ver más

Denuncian maltratos y persecución en Salud Laboral

Esta semana, docentes realizaron una pegatina de carteles en los que pedían a sus colegas denunciar las irregularidades en ese organismo del Estado. La voz de su titular, Diego Maures.

"En Salud Laboral se maltrata, se persigue y se discrimina. Denuncialo", rezaba la leyenda de los carteles que fueron pegados días atrás por integrantes del SUTE Godoy Cruz en el frente de ese organismo del Estado, en la calle San Juan de Ciudad, responsable de otorgar los certificados de aptitud a los docentes.

MDZ Online se comunicó con los docentes responsables de esta pegatina y pudo reunirse con ellos, quienes manifestaron su descontento por tratamientos que no creen adecuados, no entrega u ocultamiento de la información, procedimientos no del todo claros y persecuciones, entre otros.

Por su parte, el responsable de Salud Laboral, Diego Maures, descartó que los hechos se sucedieran como los describen los docentes y aseguró que con el SUTE no tienen ningún conflicto, sino que se trata, puntualmente, con una delegación de Godoy Cruz.

Todos al psiquiatra

Luego de años de docencia, a una maestra le diagnostican un hiato en las cuerdas vocales. Realiza el tratamiento correspondiente pero, por más que le aseguran que está bien, no le dan el certificado de alta para regresar al aula. En lugar de eso, la derivan a la realización de un tratamiento psicológico, sin más argumentos que el tiempo que lleva sin estar delante del aula.

Un profesor pide una licencia por razones particulares que tienen que ver con "hostigamiento de parte de la directora", pero cuando quiere regresar a dar clases lo derivan a psiquiatría, con un pedido de reevaluación por "descuido personal, falta de higiene y actitud pueril", y desde entonces no ha conseguido que le den el certificado con el alta para volver al aula.

Una maestra especial con quince años de antigüedad es operada de las cuerdas vocales y queda con secuelas irreversibles, pero no quieren darle el cambio de funciones por razones físicas, sino que le están exigiendo que asista a exámenes psiquiátricos y psicológicos.

Una docente tiene grabados los gritos con los que fue maltratada por una secretaria en Salud Laboral, mientras que a otra la enviaron a reevaluación psicológica con el argumento de que era una práctica común de Salud Laboral (una suerte de muestreo entre los docentes en actividad), pero luego de insistir para conocer las razones por la que había sido enviada allí se entera que se debía un pedido expreso de la directora de su escuela, quien también le ocultó los motivos.

Los relatos, con más o menos detalles, se repiten entre los docentes con los que MDZ Online se reunió para conocer el origen de la denuncia pública realizada contra Salud Laboral. Tarde o temprano, todos los docentes con los que nos reunimos son derivados al psiquiatra, y esto, de acuerdo a lo que nos explicaron, representa para ellos un peligro respecto de su carrera, porque no es lo mismo acceder a un cambio de funciones por razones físicas que por motivos psiquiátricos, ya que por estos últimos no pueden aspirar a cargos de mayor jerarquía.

"El problema es que por psicología te pueden manipular", explica una de las docentes, mientras que otra relata su experiencia cuando fue a un psicólogo en Salud Laboral que la hizo llorar, presionándola y repitiéndole infinidad de veces que ella estaba muy sensible desde el momento en que ingresó a la consulta, incluso antes de realizarle cualquier pregunta.

Además, por licencia psicológica, pasados determinados plazos (que dependen de la carga familiar que cada docente tenga), pueden perder los cargos.

Pero a todo esto se suman los maltratos, con respuestas como "si tu directora no te deja trabajar por algo será", recibida por una docente a la que le negaban el alta en Salud Laboral y le sugerían que se presentara con un certificado de la Superintentencia de Riesgos de Trabajo (documento que, en este caso, no tiene valor de alta médica).

Por estos maltratos se han hecho denuncias en Jurídicas de Casa de Gobierno.

