Sacrificio de una mujer y ocho perros
Las excavaciones que el Museo de Moesgaard desarrolla en Skødstrup (Dinamarca) han revelado los restos de sacrificios rituales que implicaban a humanos y a perros en el interior de una ciénaga. Los restos datan de la Edad del Hierro, en torno al cambio de era, y se encuentran muy próximos a una aldea de la misma cronología que también está en proceso de excavación. La relevancia principal del hallazgo es la información que nos aporta sobre las creencias de estas comunidades.
Durante el desarrollo de las excavaciones extensivas que se llevan a cabo en Skødstrup, al norte de Aarhus, los arqueólogos han encontrado los restos sorprendentemente bien conservados de toda una comunidad de la Edad del Hierro datada en torno al cambio de era. Varias ciénagas con restos de humanos sacrificados y de perros se han documentado en una zona baja próxima a una aldea. En concreto, un sacrificio humano y perros sacrificados yaciendo junto a estacas para atarlos revelan un nuevo aspecto de las creencias de estos grupos de la Edad del Hierro.

A cuatro metros por debajo de la superficie de un campo al norte de Aarhus, los arqueólogos del Museo de Moesgaard están actualmente excavando una ciénaga sacrificial de la Edad del Hierro. A comienzos de la Edad del Hierro, la ciénaga fue usada de modo extensivo para la extracción de turba, y varios siglos después surgió una curiosa práctica sacrificial, en la que personas y perros eran ejecutados y colocados en los antiguos cortes de la turba como ofrendas a los dioses. Hasta ahora, han sido hallados un esqueleto humano y ocho esqueletos de perros, los perros aparecen juntoa tres estacas colocadas para atarlos.
"Esperamos grandes cosas de estas excavaciones porque previamente se han hallado un asentamiento, una necrópolis y numerosas ofrendas y sacrificios en las ciénagas en torno a Skødstrup. Pero estos nuevos descubrimientos van más allá de nuestras expectativas y el hallazgo de un esqueleto humano es el cúlmen", ha declarado el arqueólogo y director de las excavaciones Per Mandrup, del Museo de Moesgaard.
El esqueleto apareció hecho una pila de huesos en la ciénaga, junto con dos estacas, una de ellas afilada en punta. De la cabeza sólo se ha encontrado la mandíbula inferior, lo que sugiere que el resto del cráneo fue separado del cuerpo en algún momento. Se puede ver a través de los huesos que la persona sacrificada era una mujer joven de unos 20 años. Sus restos se han llevado al Museo de Moesgaard, donde continuarán las investigaciones.
En una ciénaga cercana, a tan sólo 150 metros de las excavaciones actuales, se han encontrado desde el siglo XIXvarias ofrendas destacadas de armas (espadas, lanzas y partes de escudos), un sacrificio humano, huesos humanos quemados sobre una capa de carbones, un falo de madera y 13 esqueletos de perros.
Además de las ciénagas sacrificiales, los arqueólogos también están excavando los restos de una gran aldea, que incluye una calle empedrada y suelos de viviendas. Una necrópolis asociada fue investigada en excavaciones previas.
"En Skødstrup, tenemos todo el espectro de una comunidad de la Edad del Hierro: una aldea bien estructurada con una necrópolis asociada y ciénagas sacrificiales. Nos da una visión única de la vida de las gentes de la Edad del Hierro en guerra y en paz, y una no menos importante mirada sobre su universo religioso", afirma Per Mandrup.
Fuente: https://arqueologia-paleoramaenred.blogspot.com.ar/

