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A un año de la muerte de Marcelo Arias, hablan de suicidio

El pasado 19 de julio fue asesinado el empresario mendocino Marcelo Arias en circunstancias que aún no han sido esclarecidas. Aunque primero se habló de un crimen mafioso ahora se menciona un posible suicidio. Dudas y contradicciones.
Foto: La Voz del Interior
Foto: La Voz del Interior

Hace poco más de un año, el 19 de julio de 2013, el ingeniero mendocino Marcelo Fabián Arias, murió en extrañas circunstancias, en medio de un viaje laboral a la provincia de Córdoba. 

El viaje fue extraño: no se alojó en ningún lado y, a las pocas horas apareció flotando boca abajo en el río Suquía, asesinado a golpes. Tenía la boca destrozada, la nariz hinchada y ambos codos quebrados. ¿Un intento de robo? Imposible, su billetera estaba intacta y sus dos celulares permanecían a su lado. Solo le faltaba un maletín con papeles de presunta importancia.

Pronto, las miradas comenzaron a enfocarse en su actividad como empresario, al frente de la empresa Newen SA, con sede en Mendoza, contratista del estado cordobés y denunciada en el año 2012 por enriquecimiento ilícito.

Sin embargo, a pesar de la cantidad de información acopiada por el fiscal de instrucción Alberto Mana, un año después de ocurrida la muerte de Arias, la Justicia descartó la posibilidad de un crimen mafioso y solo dejó en pie la posibilidad de un robo o un suicidio.

¿Por qué descartar una línea de investigación que parece la más acertada, sobre todo cuando se recuerda que el abogado de la familia Arias en Mendoza, Mauricio Cardello, admitió que el ingeniero era una suerte de “prestanombre”, pese a aparecer como presidente de Newen.

“No era la persona encargada de llevar adelante la compañía. Arias era el presidente formalmente, pero no materialmente”, reveló el letrado a MDZ.

Y fue aún más allá: al ser consultado sobre quién era entonces el jefe de Arias y real titular de la empresa contratista del Gobierno cordobés, dijo que la familia cree que “el verdadero dueño es el señor que fue mencionado en la investigación de La Voz del Interior del año pasado, que fue un funcionario importante en la gobernación de (Juan) Schiaretti”.

Por lo que pudo deducirse, se trataría de Roberto Daniel Martín, CUIT 23-17335478-9, quien en 2007 fue designado por el gobernador Juan Schiaretti como secretario en el área de Transporte y Servicios Públicos.

“Martín fue llevado al Gobierno por Hugo Testa, quien entonces era ministro de Obras y Servicios Públicos y ahora se desempeña como titular de la cartera de Infraestructura del gobernador José Manuel de la Sota”, según La Voz.

Desde un principio, a Martín se le cuestionó que, desde el ámbito público, seguía ligado a la que era su actividad privada, ya que en 2006 había firmado como presidente de Newen para trabajar en el gasoducto de Sierras Chicas.

“Dentro de la compañía no sé puntualmente cuál era su función, pero sí sabemos que Marcelo respondía a las directivas de Martín”, aseguró el abogado Cardello a este diario.

¿Pudo ser suicidio?

Consultado por MDZ, el abogado que la familia de Marcelo Arias contrató en Córdoba, Federico Pizzicari, descartó que el móvil de su muerte haya sido por un crimen mafioso.

“Ya descarté el crimen mafioso, que lo habían supuestamente secuestrado de la puerta de EcoGas, porque las cámaras de seguridad lo ven caminando, bajando con dirección hacia el centro”, señaló el letrado.

No obstante, Pizzicari admitió que hay circunstancias poco claras en el caso. “Desde distintos informes de Policía Judicial y autopsia, a mí no me quedaban claras algunas circunstancias y espero que se diluciden. Lo que buscamos es cómo, por qué y bajo qué circunstancias murió Arias”.

Según el letrado, de un informe de Policía Judicial surge que hay una alta probabilidad de que Arias se haya arrojado él al río, en forma de suicidio. “Por otro lado, el informe del médico que hace la autopsia dice que tiene golpes compatibles con algo duro. Es como que genera dudas”, aseveró.