"Ellos mismos [por los profesionales que los atienden] te dicen que es una irregularidad desde adentro", revelan estos docentes, que también denuncian persecución por pertenecer a listas opositoras dentro del SUTE.

"Si te quejás por algo, tengás la patología que tengás, te derivan al psiquiatra", concluye una de las docentes.

Sin conflicto con el SUTE

Diego Maures es el titular de Salud Laboral y con él fuimos a hablar para conocer cuál era su posición y la del organismo ante las denuncias de los docentes, y lo primero que aclaró fue: "Con el SUTE no tenemos ningún conflicto. Puntualmente es con una delegación del SUTE de Godoy Cruz. Nosotros tenemos contacto permanente con el SUTE, solamente esa delegación ha planteado el tema con panfletos y a través de Facebook", en referencia a un muro que los docentes formaron para manifestar sus reclamos.

"No hemos tenido la oportunidad de dialogar con la Lista Marrón del SUTE de Godoy Cruz, con la gente que hizo la pegatina, pero enviamos una convocatoria en la que los invitábamos a entrar en el diálogo y nos dijeran dónde está el común denominador del maltrato y las denuncias que hacen", señaló Maures.

El titular de Salud Laboral explicó que desde el organismo que conduce se analizan cada uno de los casos y que si los docentes llegan con un certificado de un médico particular que no condice con las observaciones de los profesionales del lugar, entonces existe la posibilidad de reunir a ambas partes para tratar de establecer acuerdos y pautas comunes.

"Cada uno de los casos que se interpreta es muy particular. Cuando tienen alguna enfermedad, nosotros les damos la posibilidad de hacer el tratamiento para realizar el cambio de actitud, porque a veces te traen un informe de un psiquiatra que les da el alta para la vida normal, pero no para la docencia", argumentó Maures.

"Pero cuando se hace la derivación a un psiquiatra, se explica por qué motivos, es decir, el psiquiatra no es ajeno a que el alta que tiene que dar es para la docencia", observamos, ante lo que Maures insistió: "Cada paciente tiene la posibilidad de que si un profesional nuestro no coincide con el suyo, se hace la junta integrada. Cada docente tiene la oportunidad de solicitarla. Es ajustar los criterios de los profesionales para analizar al docente, ver por qué no están de acuerdo ambos".

"Siempre hay devolución de nuestros profesionales y se escribe en los legajos, y cada docente tiene derecho de adquirir una copia de su legajo realizando el pedido por escrito y llevarlo a su profesional", aseguró el funcionario, pese a los relatos de docentes a los que se les ha negado insistentemente la posibilidad de acceder a sus historias clínicas y de maltratos de parte del personal de Salud Laboral.

Uno de los puntos en los que los docentes hicieron hincapié durante la conversación que mantuvimos con ellos fue el de la animosidad con que algunos directivos piden reevaluaciones, muchas de las cuales son entendidas como amedrentamientos por haber realizados reclamos gremiales o laborales.

Relatamos ante Maures un caso en el que una docente fue convocada a una reevaluación y, al momento de preguntar el motivo, le dijeron, desde la dirección de la escuela en la que trabaja, que se trataba de una metodología habitual, una suerte de muestreo que se realizaba regularmente a los docentes de la provincia. La docente, no contenta con esta explicación, le preguntó lo mismo a uno de los profesionales que la atendieron y este le reveló que el pedido había sido hecho por la mismísima directora de su escuela, quien, por supuesto, se lo había ocultado.

No sin sorpresa ante esto, Maures explicó que no existe ningún protocolo de ese tipo, y que el docente tiene el derecho, en todo caso, de conocer los motivos por los que se lo convoca a una revisión médica o psicológica.

En definitiva, entre versiones y contraversiones, la situación de estos docentes es concreta, con pruebas que acreditan lo que denuncian (desde los maltratos a las citaciones de origen dudoso para reevaluaciones), y no dudan en asegurar que detrás de esas situaciones hay animosidades de origen político.