Lo que no se dice cuando se habla sobre información sexual
Estamos viviendo en una época en que se cuenta con disponibilidad informática, y ésta incluye a la información sexual. Lo positivo de esto es que no tenemos que seguir viviendo en la ignorancia en torno a los asuntos sexuales. Los hombres han descubierto que probablemente no vayan a quedarse ciegos si se masturban, y las mujeres, que no las va a partir un rayo si tienen sexo antes del matrimonio. Lo negativo es que con toda esa información, por lo general, se pierde la esencia de dicha expresión.
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Tenemos acceso a libros prácticos sobre el sexo, que lo cubren casi todo: orgasmos de clítoris y vaginales, punto G, eyaculación precoz, impotencia, técnicas para acariciar, besar y múltiples posturas, el uso de aceites, ungüentos y aromas, y una completa variedad de accesorios sexuales. Muchísima información. ¿Pero todo eso es realmente importante?
La información más importante no es sobre la técnica, sino saber que el acto sexual ha sido creado como una expresión de amor físico y afectivo.
El sexo no se puede experimentar en un libro de texto ni consumar a nivel verbal. La expresión sexual es una de las pocas cosas que dependen enteramente de la experiencia. Durante la experiencia puedes, en forma simultánea, aprender a expresarte desde el corazón con todas las partes de tu cuerpo y rendir la prueba para comprobar si lo estás logrando.
Existen grandes músicos, bailarines y cantantes que nunca llegan al estrellato. ¿Por qué? Porque como lo dijo alguna vez Louis Armstrong: “Tienes que tener Alma”. Y él la tenía, al igual que Frank Sinatra, Fred Astaire, Ray Charles, Joan Sutherland y Mikhail Baryshnikov.
Esa Alma está dentro de ti. . No tienes que ser el mejor amante del mundo (si es que eso existe). No tienes que ser el mejor dotado físicamente. No tienes que actuar. Sólo tienes que ser. Si tú y tu pareja se aceptan tal como son, con amor incondicional, serán los mejores amantes, el uno para el otro.
Te iría mucho mejor si no trataras de conseguir toda la información que existe para convertirse en un mejor amante a nivel mecánico. Por ejemplo, algunos libros explican cómo retardar el orgasmo imaginando una colisión de trenes. ¿Sabes lo que sucede cuando tienes relaciones sexuales y retardas el orgasmo imaginando una colisión de trenes? Que estás relacionándote con una colisión de trenes y no con tu ser amado.
Tal vez sepas mover y contraer y expandir los músculos a la perfección, tal como lo describe algún libro, pero ¿sabes de qué te estás ocupando? Del ejercicio físico.
Eso podría ser más adecuado en una clase de aeróbicos que en la cama de un amante.
¿Eso es todo lo que quieres? Lo dudo. Casi todos los seres humanos que conozco quieren básicamente lo mismo: dar y recibir más amor. El acto sexual ha sido creado para expresar amor a nivel físico y afectivo.
(*) Patricia Frascali es psicóloga y especialista infanto juvenil y familia

