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Lo que hacían los gobiernos mientras vos mirabas el Mundial

Desde 1986 hasta 2010, siete campeonatos mundiales pasaron. ¿Podrías recordar cuáles fueron las decisiones políticas que se tomaron y cómo nos afectaron?
Foto: Gentileza
Foto: Gentileza

Seguramente, si alguien pregunta en qué partido Maradona hizo un gol con una mano, qué arquero nos llevó a una final atajando penales, en qué Mundial Rumania eliminó a Argentina o cuántos partidos jugó la Selección en Corea-Japón 2002, no faltará quien tenga estas y muchas respuestas más relacionadas con los mundiales.

Ahora, si la misma persona preguntara cuándo echaron a más de 150 empleados de Aerolíneas, a quién pretendían apoyar los carteles que rezaban "Lealtad al Presidente, pero no a los delincuentes", en qué momento de este siglo el Banco Central decide por primera vez no vender más dólares al público o quién amenazó con un juicio por homicidio culposo a los asambleístas de Gualeguaychú, ya la cosa se pone más peluda para responderla. Y seguramente no faltará el memorioso que pueda responder a estos asuntos, pero no son, exactamente, estos los que sobran.

Y es que es así. Cada Mundial de fútbol parece obnubilarnos, taparnos con el brillo de la pelota rodando el resto de lo que pasa. Y es entonces cuando los gobiernos de todos los países en los que el fútbol genera pasión deciden hacer de las suyas.

Aumentos de tarifas, despidos masivos, privatizaciones, negociaciones ocultas… el espectro de posibilidades es amplio, y nosotros, como buenos burros, seguimos caminando despacio pero sin pausa tras la zanahoria del Mundial…

No seremos exhaustivos (tampoco podríamos, claro) pero les proponemos a continuación rememorar algunos de los títulos más destacados de los diarios que se publicaron mientras se jugaban los siete mundiales que hubo entre 1986 y 2010 (México, Italia, EEUU, Francia, Corea-Japón, Alemania y Sudáfrica).

Hemos elegido seguir el derrotero de un solo diario, Clarín, que es el que tiene el archivo online más completo con sus portadas, por lo que cualquier lector puede revisar estos títulos.

Nos gustaría decir algo así como “disfruten de lo que viene”, pero…

Siempre campeones

Hacía ocho años que habíamos salidos campeones y apenas habían pasado cuatro de un terrible papelón en España, y venía la revancha, que estaba ahí, al alcance de la mano, en México 86, y máxime contando con el por entonces mejor jugador del mundo, Diego Maradona.

Pero ni bien comenzado el Mundial, en Argentina renuncia el Ministro de Defensa, Germán López, y desencadena con eso un escándalo, porque de inmediato hace acusaciones contra el gobierno de Alfonsín por el manejo del caso Sivak. Este tema flotará por encima del Mundial todo el tiempo, pero también hay problemas con el ministro de Educación. Un paro afecta a Aerolíneas y son despedidos más de 150 empleados, y también hay un paro agropecuario y otro de docentes, además de uno de la UOM. Sin embargo, en medio de tantos reclamos, aumentan las naftas, colectivos, ferrocarriles, luz, gas. Y el 16 de junio, mientras Argentina le gana a Uruguay 1 a 0, el gobierno amenaza con el cierre de Aerolíneas y la creación de otra línea de bandera.

México 86

Carlos Saúl Menem, gracias a la reelección, fue y será el único presidente argentino que viva tres mundiales consecutivos desde la Casa Rosada. Los campeonatos de Italia, EEUU y Francia coincidieron con los años de la pizza y el champán, todo pagado por el uno a uno y la privatización de los servicios del Estado.

El primer Mundial lo encuentra a Menem en medio de un escándalo por la aparición de unos carteles que rezan "Lealtad al Presidente, pero no a los delincuentes", que aludían a tres ministros (Bauzá, Dromi y Manzano) y al hermano del presidente, Eduardo Menem. Estos carteles fueron adjudicados al entonces secretario de Turismo, Omar Fassi Lavalle, y a la esposa del presidente, Zulema Yoma.

Esto generó un escándalo cuando a Zulema se le prohibió ingresar a Olivos, que también sirvió como pantalla de humo para ratificar el plazo para las privatizaciones y permitir aumentos de entre el 5 y el 15 por ciento (arrastrados por el dólar) en general, con un récord de 48 por ciento en los analgésicos en tres meses, además de que aumenta el transporte y Entel hace incrementos encubiertos.

Por supuesto que durante esta época no faltaron las huelgas, como las de los bancos y las de los maestros. Y en cuanto a privatizaciones, anuncian la de la de facturación de luz, gas y agua, abren sobres de la licitación Entel, se conocen las ofertas por Aerolíneas… Pero Menem sigue teniendo un apoyo del 60 por ciento.

