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Cómo el secundario piensa encarar el ciclo lectivo

De qué se habló en las jornadas de esta semana. Aportes y críticas de docentes. Y la gran pregunta: ¿hubo reacción tras el bochazo en los exámenes PISA? La opinión de expertos
Foto: MDZ
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El balance final de las jornadas realizadas en los secundarios de Mendoza a lo largo de la semana que pasó fue un amplio consenso en las grandes metas de la DGE y como contrapartida, nula  respuesta a un reclamo de siempre: normativas que beneficien más al profesor que enseña en el aula que al alumno que lo estropea. Y el agravante que se sumó en el último año: el impacto negativo de las netbook, que convirtieron las aulas en salas de videojuegos. Sobre esto docentes perciben que la DGE no bajó ninguna solución concreta, los directores de escuelas están desorientados y docentes coinciden en que se redujo mucho el rendimiento en las aulas, tras la llegada de los dispositivos del plan Conectar Igualdad.

Las jornadas duraron cinco días y se dieron a conocer los objetivos educativos para este año, se mostraron los rendimientos en cada escuela y se impartieron los criterios para  diseñar la planificación y programas de estudio de cada materia. La novedad de la introducción de los talleres (para sumar prácticas a las materias) permitió que muchos reconocieran la ausencia de trabajo grupal en las escuelas y en algunos establecimientos se acordó abordar en conjunto temas relacionados al perfil de la escuela y también a problemáticas sociales relevantes, como por ejemplo lo que sucedió en un establecimiento de Godoy Cruz, en el que docentes acordaron tratar las adicciones desde el enfoque de la lengua, química y ciencias naturales. La apuesta es conquistar el interés del alumno con un abordaje multidisciplinario.


Pero también las jornadas dieron pie para cada escuela denuncie cosas del día a día, como la ausencia permanente de papel higiénico en baños de profesores (algo muy común también en sanitarios de organismos públicos), deficiencias en la infraestructura (aulas con vidrios rotos y sin enchufes, por ejemplo) y en algunos casos, profesores que se animaron por primera vez a denunciar experiencias no gratas, como sucedió en la época del primer trimestral de 2013 en escuelas con rendimiento medio o bajo, cuando en los cursos con  mayoría de alumnos desaprobados les llegó la "sugerencia-orden" de aprobar (o pasar del 1 al 4) a por lo menos la mitad del curso (para así evitar que al estudiante le resulte muy difícil levantar las notas en lo que queda del año). También se habló de la protesta salarial y los delegados del SUTE aprovecharon para pedir al personal escolar a que se sume a las marchas previstas.

El balance al cierre de las jornadas de profesores consultados por MDZ fue el siguiente: 

“Muchas buenas intenciones en las jornadas. Espero que estemos a la altura para ponerlo en práctica". "Me preocupa que hoy el alumno siga teniendo todas las puertas abiertas para distorsionar una clase". “Se sigue haciendo énfasis en la democratización de contenidos y en cosas muy generales, y está bien, pero no veo que se hable de calidad educativa: en el colegio que me tocó hacer la jornada en ningún momento se analizó el Informe PISA 2012". “Ahora la DGE nos pide que usemos las redes sociales pero falta infraestructura para que llegue el Wifi al aula". “Me gustó lo que se trató en estas jornadas porque apunta a que también enseñemos valores también, algo que no había hablado antes”.

 

“¿Las preocupaciones de este año? Revisar en profundidad las normas de convivencia y sobre todo, las acciones reparadoras que no dieron buen resultado, porque hay que darle una nueva mirada al paradigma “norma no cumplida - sanción” como reparación y no como pena a cumplir. Por otra parte la transformación del diseño curricular y las metodologías del ciclo Básico son las nuevas preocupaciones de este año, teniendo en cuenta que en 2015 habrá que agregar el ciclo Orientado (ex polimodal)”, dijo Cecilia Lucchesi, directora del instituto Rodeo del Medio de Maipú.

Aquí cabe aclarar que la educación secundaria en Mendoza se estructura en dos ciclos: el Básico de dos años, común a todas las modalidades y un Ciclo Orientado con carácter diversificado de tres años para Educación Artística Especializada y para Educación Secundaria Orientada, y de cuatro años para las técnicas (Educación Secundaria Técnico Profesional).

