Un estudio de la UTN reaviva debate por Veladero
La asamblea "Jáchal No Se Toca" difundió un informe de análisis del agua en la cuenca del río Jáchal, elaborado a pedido por la Universidad Tecnológica Nacional -Facultad Regional Mendoza- en el cual se confirmó la presencia de elevadas cantidades de cianuro en un dique local. Sin embargo, desde la UTN aclararon que las muestras fueron enviadas por los solicitantes, desligando responsabilidades con respecto al muestreo y asegurando que se trató "de un trabajo particular" que no está ligado a esa institución.
Cabe recordar que, a principios de este mes, otro informe elaborado por la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), a pedido de la Municipalidad de Jáchal, demostró que el río Jáchal y algunos de sus afluentes superiores presentaban niveles de metales por encima de los valores normales, lo que acarreó un fuerte enfrentamiento entre el gobierno sanjuanino y la casa de estudios universitarios.
El informe del Laboratorio de Análisis de la UTN Mendoza se conformó en base a los resultados de 66 muestras que un representante de la asamblea sanjuanina. El periodista Domingo Jofré, presentó en la casa de estudios el pasado 23 de septiembre.
Dicho informe reveló que se detectó 0,08 mg/L de cianuro en una de las muestras extraídas del dique Pachimoco, ubicado sobre el río Jáchal, a 10 kilómetros al norte de la localidad homónima. El valor normal de cianuro en el agua debe ser de 0,05 mg/L.

Según publicó la asamblea en su muro de Facebook, "la muestra de agua para detectar este nivel en dicho dique fue tomada el día 18 de septiembre del 2015, una semana después de ocurrido el derrame en Veladero. Esto agrava la crisis denunciada por muchos chacareros de Jáchal" y ponderó que este estudio "brinda un panorama distinto y contrasta con los estudios realizados por el gobierno de San Juan y por Barrick Gold".
Pero desde la sede mendocina de la UTN, si bien reconocieron la veracidad del informe y los resultados, se despegaron del los anuncios de la asamblea jachallera e indicaron que el trabajo del laboratorio universitario se limitó a analizar las muestras enviadas, como cualquier otro pedido particular.
Graciela Affranchino, la autora del informe, explicó a MDZ que "el laboratorio (de la UTN) hace servicios para terceros, por lo cual cualquier persona que necesita un análisis puede traer la muestra o va el laboratorio. En este caso, fue el cliente quien trajo las muestras, e incluso antes me pidieron desde San Juan un instructivo de cómo sacar una muestra para cianuro".
"El resultado que se emitió es la muestra que trajeron desde allá. Cómo y dónde las sacaron corre por cuenta del cliente", subrayó. En ese sentido, la ingeniera manifestó que "el laboratorio se hace responsable del resultado de unas muestras que trajeron, pero no se hace responsable del muestreo".
En ese sentido, Affranchino aseguró que el uso del derrame de cianuro en Veladero como motivo del pedido de análisis "no afecta al laboratorio", ya que "no importa los motivos o el contexto, sea de donde sea", y añadió que "como el tema ameritaba tener cuidado, me tomé las precauciones analíticas para dar un resultado cierto".
Por ello, la profesional reiteró categóricamente que "la UTN no fue a muestrear" y que "todos los datos que figuran en el informe estaban en las etiquetas que trajeron en las muestras". Y aclaró: "No tuvimos el mismo papel que la UNCuyo, de donde fueron a Jáchal a tomar muestras".
*Nota de redacción: en un primer momento, se publicó que el límite admitido de cianuro en el agua es de 0,1 (cifra errónea). En realidad, el nivel tolerable es 0,05.