El mundial de EEUU, en el 94, comienza con las denuncias sobre el déficit que Matilde Menéndez deja en el Pami: 148 millones. Y hay una pelea entre el Congreso y el Ejecutivo respecto de los plazos para que los trabajadores opten por las AFJP.

Aumentan las tarifas telefónicas, al agua sube 13,5 por ciento y el Estado vende ¡tres plazas!
Y mientras la gente se prepara para la Marcha Federal (¡Uf! ¡Cuántas expresiones y nombres que hacía años que no escuchabas!), el amigo venido del norte Terence Todman pasa a integrar el directorio de Aerolíneas.

Ya para cuando llegó el Mundial 98, el de Francia, las cosas no estaban demasiado bien entre Cavallo y Menem, por eso le sueltan la mano con el caso IBM-Banco Nación. Y si bien Menem ya va a cumplir dos mandatos consecutivos, ¡inicia la campaña para la re-reelección! Por supuesto que la oposición le salta con los tapones de punta, pero si ya hizo tanto, qué le iba a costar arriesgarse por un poquito más. En el medio, una negociación secreta por los hielos continentales es desenmascarada.

Proponen agregar el IVA  a los espectáculos, al Loto, al Quini y la Lotería. Y amplían la flexibilidad laboral.

Y mirá quién aparece: Oyarbide, a quien pretenden investigar por sus gastos. Eso sí, parece que por entonces la DGI no controló las exportaciones, porque hay una diferencia de 2.800 millones entre 1993 y 1995. ¡Ups!

Italia 90

EEUU 94

Francia 98

Así como Menem vivió tres mundiales, De la Rúa no alcanzó a estar como presidente ni uno, porque cuando llegó el 2002, ya había salido volando en helicóptero de la Casa Rosada, Argentina había obtenido el récord de cinco presidentes uno atrás del otro como cachetada de loco y Duhalde era quien estaba al mando cuando la pelota empezó a moverse en Corea-Japón.

Apenas tres partidos jugó la Argentina en Oriente, y el país por entonces vivía un caos tal que ni siquiera daba para tratar de disimular los problemas.

El tema era, por supuesto, el corralito, y ahí andaba Lavagna tratando de inventar algo para que la gente dejara de comprar dólares y también para que la cortara con eso de querer recuperar su plata.

Es el mismo Lavagna el que descarta volver al dólar (el uno a uno de la pizza y el champán, ¿se acuerdan?), y no encuentra mejor solución que tratar de negociar con el FMI.

En medio de semejante caos, con los argentinos trasnochados por los horarios de los partidos de Mundial, los combustibles aumentan y Cavallo queda liberado por el caso del tráfico de armas. Una buena, eso sí: Diputados sanciona una ley para que no corten servicios en las escuelas y hospitales  por los atrasos en los pagos de luz, agua, teléfonos…

Corea-Japón 2002

Restan dos mundiales para llegar al final de este parangón entre campeonatos mundiales y titulares periodísticos: el de Alemania 2006 y el de Sudáfrica 2010. Y así como con Menem era importante colocar los tres resúmenes de titulares uno a continuación de otro, en este caso también nos parece importante hacerlo. Y es que durante el Mundial que se hizo en Europa el presidente era Néstor Kirchner, mientras que durante el que se realizó en África la presidencia estaba a cargo de Cristina Fernández.

Salvo un paro docente, durante el gobierno de Néstor no parece haber más malas noticias. Incluso, el tema principal era el conflicto en el río Uruguay por la instalación de las papeleras, pero todo parecía, a juzgar por los titulares de Clarín, que estaba controlado, especialmente por la fructífera negociación de… ¿saben quién? Cristina Fernández, quien por entonces respondía “estoy grande para fantasías” cuando le preguntaban por una posible candidatura a presidenta.
Pero, como sabemos, la relación entre Cristina y Clarín con el tiempo cambió, así que cuando se repasan los titulares que se publicaron durante el Mundial 2010, antes que decisiones que pretenden perderse en el ruido del Mundial de parte del Gobierno, lo que aparecen son las denuncias de parte de Clarín.

Digamos, en todo caso, que a juzgar por los titulares de uno de sus actuales peores enemigos, Clarín, el kirchnerismo, a diferencia de Alfonsín, Menem y Duhalde, no aprovechó los mundiales para tomar decisiones que cambiaran profundamente la vida política y social del país para mal. O al menos, repetimos, eso es lo que reflejan las tapas de los diarios.

Alemania 2006

Sudáfrica 2010

Hoy comienza Brasil 2014, leamos con cuidado las tapas de ¡todos! los diarios.