Un nieto más, un dolor menos
En este momento es noticia que una abuela recuperó a su nieto. Estela de Carlotto logró reconstituir lazos y nació el nieto N° 110; pero su alegría no es sólo personal, sino social: es la de todos los argentinos, quienes vivimos una dictadura que nos marcó de una u otra manera y que nos arrancó trozos de vida.
Ante tamaña noticia, Felipe, mi hijo de 16 años, comenzó a hacerme preguntas de mi propia historia que me llevó a recordar lo vivido en mi infancia, en el barrio, pudiendo evocar hasta algunas habladurías y parte del imaginario colectivo de la época.
Freud escribía, en 1925, que la memoria libra una batalla psíquica para recuperar lo perdido- olvidado en tanto el recordar mismo es una vital y creativa función en cuanto recupero de ideas, representaciones y afectos. Y es así que él y yo pudimos hablar de la vida cotidiana de los 70 y de lo que sucedía mientras todo transcurría “normalmente”.
Hoy, esta abuela espera -como pudo esperar 35 años- que su descendiente esté dispuesto a abrazarla, ella aguarda el tiempo necesario para contar parte de la novela familiar, la cual es también su propia novela. Y permanece ilusionada –eso creo- en que este joven hombre presienta algunas huellas, a sabiendas de que todas las inscripciones, conocidas o no por cada uno, vuelven de una manera a veces sorprendente.
La charla con mi hijo sigue. No hay dudas de que la transmisión es necesaria, es un imperativo constante que toda cultura debe sostener. Una comunidad que no valora su pasado, que rompe los vínculos entre las generaciones, es decir, entre el pasado y el presente, sólo formará sujetos egocéntricos, individualistas, desconectados entre sí, que ni siquiera podrán rescatar su propia historia. El relato de las biografías familiares, de los hechos históricos o de pautas culturales ayudará, en los pequeños actos cotidianos, a encontrarle coherencia a lo dicho y a lo no dicho, a encontrarle sentido el vivir en sociedad.
Aún hay tiempo de mirar para adelante, pero para ello hay que volver la mirada atrás. Sólo así se podrá construir un futuro mejor y más justo para todos.