La Yaqui y el debate por el narcomenudeo
La detención de Jaquelina “la Yaqui” Vargas obliga a volver a discutir los alcances del “narcomenudeo” en Mendoza. De qué se trata el fenómeno creciente y la incidencia de los “narcokioscos” en la problemática del tráfico de drogas.
La detención de Jaquelina “la Yaqui” Vargas este viernes en San Luis, sorprendió a propios y ajenos, pero también retrotrajo un debate local vinculado a la relevancia del narcotráfico en la provincia.
Es que, según fuente del Ministerio de Seguridad, no existen en Mendoza grandes bandas dedicadas al tráfico de estupefaciente, sino más bien pequeños grupos que se dedican al “narcomenudeo”, esto es, la venta de narcóticos en pequeñas cantidades.
El caso de “la Yaqui” sería justamente uno de ellos. “No te digo que no vende drogas, pero lo hace a menor escala, sobre todo si la comparás con el gato Araya o el rengo Aguilera”, advirtió a MDZ un funcionario de la cartera de Seguridad hace algunas semanas.
No obstante, no deja de ser preocupante el fenómeno, acerca del cual mostraron ciertos reparos fuentes de la Corte Suprema local. Según han manifestado a este diario, los preocupa, no solo el “narcomenudeo” sino también el delivery de drogas.
“El narcomenudeo está pudriendo la mente de nuestros jóvenes”, dijo a MDZ el diputado Daniel Cassia, integrante de la Comisión Bicameral de Seguridad.
-¿Cómo es el narcomenudeo en la provincia?
-Es un negocio que empezaron los padres y dejaron a sus hijos. Terminaron convirtiéndose en bandas. Principalmente en kioscos.
-¿Se sabe dónde están ubicados?
-Sí, algunos están en la zona oeste de Godoy Cruz. Están claramente identificados, están judicializados. ¡Se conocen hasta los apellidos de las familias! Te digo más: hay casos insólitos, donde familias usurpaban viviendas que eran del Estado provincial y allí vendían drogas. El Estado no lograba contener siquiera las viviendas que le eran propias.
-¿Cuántas causas judiciales hay respecto al narcomenudeo?
-Te puedo decir que, del 100% de las causas que investiga la justicia Federal, el 70% son por narcomenudeo.
-Más allá de este fenómeno, ¿ve complicada a la provincia respecto de los grupos que venden drogas?
-Por ahora no hay bandas con la suficiente envergadura, pero sí estamos en la primera etapa. Es como cuando dejás hervir una tetera. Primero la sentís fría, después tibia, y después suena el silbato. Es cuando está a punto de explotar.
-¿Se está a tiempo de hacer algo?
-Sí, pero nadie tiene el coraje de poner lo que hay que poner sobre la mesa. Hay que coordinar, invertir más presupuesto. Ninguo de los últimos tres gobernadores hizo lo suficiente para combatirlo. No tienen estructura, ni presupuesto. No quieren tenerla tampoco, ni la provincia, ni la nación.
Otro de los referentes que en estos días muestra preocupación por el avance del narcomenudeo y los “narcokioscos” en Mendoza es el senador radical Armando Camerucci. A ese respecto envió oportunamente una nota al vicegobernador Carlos Ciurca —a la sazón titular del Senado provincial— pidiendo el “desarchivo” de un expediente por el cual se adhiere a la ley nacional de modificación del Régimen Penal de Estupefacientes.
En la misiva, el legislador alerta: “Por todos es conocido que el flagelo del comercio, tenencia y consumo de estupefacientes asume en la Provincia de Mendoza enormes proporciones y dañosas consecuencias. La primera consecuencia negativa de la adicción se manifiesta en la salud del consumidor, y colateralmente, en el alto porcentaje de personas que delinquen bajo los efectos de la adicción a las drogas. Ciertamente, los índices de delincuencia y los mapas de delitos que se han confeccionando acreditan lo expresado, demostrando que casi el 50% de los ilícitos son cometidos por personas en estado de intoxicación con estupefacientes. Es claro entonces que el Estado Provincial, a través de los organismos pertinentes -tanto policiales como judiciales-, debe desplegar un conjunto de acciones tendientes a detectar a aquellas personas que suministran estupefacientes a la población en los distintos puntos geográficos de la Provincia, para así coadyuvar a aminorar los insondables perjuicios que este flagelo causa diariamente a nuestra juventud”.
