Fuego en San Martín: "Lucas estaba tapado por chapas calientes"
Cerca de las 7.45 de hoy martes Lucas Suárez llegó a la escuela Simón Bolívar en San Martín. A esa hora, junto a otros cuatro compañeros, ingresó al aula donde diariamente toman clases en el primer año del secundario que cursa.
Casi a las 7.50 es que fueron alertados por un incendio que se había iniciado a unas tres aulas de donde ellos estaban en la zona de los techos por donde el fuego se propagó rápidamente hasta el lugar donde estaba Lucas.
Como el joven sufre de una distrofia muscular progresiva y desde hace un mes perdió la capacidad de caminar aunque sea en forma asistida, por ejemplo, por un andador o de las paredes, les pidió a sus compañeros que llamaran al preceptor para que lo ayudaran a salir antes de las llamas se apoderaran de su aula.
Según Exequiel Suárez, el papá de Lucas, “al parecer el incendio se originó por un desperfecto eléctrico en la zona de los techos. Por ello es que las llamas se esparcieron muy rápido hasta el aula de Lucas. Él nos contó que pidió a sus compañeros que llamaran al preceptor pero finalmente él mismo alertó con sus gritos a otro preceptor y a un padre que estaba a esa hora en la escuela. Ellos fueron quienes lo salvaron”.
De un momento a otro el humo y el hollín coparon el ambiente del aula y se empezaron a desprender las chapas del cielorraso que se habían dilatado por las altas temperaturas del siniestro.
Anticipándose, Lucas decidió dejarse caer en el suelo y abandonar su silla de ruedas y comenzó a arrastrarse con sus brazos debido a que ha perdido la movilidad de sus piernas.
Pero no logró salir por sus propios medios y menos aún cuando unas chapas calientes y retorcidas por el calor le cayeron encima: “Por ello es que tiene quemaduras en su espalda, en los glúteos y en la parte posterior de sus piernas”.
Ante los gritos de Lucas es que el preceptor de otro curso junto al mentado padre llegó rápidamente hasta el aula en cuestión. No se podía respirar con facilidad y tampoco ver con claridad por la gran presencia de humo y hollín en suspensión. Una vez dentro del lugar no lo vieron a Lucas. Es que el chico estaba tapado por las chapas que le quemaron el equipo deportivo que vestía hasta producirle quemaduras de tipo A y B. “Lucas estaba tapado por las chapas calientes y retorcidas”, relató Exequiel, quien junto a Marité Martínez lo adoptaron cuando el joven tenía cinco años.
Además de Lucas, la pareja que vive en San Martín tiene otra hija de 17. “Nuestra hija sí es sanguínea”, aclaró Exequiel, de profesión contador.
“Una vez rescatado a Lucas lo derivaron de urgencia al Hospital Regional Alfredo Perrupato. De allí es que fue derivado al Notti y está en estos momentos internado en una sala especial para quemados. Está aburrido porque sólo pueden visitarlo el padre y la madre”, manifestó el hombre.
“El mes pasado Lucas caminaba”
La enfermedad que padece Lucas es conocida como Distrofia Muscular de Duchenne. “Es una dolencia progresiva que a medida que avanza va atrofiando músculos. El mes pasado Lucas caminaba”, relató Suárez.
Debido a la enfermedad que padece es hace un tiempo que la familia y muchos chicos de San Martín realizan una colecta con el fin de recolectar fondos para que Lucas viaje a China para un tratamiento con células madre.
“Tenemos entendido que con el tratamiento la enfermedad de Lucas podría ser frenada casi en un 90 por ciento. Nuestra ilusión es que pueda volver a caminar al menos 100 metros. Ya sabemos que no será un jugador de fútbol. Pero sin el tratamiento Lucas sólo tiene una esperanza de vida hasta los 16 o los 18 años”, expresó Exequiel en comunicación telefónica desde el Hospital Notti.
Sin embargo el tratamiento por ahora deberá esperar: “Por el tratamiento por las quemaduras sufridas es que Lucas deberá esperar un tiempo para viajar a China. Tiene muy comprometido los glúteos. Es lo que más demorará porque es una zona húmeda. Lucas está siempre sentado”, detalló el padre del chico.
Si bien el tratamiento requiere de unos 50 mil dólares por el momento la familia lleva recaudados “unos 60 mil pesos, obtenidos a través de muchas cosas solidarias que han hecho los chicos de la escuela Simón Bolívar y San Pío. Desfiles, un M17, bingos, almuerzos, son las actividades que se realizaron para juntar el dinero”, expresó.
Si bien la historia de Lucas ahora es conocida a nivel provincial, “en principio no quisimos ir hasta Mendoza para no entorpecer la colecta que estaba realizando en su momento el chico de nombre Benjamín que falleció la semana pasada luego del tratamiento iniciado en China”.
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Funcionarios preocupados por la salud de Lucas
“He recibido la contención y las inquietudes de funcionarios del Ministerio de Salud, de Acción Social de la Municipalidad de General San Martín y hasta de asesores del mismo Gobernador”, ventiló Suárez.
Además el hombre valoró “la gran cantidad de llamados que he recibido para saber por la salud de Lucas. Todos estaban muy pendientes del posible tratamiento y de la colecta pero hora, sobre llovido mojado”, graficó Suárez por la situación que atraviesa su hijo.
“Yo lo único que pido es que las autoridades trabajen para prevenir estos tipos de siniestros”, solicitó finalmente.
La Escuela Simón Bolívar tiene unos 10 apños de antigüedad desde que fue inaugurada cerca del Barrio de Comercio en San Martín.


