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Tragedia de Once: dudas por la salud del motorman

Se reveló que Marcos Antonio Córdoba, uno de los acusados por el accidente ferroviario, padecería de hipotiroidismo, lo cual le provocaría "sueño blanco".
Foto: NA
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El motorman que protagonizó la tragedia ferroviaria de Once sufre de hipotiroidismo, una enfermedad que sin tratamiento produce momentos de adormecimiento, según estudios oficiales que se dieron a conocer en el juicio que se sigue por la muerte de 51 personas a raíz del accidente del 22 de febrero de 2012.

Así surge de la documentación del Cuerpo Médico Forense, que este martes se dio a conocer en el juicio y ante el Tribunal Oral Federal 2, el cual sigue el debate en contra del motorman Marcos Antonio Córdoba, y ex funcionarios, así como quienes tenían a cargo la concesión de los trenes, el directorio de TBA.

En el juicio declaró un médico ocupacional de TBA, Héctor Bello, quien refirió que el motorman, a quien entrevistó minutos después del accidente en la cabina del tren y en la clínica Fitz Roy, donde fue derivado, padecía de "sueño blanco", esto es, momentos de hipnosis y adormecimiento.

Pero lo más sorprendente fue que estudios del Cuerpo Médico Forense que se dieron a conocer dan cuenta que el motorman Córdoba padece de hipotiroidismo, una enfermedad que sin la medicación acorde, la levotiroxina, produce somnolencia, apatía y momentos de espacios en blanco.

Como contraindicación, esa enfermedad tiene el consumo de cafeína y se le encontró al motorman en análisis de su sangre minutos después del accidente restos. Incluso, en la causa consta que el motorman informó a peritos del Cuerpo Médico Forense meses después del accidente que sufría de hipotiroidismo, por lo que será clave la declaración de esos expertos médicos en el juicio.

El médico de TBA, por ello, este martes habló que Córdoba padeció de sueño blanco y atribuyó a haber sido afectado por esos síntomas durante 39 segundos del recorrido final del tren, antes del accidente, en base a que no se operaron los controles de mando de la formación siniestrada.

También los análisis posteriores al accidente dan cuenta que Córdoba tenía 0,13 grados de alcohol en sangre, aunque ello no afectaría el manejo de la formación, según pudo saber la agencia NA.

En tanto, desde las defensas acusaron sobre un supuesto encubrimiento en lo atinente al análisis de sangre y orina sobre el motorman: acusan que el primero de los estudios recién se hicieron cinco horas después del accidente, y el segundo al día siguiente, con lo cual se pudieron haber borrado rastros.

El juicio tiene como acusados también a los ex secretarios de transporte Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime, entre otros ex funcionarios; y a los empresarios que tenían a cargo TBA, entre ellos los hermanos Claudio Sergio y Mario Cirigliano.