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“Es insalvable: el periodismo digital sucede te guste o no”

Periodistas de esta casa participaron de un encuentro convocado en la Facultad de Ciencias Políticas. El asunto: el periodismo 2.0.

Con la organización de la Agrupación Sur y del departamento de Extensión de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNCuyo, se realizó una conferencia sobre “Periodismo 2.0”. Expusieron el editor general de MDZ, Gabriel Conte; el periodista Maxi Quinteros y los responsables de la radio digital Peluca.

Previo a las exposiciones, Matias Camenforte y Gabriel Smulevichs, los organizadores, realizaron un recorrido por la historia de Internet y su influencia en la libertad de expresión.

Los hacedores de Radio Peluca (www.radiopeluca.com) pusieron de relieve la importancia de medios como el que conducen “en forma cooperativa” en donde uno de los valores centrales, señalaron es “la difusión de actividades que no encuentran cabida en los medios tradicionales”.

“Cuando entrás a cualquier medio, en la recepción hay dos guardias; cuando entrás a Peluca hay dos sillones”, graficaron en su exposición que fue acompañada con preguntas por parte de los asistentes.

Dieron cuenta de una gran interactividad con los oyentes, ya que, al ser un medio totalmente online, la gente deja a su vez sus comentarios.

Las redes sociales

Por su parte, Maxi Quinteros (@rayosycenteyas) se enfocó en la utilización de las redes sociales, como Twitter. En base a la experiencia como periodista que realiza coberturas en tiempo real, advirtió que en ellas “circula mucho pescado podrido, por lo que a veces más que una solución, resultan un problema”.

Quinteros informó que Twitter “es un medio en el que, básicamente, puede encontrarse mucha catarsis y en el medio, alguna vez, información que es útil, pero que hay que chequear”.

Dio cuenta de “la importancia política” que tienen las redes, debido a cómo la gente responde ante situaciones planteadas desde los sectores de poder.

La calidad del instantismo

Gabriel Conte (@ConteGabriel), por su parte, contó su paso por las radios comunitarias en un inicio e hizo una breve historia: “En los 70 nacieron en un barco lejos de las costas para decir cosas que en tierra no se podía decir; en los años 80 estallaron y en los 90 se normalizaron, sumándose a lo que les daba dinero y dejaron de ser, salvo las excepciones, medios de real insidencia comunitaria”.

Comparó la tarea del periodismo digital con la de las radios y defendió el libro uso de Internet. Pero aclaró que “si de periodismo hablamos, si al periodismo digital no le ponemos calidad, no será periodismo”. En este punto, se mostró partidario de la profundidad, “que hay que dar en tiempo real, rápido y bien, escribiendo con sujeto, verbo y predicado aun en Twitter, lo cual es un desafío y necesita gente muy preparada”.

Frente a los que sostienen desde la academia que “no les gusta el periodismo digital”, les respondió: “Es insalvable, ya sucede; existe y está en permanente mutación”.

“Antes –dijo- el periodismo nos contaba lo que había pasado en un pasado cercano, en un determinado período de tiempo que iba desde la aparición de una edición hasta la siguiente. Hoy se informa lo que está pasando ahora: es instantismo y no por ello tiene que ser malo o de menor calidad e intensidad”.