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"Los argentinos le tememos a la competencia"

La sentencia es de Alberto De Luca, director del Colegio Philips, que en una entrevista concedida a Infobae.com, analizó la "caótica" -según sus palabras- situación de la educación argentina, tanto pública como privada.
Foto: Infobae.com
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El Nuevo Régimen Académico que busca eliminar las calificaciones en el nivel primario por ser "estigmatizantes" (sistema a aplicarse en la provincia de Buenos Aires a partir de 2015), continúa generando polémica. 

Sin embargo, según dejó entrever Alberto De Luca, director del Colegio Philips, esta es la punta del iceberg en tanto el sistema educativo, en general, se presenta "caótico" de un tiempo a esta parte. 

En una entrevista que concedió a Infobae.com, al ser consultado por la normativa que se aplicaría en el corto plazo en la provincia que gobierna Daniel Scioli, opinó: "Los argentinos le tenemos miedo a la competencia".

Y fundamentó: "Los argentinos nos dejamos engañar desde hace 30 años por una escuela facilista, tipo club".

De Luca estuvo dedicado durante más de 20 años a la docencia en escuelas públicas de todos los niveles y, con el tiempo, terminó fundando y dirigiendo un colegio técnico secundario de excelencia, en el cual intenta escapar al caos que, según su visión, afecta hoy a todo el sistema.

En una parte de la entrevista, consideró que "los argentinos nos dejamos engañar desde hace 20, 30 años por una escuela facilista, tipo club, que en vez de preocuparse por los saberes, como corresponde, viene vendiendo hace tiempo que hay que interesar permanentemente al alumno; es mentira eso". 

Puntualizó: "El teorema de Pitágoras es muy difícil enseñárselo a un adolescente cuando está pasando por una etapa de pleno desarrollo, con otros intereses, entonces indefectiblemente la escuela requiere un clima de trabajo, de estudio, en las distintas disciplinas. Los padres no valoran eso. En las clases medias, dicen "mi hijo está bien educado" y lo único que piden es "inglés, computación y gabinete pedagógico". Y los chicos son totalmente ignorantes. Da vergüenza el nivel tan vulgar y tan chato que se ve en todos los ambientes en las nuevas generaciones como resultado de eso".

Al consultarle si la escuela privada supera, en algo, a la pública, evaluó: "El sistema es caótico en todos lados, y la privada no escapa a eso. Son caóticas ambas; la privada vende un poco más "hardware", audiovisual, insumos, equipamiento, pero igualmente tiene fallas en la interacción docentes alumnos, en el nivel de enseñanza y en la exigencia. El clima puede ser un poco mejor. Los padres se asustan del desorden".

Y continuó: "Pero la escuela depende de qué concepción de país tengamos; la educación podría ser toda pública... en Finlandia. Acá hoy las diferencias sociales son tan grandes y culturalmente los chicos pertenecen a familias completamente diferentes. Cuando yo iba a la escuela, había diferencias sociales, pero entre el tipo más rico y el más pobre del barrio no había un abismo cultural, podríamos convivir. Hoy, un chico saca el revólver en la escuela...".

A propósito del proyecto que busca quitar las calificaciones por "estigmatizantes", postuló: "Se compite en todas partes, menos en la escuela. Hace 20 años, hasta vienen arruinando las escuelas de elite, como el Nacional y el Pellegrini. Mantienen el nivel en el ingreso, pero después... En la escuela privada de fábrica de Philips, que era gratuita, se presentaban 500 y entraban 36, luego de un examen de ingreso. Claro, de ahí salieron directores de la propia Phillips, CEOs de otras grandes empresas, gente que fue convocada a trabajar al exterior".

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