“¿Cómo es posible que tuviera los brazos quebrados si se trata de un suicidio?”, preguntó este diario. “Pudo ser parte del impacto de la caída, no es nada raro”, dijo Pizzicari.

“¿Y la trama empresaria de Newen?”, insistió MDZ. “Arias no era tan importante dentro de la empresa, era un simple empleado”.

Línea de Tiempo

¿Cómo fue el último día de vida de Arias? Es lo que intentan reconstruir los investigadores a efectos de intentar entender cómo pudieron haber sido los detalles de su muerte. Lo poco que pudo saberse hasta ahora es que no se alojó en ningún hotel y que mantuvo una reunión en el barrio Nueva Córdoba.

A su vez, gracias al ticket de un taxi que tenía en su billetera, se conoce que desde ahí viajó 45 minutos hasta la calle Juan B Justo, donde tenía una reunión en la sede de la empresa estatal Ecogas, lugar al que jamás llegó.

Según InfoJus Noticias, el taxista declaró que lo vio entrar al edificio de enfrente, el Centro de Participación Comunal (CPC) Centroamérica. “Pudo haber ido al cajero”, especula el fiscal. Eran las 11:40 de la mañana y desde allí realizó una llamada a su empresa, en Mendoza, avisando que faltaría a la cita porque se había olvidado unos documentos.

Es lo último que se sabe de Arias. A partir de entonces, su suerte es todo un misterio. Se sabe que se cruzó con sus atacantes, pero no exactamente cuándo ni dónde.

Hay especulaciones de que pudiera haber regresado en taxi al centro a la casa de una hermana, que ese día justo no se encontraba en Córdoba, aunque sí su marido. Es decir, el cuñado de Arias.

Una firma bajo sospecha

Desde marzo de 2012 descansa en la fiscalía del fuero Anticorrupción de Córdoba un expediente contra Newen, el ex ministro de Obras Públicas, Hugo Testa, y nueve intendentes, por la comisión varios delitos.

La firma se habría beneficiado en la concesión de millonarias obras cuyo seguimiento técnico estaba a cargo del ahora difunto Arias. Newen también cobraba cánones a las comunas de las Sierras Chicas, una región cercana a la capital, por tareas que no realizaba.

Quién efectuó la denuncia penal es el actual legislador Ricardo Fonseca, sobre la base de una investigación del periodista Sergio Carreras: “La empresa era y es una operadora del gobierno provincial, y sus directivos formaban parte del gabinete. La consultora pasó a tener ahora extensiones internacionales en Madagascar y Sudáfrica”, dijo el diputado.

Fonseca fue más allá al admitir a MDZ lo mismo que sugirió el abogado Cardello: "Tenemos claro que Arias era solo un prestanombre". Y reveló que, ya en 2010, el titular de Newen había firmado contratos con la provincia.

Respecto a la pata política, Fonseca aseguró que "acá están metidos todos (...) Schiaretti es socio de De la Sota. Todo tiene que ver con todo".

Para el legislador, esto se da en el marco de una "corrupción estructural a través de la fabulosa obra de gas en toda la provincia de Córdoba por mil millones de dólares que al final nunca se hizo".

Finalmente

Mientras estas líneas terminan de escribirse, los investigadores plantean avanzar en una serie de medidas referidas al cruce de comunicaciones telefónicas, el análisis de supuestas amenazas sufridas por Arias los días previos a su muerte y el contacto con su familia en Godoy Cruz, Mendoza.

También se pondrá el foco en la firma Amulen, inscripta el 7 de febrero de 2007 en la provincia de Córdoba y donde aparece clara la figura de Marcelo Arias como socio.

Se trata de una sociedad dedicada a actividades técnicas de “operación, mantenimiento y administración de gasoductos y redes de distribución de gas domiciliarios y/o industriales. 

En el mismo sentido, está abocada a “proyectar y ejecutar obras públicas y privadas de gas, petróleo, agua y energía eléctrica, realizar trabajos de consultoría y dirección técnica de proyecto y obras relacionados con la distribución, explotación e importación de equipos, repuestos, herramientas, materiales e insumos relacionados con el transporte y distribución de gas, petróleo, energía eléctrica y agua, compra-venta y permuta de inmuebles”.

La Justicia tiene muchas dudas, pero aún más las tiene la sociedad. No es poco.