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Identikit de la policía menduca: así son y de aquí vienen los que nos cuidan

¿Cuántos policías hay? ¿Dónde y cómo se forman? ¿Es cierto que el test psicológico "no les da"? ¿Tienen sobrepeso? De esto y mucho más habla Carlos Aranda y un grupo de efectivos. Una nota imperdible.

“Cada vez hay menos policías en las calles”. “Esto es tierra de nadie”. “No hay policías ni en las comisarías”. “Los policías conviven con los delincuentes”. “Nadie quiere ser policía”.

Las anteriores son algunas de las afirmaciones que pueden escucharse en cualquier charla de café entre dos mendocinos madrugadores, o en las paradas de los colectivos, o entre un grupo de amas de casa mientras hacen la compra del día. El mendocino promedio se siente desprotegido, y opina, en general, que hay poca policía, y mala.

¿Cuántos policías hay? ¿Dónde se forman? ¿Qué estudian? ¿Actualizan sus conocimientos? ¿Se les controla el estado físico? Muchas preguntas.

Respuestas que preocupan

MDZ planteó la inquietud a los principales cuestionados. Cinco policías escucharon estas frases de miedo y ofuscación, y su respuesta fue, por lo menos, sorprendente:

“La demora en el nombramiento de efectivos no está dada por la demora en el curso, o porque hay pocos ingresantes o pocos que lo completan. En la época de la gobernación de Celso Jaque, los pibes terminaban el curso y tardaban entre seis y ocho meses en nombrarlos. Hay mucha burocracia. Pero luego esto se agilizó, al principio de esta gestión: se llegó a un momento en que al terminar el curso, en 30 días estaba el decreto y el nombramiento”, explicaron.

“Sin embargo, ahora hay alrededor de 140 policías que podrían haber sido nombrados en febrero, a principio de año. Ahora está prohibido el ingreso al Estado, por lo cual el gobernador debe dar una excepción especial para ingresar. A veces pasa que el gobernador ha dado el okay, pero desde el ministerio de Hacienda van especulando con esos nombramientos, porque, por ejemplo, si te nombro el 1 de marzo te tengo que pagar ese mes, pero si te nombro a fines, no te lo pago, y así”.

“Esto da bronca, porque ponele que el gobernador está comprometido con el tema de la Seguridad... pero está visto que no todos los ven de la misma manera. Por especulaciones financieras, o económicas, no hay nombramientos. Sabemos que la provincia tiene problemas de dinero, pero me parece que el tema de Seguridad no es el que debe esperar o el que hay que postergar. Es como si en tu casa te querés comprar un TV de última generación, pero no te alcanza para la comida. Hay prioridades: la Seguridad no puede ser dejada de lado”, cerraron.

Les preguntamos cuántos policías tiene actualmente Mendoza, y determinaron que “alrededor de ocho mil y pico”.

La academia

“Nuestro compromiso: educar para la seguridad”, dice la página del IUSP -Instituto Universitario de Investigación-, el lugar en el cual estudia y se forma una persona para ser policía.

“Nuestro objetivo es formar y capacitar profesionales en Seguridad Pública, con conocimientos, habilidades y valores que les permita formular y resolver problemas, de acuerdo a las políticas emanadas del gobierno de la Provincia, comprendiendo los fenómenos sociales en toda su complejidad”, reza el sitio web en uno de sus apartados.

Este Instituto nace por un acuerdo entre la Universidad Nacional de Cuyo y el Gobierno de la Provincia de Mendoza. El estatuto establece como objetivos el desarrollo de una carrera de grado en Seguridad Pública y de cursos en todos los niveles para la formación y capacitación de los recursos humanos que atiendan a la problemática de la seguridad pública. Fue creado con la reforma policial del año 1998.

La oferta académica se compone de tres opciones: Auxiliar en Seguridad Pública -diez meses-, Técnico Universitario en Seguridad Pública -dos años- y Licenciado en Seguridad Pública -cuatro años-.