El narcomenudeo empieza a hacerse visible en momentos en los que —¿casualmente?—el gobierno nacional aboga por la despenalización de la tenencia de drogas, una medida que parece beneficiar más a los narcos que a los adictos, al permitirles mover pequeñas dosis de estupefacientes.
“La despenalización de la tenencia va a hacer que la droga llegue más rápido a los pibes”, dijo a este diario Claudio Izaguirre, presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina.
-Con la modalidad del delivery, los narcos van a estar felices de que se despenalice la tenencia.
-Totalmente, ahora en lugar de mover grandes cantidades de droga van a llevar pequeñas dosis y, si los paran, dirán que es para consumo personal.
-¿Cómo funcionan los narcokioscos?
-Son negocios donde venden cosas de almacén, cigarrillos… y droga. Son bastante comunes en las ciudades pequeñas, sobre todo en Santa Cruz y Tierra del Fuego.
-Es decir que de afuera se ven como kioscos normales.
-Sí, solo que los atienden en general durante las 24 horas.
-¿Venden todo tipo de drogas?
-No, mayormente marihuana y cocaína, no son demasiado sofisticados.
Quien empieza a observar el fenómeno con preocupación pero a nivel país es Zunilda Niremperger, jueza federal de Sáenz Peña, Resistencia: “Yo considero que hay dos formas en las que nos damos cuenta de que el narcotráfico ha crecido: las grandes cantidades que secuestramos a diario en las rutas y el narcomenudeo, es decir la venta a pequeña escala pero que es regular”.
Para la magistrada, la venta a pequeña escala permitió que la droga se instale “en nuestros pueblos”. Y agregó: “En las comunidades pequeñas desde hace un tiempo ya se habla de droga y de narcotraficantes. La gente comienza a mirar con reserva a determinadas personas que adquirieron bienes que no son consistentes o no son equivalentes con el trabajo que realizan formalmente”.
Las palabras de la magistrada no dejan lugar a dudas: el “narcomenudeo” es la puerta de acceso para que pequeños grupos se vayan afianzando y puedan moverse a sus anchas. Es un problema en Mendoza, pero también en otras provincias argentinas.
Como dice una frase del ingenio popular, “mal de muchos, consuelo de tontos”.
-¿Cómo es el narcomenudeo en la provincia?
-Es un negocio que empezaron los padres y dejaron a sus hijos. Terminaron convirtiéndose en bandas. Principalmente en kioscos.
-¿Se sabe dónde están ubicados?
-Sí, algunos están en la zona oeste de Godoy Cruz. Están claramente identificados, están judicializados. ¡Se conocen hasta los apellidos de las familias! Te digo más: hay casos insólitos, donde familias usurpaban viviendas que eran del Estado provincial y allí vendían drogas. El Estado no lograba contener siquiera las viviendas que le eran propias.
-¿Cuántas causas judiciales hay respecto al narcomenudeo?
-Te puedo decir que, del 100% de las causas que investiga la justicia Federal, el 70% son por narcomenudeo.
-Más allá de este fenómeno, ¿ve complicada a la provincia respecto de los grupos que venden drogas?
-Por ahora no hay bandas con la suficiente envergadura, pero sí estamos en la primera etapa. Es como cuando dejás hervir una tetera. Primero la sentís fría, después tibia, y después suena el silbato. Es cuando está a punto de explotar.
-¿Se está a tiempo de hacer algo?
