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El extraño fenómeno del cielo de Calafate mientras estaba CFK

La temperatura llegó a 17 grados y con ráfagas de hasta 90 km por hora. Pero lo que más llamó la atención fueron las formaciones de nubes, que alertaron a todos los lugareños durante el fin de semana.

Según especialistas son indicadores del efecto invernadero. Pero lo cierto es que mientras la presidenta Cristina Kirchner pasaba su fin de semana en "su lugar en el mundo" El Calafate; algo insólito sucedió en el cielo sureño.

Este sábado el particular día fue motivo de charla entre vecinos, asombrados por la elevada temperatura y el intenso viento, características propias de los meses de octubre o noviembre, contó el portal Ahora Calafate.

“El Veranito de San Juan”, mencionaron varios para justificar el inusual comportamiento climático. Lo cierto es que la marca térmica alcanzó los 17º C, exactamente a las 13.15 hs, de acuerdo al registro de la oficina meteorológica local, ubicada en el Aeropuerto de la ciudad.

Además, la nieve en los cerros circundantes se derritió rápidamente, al igual que la ya debilitada capa de hielo de la bahía Redonda. También contribuyó para ello el intenso viento que sopló durante toda la madrugada y buena parte del día.

A la 1 de la mañana del sábado, se registraron las mayores velocidades, con viento constante a 62 kilómetros horarios, y ráfagas que llegaron a los 88 km/h.

Pero lo más llamativo fue la aparición de extrañas nubes multicolores sobre el cielo de El Calafate. Desde antes de la salida del sol y durante algunas horas, pasaron estas formaciones que atrajeron las miradas de los habitantes de esta localidad. Varias fotografías se compartieron en las redes sociales.

Una en particular (foto 2) estuvo mucho tiempo sobre El Calafate, al paracer sin movimiento. Ocurre que la gran altura a la que se encuentra y su inmenso tamaño dan la sensación de permanencia en el mismo lugar, como comentaron muchos vecinos en las redes.

Según los especialistas, se denominan Nubes Estratosféricas Polares, aunque también se las conocen como “nubes nacaradas”, precisamente porque se asemejan al efecto multicolor del nácar, sustancia presente en las conchas de los moluscos marinos.

Estas nubes se forman entre los 30 y los 70 kilómetros de altura, en el límite con la mesósfera. A esa altitud, las temperaturas varían de 50 a 80 grados bajo cero, por lo que se forman pequeños cristales de hielo. Su colorido es causado por la descomposición de los rayos del sol gracias a los prismas de hielo.

Es más común la aparición de nubes naracadas en los polos, sobre todo en el Ártico, y en menor medida en la Antártida. En El Calafate no hay antecedentes registrados de estas nubes.

Los modelos climáticos predicen que el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero causa un enfriamiento de la mesosfera, lo que llevaría a los acontecimientos más frecuente y generalizado de las nubes nacaradas, inclusive en horas nocturnas, explicó el diario Ahora Calafate.

La presencia de químicos emanados por la actividad humana, sumado al hielo formado a tan alta altura, contribuyen para que el colorido de la nube sea más visible.

Lo que aún nadie pudo determinar es si existe relaciones entre el fenómeno climático de calor y viento en la superficie con el fenómeno de estas nubes a gran altura.