El Auxiliar en Seguridad Pública cursa 10 meses y está habilitado para ejecutar las acciones diseñadas en materia de Seguridad Pública y las acciones tendientes a proteger las vidas, los bienes y las garantías constitucionales de las personas. Además puede aplicar los métodos y técnicas operativas generales para prevenir y/o reprimir hechos que afecten la Seguridad Pública, realizar las maniobras operativas especiales preventivas y judiciales que correspondieren.

La currícula para el Auxiliar en Seguridad Pública incluye las siguientes asignaturas: Técnicas policiales, Actividad física adaptada, Defensa personal, Comunicación, Atención básica para la salud, Legislación especial en Seguridad Pública, Derecho penal, Derecho constitucional y administrativo, Derecho procesal penal, Derecho contravencional, Derecho de familia y minoridad, Introducción a la Seguridad Pública, Información turística, Ética profesional, Telecomunicaciones.

Experto en el tema

Carlos Aranda fue ministro de Justicia y Seguridad de Celso Jaque y de Francisco Pérez. Cuando se produjo el nombramiento de Leonardo Comperatore frente a este Ministerio, en diciembre de 2013, se transformó en el Director General del IUSP. En una charla sin apuros ni límites en los temas a tratar.

- Aranda, ¿cuántos estudiantes egresan en un año, o completan el curso de Agente auxiliar?

- Hablar de cantidades siempre es engañoso. El curso de auxiliar dura diez meses. Estos cursos comienzan en distintas épocas del año. Por eso los números son variables. La incorporación anual a la fuerza ronda en un número que va desde los 500 a 600 agentes.

No tengo en este momento el dato del número de todos los que se inscriben, pero son alrededor de 50 por curso los que efectivamente quedan en condiciones de realizarlo.

- ¿Cómo es el sistema de ingreso?

- Lo primero que se hace es un examen psicológico y psiquiátrico. Se constituye una junta con estos profesionales y hay entrevistas individuales, además de los análisis clínicos de rigor. Es importante determinar que tanto las condiciones físicas como las psíquicas sean óptimas para ingresar al instituto.

A partir de allí, hay un curso de adaptación, obviamente luego de la presentación del certificado de buena conducta y de antecedentes.

En ese curso de diez meses, el Auxiliar tiene teoría y práctica los seis primeros meses, mientras que en los cuatro meses restantes tienen prácticas en las dependencias policiales. Aquellos que realizan la Tecnicatura de dos años, que pueden ser policías en actividad o estudiantes nóveles: en este caso al finalizar se los nombra Oficial ayudante.

- ¿Cuándo el Auxiliar termina el curso es inmediatamente policía?

- El estado policial se adquiere a través de un decreto de nombramiento por parte del gobernador. Antes no.

- ¿Es cierto que el colador más grande es el examen psiquiátrico? De todos los que se presentan y pretenden ingresar, hay muchos que no lo pasan...

- No usaría el término “colador”. Me parece fundamental que estas entrevistas sean serias y tengan el rigor necesario, pues aquí se trata de determinar que la personalidad de los hombres y mujeres que están siendo entrevistados cumple con las condiciones necesarias para ser policía. El estado policial implica que esas personas en diez meses podrán portar un arma, y podrán detener a una persona.

Yo he tenido reuniones con el equipo de psicólogos y psiquiatras sobre todo para hacer hincapié en temas que tienen que ver con la maduración del carácter, y con cierto tipo de templanza necesaria. Esto lo grafico siempre con una imagen característica: cuando la gente cuestiona lo difícil que es pasar un examen psicológico, le pido que se imagine vestido con el uniforme de infantería a cinco centímetros de la tela de cualquier cancha, en cualquier partido de Mendoza. ¿Cuánto resiste cualquier persona lo que resisten los policías? Escupidas, insultos, provocaciones... se necesita un carácter especial. Por supuesto, la paciencia, la templanza y el carácter se van forjando con el curso, pero hay aspectos psicológicos que deben ser determinados antes, y que si afloran, dan las pautas de que cierta persona puede no tener el perfil que se requiere.

