Adelgazar o engordar es cuestión de horas
Para adelgazar, hay que llevar una dieta equilibrada y quemar más calorías de las que se ingieren, pero, en los últimos años, diferentes estudios han demostrado cómo la hora a la que comemos determina que estas calorías sean más o menos eficaces en nuestro organismo.
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La abundancia de luz artificial, la televisión, las tabletas y los smartphones, son, entre otros, los causantes de que retrasemos la hora de acostarnos y comamos a horas en las que deberíamos estar ya durmiendo.
La última investigación en esta línea, realizada en ratones y publicada esta semana en la revista Cell Metabolism, alerta contra la costumbre de comer a deshora y concluye que limitar la ingesta a un periodo de entre 8 y 12 horas al día mantiene alejado el colesterol, la diabetes y la obesidad.

Experimento
El profesor Satchidananda Panda y su equipo del Salk Institute utilizaron 400 ratones a los que se sometió a varios tipos de dietas malas (hipergrasa, alta en grasa y azúcares, y rica en azúcares) y diferentes restricciones de tiempo. Aquellos roedores a los que se limitó el periodo de ingesta de 8 a 12 horas durante la noche (cuando estos animales son más activos) ganaron menos peso y tenían menos grasa corporal que los del grupo de control que comían el mismo número de calorías, pero podían hacerlo a cualquier hora del día.
Entonces: “Este estudio confirma la importancia del horario en los efectos metabólicos de una dieta. Nuestro reloj interno necesita periodos de ayuno y de ingesta y que esto esté muy respetado y ordenado. Que nuestro organismo entienda la noche como ayuno y el día como ingesta.Si comemos a todas horas, el reloj se aplana y no se sincroniza como debería”, explic{o a ABC la doctora Marta Garaulet, catedrática de Fisiología y Nutrición de la Universidad de Murcia y profesora visitante en la Universidad de Harvard (EE.UU.).
“Por la mañana tenemos mucha capacidad de metabolizar los azúcares porque la insulina funciona muy bien, mientras que por la noche, sube la melatonina, y hay una mayor intolerancia a la glucosa”, explicó la experta.
Almorzar antes de las 15
Garaulet es autora de un estudio publicado en 2013 en la revista International Journal of Obesity, que concluyó que almorzar antes de las 3 de la tarde ayuda a perder más peso que hacerlo después. La investigación se realizó en hombres y mujeres con sobrepeso, que siguieron una dieta hipocalórica de 1.400 calorías durante 20 semanas.
Cuando reclutaron a 32 mujeres sanas, con una media de 23 años de edad, a las que se les dio una dieta mediterránea de 2.200 calorías al día, se comprobó “ como en una sola semana, comiendo tarde, se producen alteraciones metabólicas como intolerancia a los carbohidratos, menor gasto energético en reposo, alteración de los ritmos de temperatura (se asocia con obesidad y peor pérdida de peso), o alteración de los ritmos de cortisol (semejante al estrés)», enumera la doctora Garaulet.
En 2009, el investigador Fred Turek, director del Center for Sleep & Circadian Biology de la Universidad de Northwestern (EE.UU.), publicó un estudio en la revista Obesity que demostraba que ir en contra del reloj biológico interno favorece la obesidad. La investigación se llevó a cabo con ratones a los que se administró una dieta hipergrasa con las mismas calorías y gasto energético. A la mitad del grupo se le permitía comer de día y a la otra mitad durante la noche, que es cuando estos roedores están más activos. La conclusión fue que el grupo de ratones que comía por la mañana (el equivalente a los humanos que comen de noche) engordó más que los que lo hacían de noche.

