotardo, mientras la mujer se hallaba de espaldas, apareció un hombre armado y a cara descubierta.
En ese momento, el agresor la dio vuelta para corroborar que se tratase de ella y sin mediar palabra le disparó cuatro balazos a menos de 50 centímetros con una pistola calibre 9 milímetros, tras lo cual corrió hacia la esquina y se subió a una moto en la cual lo esperaba un cómplice, con el que huyó.
Los videos aportados por el municipio local mostraron que la moto, con el conductor y su acompañante con los cascos colocados, ingresó a la zona por la calle Italia, dobló en Paunero y estuvo merodeando a una cuadra del lugar del hecho hasta minutos antes de que se cometiera el crimen.
Una cámara ubicada en la esquina de Paunero y Tribulato registró el momento en que la víctima y la amiga cruzaron la calle y a los pocos segundos la reacción de los vecinos ante la seguidilla de disparos y la fuga del asesino, que llevaba puesta una mochila.
La mujer malherida fue trasladada de inmediato al hospital Larcade, pero murió poco después como consecuencia de las heridas.
En tanto, la Policía comenzó a investigar el hecho y determinó que Gotardo se había separado hacía dos meses de su marido, Maguna, con quien mantenía una mala relación.
El jefe distrital de San Miguel, comisario Héctor González, aseguró que semanas atrás la mujer hizo una exposición civil para dejar constancia de la separación, aunque no hizo una denuncia formal por malos tratos.
De todas formas, familiares y amigos de la víctima declararon que la mujer sufría reiteradas agresiones físicas y amenazas debido a los celos enfermizos del ex esposo, quien la controlaba de manera permanente, incluso con un GPS que le permitía escuchar sus conversaciones.
Ante esta situación, el fiscal Romero ordenó la noche del mismo jueves un allanamiento en una propiedad de Aristóbulo del Valle y Muñíz, de San Miguel, que había sido el domicilio conyugal y donde Maguna vivía con su hija de 19 años.
Allí fue encontrado el hombre, quien aparentemente incurrió en reiteradas contradicciones y quedó aprehendido como sospechoso de haber contratado sicarios para cometer el femicidio.
Por otra parte, los investigadores secuestraron los teléfonos celulares y los vehículos tanto de la víctima como del sospechoso para someterlos a peritajes, al igual que otros objetos electrónicos, como computadoras portátiles.
Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que el móvil crimen pudo estar vinculado a la conflictiva separación que venía manteniendo el matrimonio y por la cual ya habían consultado a abogados para iniciar el divorcio.
Después de 25 años de convivencia, el matrimonio había adquirido varias propiedades en Corrientes, en San Miguel y tenían dos vehículos, por lo cual había serias diferencias en la división de bienes.

