Primer casamiento por iglesia de una transexual
Luisa Paz (51), principal referente de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de la Argentina, es la primera mujer trans que bendijo su matrimonio bajo la fe católica.
Te puede interesar
Efemérides del 11 de marzo: qué pasó un día como hoy en Argentina y el mundo
Aunque debido a lo que llamó como "presiones", no les dieron el sacramento del matrimonio, pero el párroco Sergio Lamberti, sí los bendijo. En diálogo con Cristina Rodríguez por MDZ Radio, contó que en pocos días cumplirá 29 años de convivencia con José Leonardo Coria y este fin de semana se casaron por civil y recibieron también la bendición de la iglesia.
"Desde chica -dijo- soñé en casarme por Iglesia. Me he criado atravesada por la fe católica, recibí todos los sacramentos y desde pequeña estuve involucrada con el catolicismo. Desde chica, sin medir mi diferencia, soñaba con casarme de blanca y con un velo. Yo jugaba con mis dos íntimas amigas a que me casaba y me ponía la sábana de mi mamá como velo".
En su relato de la experiencia personal, dijo: "Luego pasó el tiempo y eso quedó de lado, por situaciones de la vida que vive una persona trans. Jamás pensé que a lo largo de los años iba a vivir esto".
"Cuando salió la ley de matrimonio igualitario-indicó Paz- nosotros no hablamos de casarnos por civil. No nos habíamos planteado la necesidad de casarnos. Yo quería esperar la ley de identidad de género, porque había una contradicción, siendo una persona trans que me nombren por mi identidad masculina no me parecía".
"Cuando salió la ley de identidad de género -continuó- nos preguntamos con José: Y ahora qué? Y nos propusimos unirnos en este gobierno de Cristina. Después, un amigo en común con el padre que nos bendijo, nos preguntó si nos gustaría casarnos por Iglesia y acepté inmediatamente. Este amigo le consultó al párroco y él accedió sin problemas, porque ya me conocía a mi, a mi historia y mi militancia y nos citó a una reunión privada".
"Fuimos a esa reunión con el padre, lo advertí de los problemas que podía tener y el estaba dispuesto a las críticas que tendría y me dijo algo hermoso: el señor no discrimina, yo no soy quién para decir a qué pareja puedo casar y a cuál no. Si una pareja viene a mi y pide la bendición en el altar yo lo voy a hacer, por ende, a ustedes también los voy a casar". Y se casó.
Sin embargo, contó los problemas que vivió no ella, sino el sacerdote que tomó la decisión de casarlos. "El padre -relató- hasta el viernes anterior a la ceremonia iba a darnos el sacramento del matrimonio, pero tuvo tantas presiones que no lo pudo hacer. En el civil, yo dije en un medio de Santiago del Estero que al otro día nos casábamos por Iglesia y ahí el padre tuvo presiones para que eso no ocurriera".
Por esas presiones, "el padre tuvo que sacar ciertos pasos, por ejemplo, tuve que entrar por un costado, no pude ingresar por la puerta principal".
Pero finalmente demostró su alegría: "Lo que importa es que más allá de todo, vamos avanzando. Estamos muy conformes con lo que ha pasado, con las convicciones del padre, que más allá de las bajadas de línea, se animó a hacerlo".
Producción: Ana Saldaña

