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¿Por qué el lunes es feriado y qué tiene que ver la Iglesia?

Además de ser un día para armar el arbolito y el pesebre, el 8 de diciembre tiene un especial sentido para los católicos.
Foto: hagaseestar wordpress
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El 8 de diciembre de 1854, en entonces Papa Pío IX se declaró el Día de la Inmaculada Concepción. La idea de que Dios hecho hombre en la Tierra, hubiese sido concebido por una pecadora, como el resto de los humanos, no parecía tener sentido para los estudiosos de la fe.

Por eso, después de distintas peticiones que hicieron al Papa las universidades católicas de todo el mundo, el jefe máximo de la Iglesia declaró:

María por un privilegio único, fue preservada de la mancha (el pecado) original desde el primer instante de su concepción

Miles de fieles estaban esperando el anunció que hizo el Pio Nono ese día, y en todas las iglesias católicas del mundo se celebraron fiestas en honor a la Inmaculada Concepción.

Poco tiempo después, en 1858, la Iglesia recuerda que la Inmaculada Concepción (la Virgen María), se le apareció a una niña revelándole la veracidad del dogma en que había creído el Papa.

"“La inmaculada es como el signo de la fidelidad de Dios, que no se rinde por el pecado del hombre. Por eso, hoy le pido a la Virgen que nos conceda la alegría de vivir bajo su mirada materna, con pureza y con santidad”", explicó el sacerdote Julio Pua, en declaraciones a Radio 10.

El mensaje a Santa Bernardita

Tres años después de que Pío XI declarara el dogma de la Inmaculada Concepción, María -según sostiene la fe católica- se lo dijo el 25 de marzo de 1858 en Lourdes (Francia) a una niña francesa llamada Bernardette Soubirous de una manera muy sencilla y directa: "Yo soy la Inmaculada Concepción".  

¿Y el arbolito?

Los celtas adornaban su árbol sagrado para asegurarse el regreso del Sol cada inicio del solsticio de invierno, y aunque el árbol y la Virgen no tengan relación, la Iglesia adoptó la tradición pagana y consideró que el abeto es símbolo de vida, por lo que dispuso el 8 de diciembre como día para armarlo. 

Más tarde, otras tradiciones le agregaron, la idea de que da buena suerte armarlo ese día.

Completan la decoración navideña, en los hogares católicos, una representación del nacimiento de Cristo en el pesebre de Belén, aunque la tradición también dice que el niño Dios debe esperar hasta las  12 hs del 24 de diciembre para tomar su lugar en el centro del cuadro.