Sobre el Informe PISA 2012, la directora del Instituto Rodeo del Medio admitió algo que también sucedió en otros establecimientos educativos de Mendoza:

“En las jornadas no se tuvo en cuenta los exámenes PISA. La preocupación pasó por otro lado: nuevas acciones, instancias de recuperación en el aula y nuevos formatos para nuevas formas de dar los espacios curriculares”.

Pese a todo, docentes consultados coincidieron en que si se cumplen algunas metas de lo que propone la DGE para este año los resultados positivos serán visibles, aunque admitieron que no se le puede pedir mucho a un profesor que por día recorre cinco colegios y que apenas tiene tiempo para entrar al establecimiento, firmar el presente, dar la clase, retirarse corriendo a la parada de colectivo para llegar rápido a la otra escuela, todo para cobrar al mes 5.500 pesos (si tiene menos de cinco años de antigüedad) por 33 clases impartidas cada semana (por cierto, un salario 14 veces inferior al de un diputado nacional).

Examen Pisa, jornadas y primer diagnóstico

“Recién comienza a trabajarse con la propuesta de enseñanza de la DGE, pero si bien es necesario adecuar los diseños, los docentes están cansados de las idas y venidas. Cualquier sistema educativo es complejo, pero nos encargamos de complicarlo”, afirmó el licenciado en Gestión Educativa, Alejandro Castro Santander, ante una consulta hecha sobre lo que este año propone la autoridad escolar local para el secundario, la reacción local por el examen Pisa y la metodología de las jornadas.

“El problema no sólo es de diseño, sino la ausencia de acciones que son necesarias para acompañar a los estudiantes de bajo desempeño, por ejemplo, mediante un currículo especializado, la oferta de recursos de enseñanza adicionales, programas de intervención temprana para alumnos en riesgo y programas de recuperación”, ejemplificó el especialista, quien es miembro de la Red Iberoamericana de Observatorios de la Violencia Escolar.

Sobre el Informe PISA 2012, Castro Santander sostuvo que “el 32% de la muestra general de países no supo resolver los problemas de matemáticas más básicos. Sabemos que si no disponen de estas competencias básicas es muy probable que estos alumnos abandonen los estudios de manera prematura. Países como Colombia, Finlandia o México han puesto en marcha sistemas para identificar y apoyar con mayor antelación a los alumnos y escuelas con dificultades y han logrado que las puntuaciones de este grupo mejoren de manera significativa”.

Santiago Alejandro Frigolé es doctor en Ciencias de la Educación y miembro del Observatorio de la Calidad Educativa. Ante la pregunta sobre si la educación mendocina reaccionó tras los resultados del Informe PISA 2012 fue muy claro en expresar que no sólo hubo ausencia de reacción por parte de la autoridad escolar, sino también de la sociedad mendocina en general.

“La falta de reacción frente a los resultados de PISA es impactante. Y no me refiero sólo a la reacción de las autoridades educativas, sino a la falta de reacción de la sociedad toda”.

 

 

“A todos parece preocuparle la educación pero, en lo concreto, esta preocupación no se manifiesta en acciones cotidianas”, expresó.

 

 

En el Informe PISA 2012, la educación secundaria argentina ocupó el puesto 59 de los 65 países evaluados.

“Que sostengan que mi hijo solo es capaz de comprender textos simples y que seguramente esto significará para él una frustración cuando se enfrente a textos complejos (lo que exige como mínimo la educación universitaria) debería movilizar a los padres, al sector productivo y al Estado a buscar soluciones. Pues este chico que no comprende lo que lee difícilmente estará en condiciones de acceder al complejo y rico mundo de la cultura, lo que a su vez lo hará incapaz (por carecer de las herramientas) de proyectar adecuadamente su vida, de incorporarse como personal calificado al mundo del trabajo o como estudiante a los estudios de nivel superior (recuerdo, por ejemplo, el catastrófico resultado de un examen de ortografía que en el 2013 afrontaron 720 alumnos que aspiraban ingresar a la Facultad de Educación Elemental y Especial de la UNC. Tal examen solo fue aprobado por dos alumnos)”. En este sentido el especialista considera que si todos los actores hubieran tomado conciencia de lo que significó el examen Pisa “deberían haber previsto acciones comunes para rectificar el rumbo educativo y para tomar medidas llevadas a cabo en conjunto (escuela, familia, ONG`s, entre otras) podrían tener un mayor impacto”, sostuvo Frigolé.