-Sí, pero nadie tiene el coraje de poner lo que hay que poner sobre la mesa. Hay que coordinar, invertir más presupuesto. Ninguo de los últimos tres gobernadores hizo lo suficiente para combatirlo. No tienen estructura, ni presupuesto. No quieren tenerla tampoco, ni la provincia, ni la nación.
Otro de los referentes que en estos días muestra preocupación por el avance del narcomenudeo y los “narcokioscos” en Mendoza es el senador radical Armando Camerucci. A ese respecto envió oportunamente una nota al vicegobernador Carlos Ciurca —a la sazón titular del Senado provincial— pidiendo el “desarchivo” de un expediente por el cual se adhiere a la ley nacional de modificación del Régimen Penal de Estupefacientes.
En la misiva, el legislador alerta: “Por todos es conocido que el flagelo del comercio, tenencia y consumo de estupefacientes asume en la Provincia de Mendoza enormes proporciones y dañosas consecuencias. La primera consecuencia negativa de la adicción se manifiesta en la salud del consumidor, y colateralmente, en el alto porcentaje de personas que delinquen bajo los efectos de la adicción a las drogas. Ciertamente, los índices de delincuencia y los mapas de delitos que se han confeccionando acreditan lo expresado, demostrando que casi el 50% de los ilícitos son cometidos por personas en estado de intoxicación con estupefacientes. Es claro entonces que el Estado Provincial, a través de los organismos pertinentes -tanto policiales como judiciales-, debe desplegar un conjunto de acciones tendientes a detectar a aquellas personas que suministran estupefacientes a la población en los distintos puntos geográficos de la Provincia, para así coadyuvar a aminorar los insondables perjuicios que este flagelo causa diariamente a nuestra juventud”.
El narcomenudeo empieza a hacerse visible en momentos en los que —¿casualmente?—el gobierno nacional aboga por la despenalización de la tenencia de drogas, una medida que parece beneficiar más a los narcos que a los adictos, al permitirles mover pequeñas dosis de estupefacientes.
“La despenalización de la tenencia va a hacer que la droga llegue más rápido a los pibes”, dijo a este diario Claudio Izaguirre, presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina.
-Con la modalidad del delivery, los narcos van a estar felices de que se despenalice la tenencia.
-Totalmente, ahora en lugar de mover grandes cantidades de droga van a llevar pequeñas dosis y, si los paran, dirán que es para consumo personal.
-¿Cómo funcionan los narcokioscos?
-Son negocios donde venden cosas de almacén, cigarrillos… y droga. Son bastante comunes en las ciudades pequeñas, sobre todo en Santa Cruz y Tierra del Fuego.
-Es decir que de afuera se ven como kioscos normales.
-Sí, solo que los atienden en general durante las 24 horas.
-¿Venden todo tipo de drogas?
-No, mayormente marihuana y cocaína, no son demasiado sofisticados.
Quien empieza a observar el fenómeno con preocupación pero a nivel país es Zunilda Niremperger, jueza federal de Sáenz Peña, Resistencia: “Yo considero que hay dos formas en las que nos damos cuenta de que el narcotráfico ha crecido: las grandes cantidades que secuestramos a diario en las rutas y el narcomenudeo, es decir la venta a pequeña escala pero que es regular”.
Para la magistrada, la venta a pequeña escala permitió que la droga se instale “en nuestros pueblos”. Y agregó: “En las comunidades pequeñas desde hace un tiempo ya se habla de droga y de narcotraficantes. La gente comienza a mirar con reserva a determinadas personas que adquirieron bienes que no son consistentes o no son equivalentes con el trabajo que realizan formalmente”.
Las palabras de la magistrada no dejan lugar a dudas: el “narcomenudeo” es la puerta de acceso para que pequeños grupos se vayan afianzando y puedan moverse a sus anchas. Es un problema en Mendoza, pero también en otras provincias argentinas.
Como dice una frase del ingenio popular, “mal de muchos, consuelo de tontos”.


