¿Por qué reapareció el padrastro?
Los primeros dos días se mostró locuaz y verborrágico. Sin embargo, luego de que los medios marcaran sus contradicciones públicas, Sergio Opatowski decidió callar durante casi 40 días y desaparecer de todo lugar conocido junto con toda su familia.
Nadie aún lo sabe, aunque no dejaron de llamar la atención algunos de sus comentarios.
“Nada se oculta, absolutamente nada se oculta”, dijo respecto a la causa judicial sin que nadie se lo preguntara. Inmediatamente después, dio fe de que la empleada doméstica, Dominga Torres, sí había estado en el domicilio de Ravignani 2360. Eso sí, minutos más tarde confesó que nunca la vio en persona el lunes que fue asesinada Ángeles. ¿Cómo supo entonces que la mujer estuvo allí?
Lo mismo ocurrió con relación a la adolescente y su eventual ingreso al domicilio: “No sé si entró”, dijo ante las cámaras de varios canales. Segundos más tarde, fue más cauto: “No entró en casa, eso te lo puedo asegurar”.
¿Quién es en realidad Opatowski, el que defiende al imputado por el crimen de su hijastra, el hombre que nunca pierde la compostura frente a su terrible asesinato o aquel que monta en cólera y se quiere trompear cuando un transeúnte le grita algo impropio frente a una masa de cronistas?
El misterio rodea la figura del padrastro de Ángeles y su aparición pública, lejos de clarificar las cosas, las vuelve aún más misteriosas.
El abogado Miguel Ángel Pierri desconfía de él, al igual que algunos de los peritos del expediente. No les cierran sus contradicciones, así como tampoco el nivel de vida que ostenta la familia en general.
Ello no vuelve un asesino a Opatowski, pero si exige que la justicia lo cite a declarar. Nadie entiende aún por qué esto no ha sucedido.
Peor aún, el hombre aseguró que quiso declarar en la causa judicial, “pero la fiscal (Paula Asaro) me dijo que me quedara tranquilo". ¿Por qué la funcionaria lo tranquilizó? ¿Respecto de qué cuestión? ¿Por qué no quiso que declarara?
Son preguntas que nadie sabe responder con certeza y que se acumulan a otros interrogantes. El más curioso de ellos: si es inocente, ¿por qué Opatowski dice que está pensando en irse del país?
Tal vez sería hora de que, entre tantas preguntas sin sentido, algún periodista se animara a avanzar en estas interesantes cuestiones.