-Mucha gente observa el estado físico de los policías y se queja de esto. Sobrepeso, sedentarismo, problemas de salud…

- El área de capacitación de los policías está bajo la órbita del IUSP, es una decisión que tomé cuando era ministro. Tiene armados varios cursos aplicativos, que tienen que ver con formación complementaria como inglés, lengua de señas, derechos humanos, etc.; y otro es específicamente de acondicionamiento físico.

Este último tiene un cronograma de actividades de eficiencia anual, y con él estamos intentando mejorar las condiciones del personal policial. Es cierto que nos hemos encontrado con problemas de salud de algunos agentes, que se están trabajando en conjunto con el área de Sanidad Policial del ministerio. Hay una orden fuerte de parte del ministro actual de que se trabaje para mejorar la condición física del policía.

Del Instituto también depende la capacitación continua del policía en actividad. Es una política del Ministerio ir ordenando los controles, además los policías se hacen exámenes psicofísicos todos los años para poder ascender. En el plan de acondicionamiento físico anual de los policías se fijan, desde la Dirección de Capacitación, días con pruebas –de carrera, velocidad, un examen físico- que otorga puntaje para los ascensos.

Sin embargo, es claro que debe haber una decisión desde lo individual y personal de estar mejor y en óptimas condiciones físicas, que debe salir de cada agente.       

- ¿Qué edades en promedio tienen los ingresantes al IUSP? ¿Y en cuanto al sexo, entran por igual varones y mujeres?

- La ley pone un tope de 35 años al momento del nombramiento, para ingresar. Sin embargo, la edad promedio es de 21 años. No tengo el dato exacto, pero son más mujeres que hombres las que aspiran a ingresar a la policía.

- ¿Y cuál es el perfil de los jóvenes que quieren ingresar?

- No es diferente al perfil de los jóvenes en general. El mismo que tienen los chicos que quieren ser abogados, periodistas, locutores, o profesionales en cualquier sentido. El otro día escuchaba en el programa de radio de Ricardo Montacuto que le decían desde una Universidad que lo primero que tenían que enseñarle a los alumnos es a comunicarse. Nos pasa lo mismo. Ninguna institución de formación superior va criando futuros ingenieros, abogados, maestras o policías. Las falencias que hoy sufre cualquier unidad académica de grado superior tiene que ver con que los aspirantes a una carrera profesional son los adolescentes de hoy en día, que no se si es una mala formación secundaria, sino una realidad de los adolescentes de hoy.

Las instituciones que reciben jóvenes hoy para formar en grado superior tenemos que hacernos cargo de la realidad del alumno. Los que vienen al Instituto son jóvenes que en un alto porcentaje ven a la policía como una salida laboral. Pero… ¿cuántos son los porcentajes que vienen por vocación? Esos son los menos, pero los más valiosos.

Los que tienen vocación son pocos, pero vienen con el espíritu de incorporarse a una fuerza porque tienen experiencia dentro de la familia o simplemente, porque sienten un llamado, les gusta. Nuestro trabajo es hacer que este llamado al servicio se acreciente día a día.

- Frente a aquellos que dicen que sólo entran 170 policías al año a la fuerza… ¿Qué tiene para decirles?

- Que es mentira. No entran 170 policías por año. Si puedo decirte que depende de cada ciclo. Hay factores administrativos, y hasta aleatorios, como el interés de cada chico de ingresar a la policía. Normalmente abrimos cursos en dos épocas del año: en agosto, y en febrero/marzo. En la época en que yo era ministro, el mejor año fue el 2010, en que se sumaron casi mil policías. A partir de ahí, se sumaron entre 500 y 600 por año. A fin de este año llegaremos a tener entre 550 y 600 más.