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Consejos para estar más sana y flaca a los 50 años

Expertos explican rutinas sencillas que permiten escapar del fantasma de la menopausia sin morir en el intento.


El cuerpo femenino en esta etapa de la vida experimenta una serie de desarreglos orgánicos como consecuencia directa de la falta de estrógenos: la menopausia. Para algunas mujeres, estos cambios se traducen en síntomas soportables; sin embargo, otras sufren física y emocionalmente las consecuencias de este cambio hormonal.

¿Qué hacer?

- Asegurar la presencia de vitamina D en la dieta, ya que ayuda a la absorción de calcio. Exponerse a los rayos de sol, siempre con protección.

- Reducir el consumo de proteínas de origen animal, debido a que un exceso de proteínas en la dieta favorece la descalcificación ósea. Reduciendo el tamaño de las raciones de estos alimentos podemos disminuir ya su aporte.

- Evitar el tabaco y el alcohol.

- Consumir frutas y vegetales: los vegetales crudos son más abundantes en vitaminas, minerales y fibra.

- Realizar actividad física: ayuda a fijar el calcio a los huesos.

- Aumentar el consumo de grasas insaturadas: aceites de oliva, girasol, frutos secos, pescados azules o de aguas profundas (atún, caballa, salmón, sardina, etc); y disminuir el consumo de grasa saturadas como embutidos, manteca, leche entera, productos lácteos elaborados con leche entera, productos de pastelería, galletería.

- Consumir tres raciones de lácteos descremados como fuente de calcio, con objeto de conservar la masa ósea y evitar la osteoporosis postmenopáusica.

Algunos alimentos “anti-age”

Muchos alimentos contienen en sí mismos los nutrientes necesarios para ayudar a nuestro organismo a retrasar el paso del tiempo y por sus propiedades son nutritivos, antioxidantes y protectores.

Brócoli: sus dosis de betacarotenos, ácido fólico, potasio y vitaminas A, B y C lo convierten en un potente protector de la piel. La mejor forma de comerlo es cocinarlo al vapor para que no pierda sus vitaminas y minerales.

Legumbres: además de contener hidratos de carbono con bajo índice glucémico, con alto contenido en fibra, y en micronutrientes esenciales, de poseer proteínas de calidad; protegen la piel por sus dosis de antioxidantes.

Palta: nutre la piel gracias a su gran aporte de vitaminas.

Arroz integral: los cereales integrales no refinados, por su alto contenido en fibra, antioxidantes y su bajo índice glucémico deberían estar incluidos en cualquier dieta anti-age.

Avena: es el mejor cereal para mantener la piel hidratada y combatir problemas de alergias cutáneas. Es una gran fuente de energía con efecto saciante y diurético que aporta una cantidad moderada de calorías.

Frutos rojos: moras, frambuesas, arándanos, son grandes antioxidantes naturales gracias a su alto contenido en carotenoides, responsables también de su color. Por sus altas dosis de melatonina, frenan el envejecimiento del organismo.

Té verde: es la bebida antioxidante por excelencia. Sus antioxidantes son entre 25 y 50 veces más potentes que la vitamina C o E, lo que lo convierte en un gran aliado de tu juventud y tu salud.

Uvas: contienen resveratrol, sustancia que protege nuestras células de los radicales libres y evita que el paso del tiempo las deteriore rápidamente.

Algas: tienen un gran poder desintoxicante y se utilizan también en la elaboración de cosméticos. Podés incorporarlas a ensaladas, sopas, purés, etc.

Salmón: su alto contenido en grasas saludables nutre y embellece la piel. Además, es una excelente fuente de vitaminas del grupo B y vitaminas liposolubles como la A, que contribuye al mantenimiento de los tejidos, y la D, que favorece la absorción del calcio.

Por las Lic. en Nutrición María Emilia Penas y Rocío Lalli, del Centro Médico Dr. Norberto Russo, especializado en Nutrición y Obesidad. 

(Prensa Graciela Frega)