El periodista y especialista en Educación Alejandro Frías considera que no es necesario pasar por el filtro del examen Pisa para saber cómo está hoy la educación mendocina: opina que tarde o temprano los alumnos saben que serán aprobados.

“Es importante hacer una evaluación de la evaluación, en el sentido de saber a qué intereses responde, qué se hace con los resultados y qué tipo de categorizaciones de los países pretende realizar, a partir de decir que esta nación es mejor que aquella respecto del sistema educativo. Creo que siempre, aunque se niegue, se reacciona cuando a uno le dicen que está haciendo las cosas de manera dudosa. Reacción hubo, seguro, pero siguen siendo del tipo parche, mientras que a nivel macro (sistema educativo en general), seguiremos haciendo agua, pero no ante las evaluaciones Pisa, sino ante nuestro propio futuro: mientras los alumnos sigan convencidos, como los están muchos, de que tarde o temprano los aprobarán, sin que esto implique estudiar o haber adquirido las competencias que cada una de las áreas curriculares demanda, la educación argentina no necesita de exámenes Pisa para saber que está naufragando”, concluyó Frías 

 

Inclusión con esfuerzo, perseverancia y calidad educativa

Frigolé considera que las jornadas deben ser aprovechadas para abordar a fondo la calidad educativa como un factor que también incidirá en la inclusión y la igualdad, que son dos pilares en la que dice sostenerse la política educativa actual.

“Dada la obligatoriedad de la educación secundaria es sabido que debe garantizarse el derecho de los adolescentes a educarse. Sin embargo, este derecho implica que el joven sea consciente de que la escuela requiere esfuerzo y disciplina, pues implica por una parte la asimilación sistemática de la cultura y por otra, la formación de su personalidad. Si no se les asegura esto se engaña al joven”.

“Creo que debemos replantear el sentido que tiene la educación secundaria y las jornadas son un ámbito propicio para ello. Si no aclaramos como sociedad este sentido no podremos recuperar a los jóvenes del estado de desorientación que los afecta. Esto exige de nuestra parte claridad respecto de lo que implica su formación: esfuerzo, disciplina y orden, pues lo que se les propone (la asimilación sistemática de la cultura, de modo que colabore en la formación de su personalidad) no se da como regalo, sino que se conquista y esta conquista requiere de la propia exigencia y de la exigencia de la escuela, la familia; en otras palabras, de la sociedad toda. De allí que si como sociedad consideramos un bien para el joven que realice la secundaria debemos proponerle este bien haciéndole comprender que nada le será regalado; que si como estudiante tiene derecho a la educación, ésta implica ciertos deberes: estudio, perseverancia, asistencia, puntualidad, adecuada presentación personal, etc”, fundamentó el especialista.

 
 

“Si sólo ponemos el énfasis en sus derechos pero no en sus obligaciones, tarde o temprano descubrirán en nosotros medidas incoherentes, que la educación que se le propone tiene ciertas grietas. Una de estas grietas, quizás la más grave, es la erosión de la autoridad de los educadores", destacó Frigolé.

 

 

"Esto pasa con los docentes que dan clases en ámbitos enrarecidos por la indisciplina, el desinterés, la apatía o abandonan la docencia, pues carecen de las herramientas para establecer límites”.

Por último, el especialista propuso algunos temas para que profesores, preceptores y autoridades de escuelas traten en jornadas que se realicen a futuro:

1. Cómo realizar la inclusión de manera de lograr la calidad educativa en todos los establecimientos educativos, a fin de evitar la brecha de calidad que se percibe entre los colegios de gestión privada y de gestión estatal. Esto surge de la fuerte migración de alumnos de colegios de gestión estatal a colegios de gestión privada.

2. Evaluación de los cambios en el régimen de convivencia (¿funcionó el sistema de puntos?

3.  ¿Qué necesita “esta” escuela, “mi” escuela, para lograr la calidad educativa? Dejar de pensar a nivel macro para pensar cómo mejorar la educación en este contexto, con estos alumnos.

4. Conformación de equipos de trabajo por año y por área para trabajar en común los problemas que se presentan a lo largo del año.

5.  Revisar para revitalizar el Proyecto Educativo Institucional, de modo que deje de ser un instrumento burocrático para convertirse en el rumbo de las acciones y decisiones que se tomen en la institución.