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El grito más triste del mundo de una madre que perdió a su hija

En agosto de 2006 María José Bauzá falleció por una afección pulmonar, supuestamente mal diagnosticada. Su madre, a casi siete años del triste momento, ruega que se haga justicia. Mirá el video.

El 14 de agosto de 2006 falleció en los brazos de su madre la niña María José Bauzá en una ambulancia del Hospital Militar provincial cuando era trasladada desde el Centro Integral de Atención de la Madre y el Niño al Hospital Español en Godoy Cruz.

El triste suceso por el cual hoy Cecilia Inés Massironi de Bauzá (madre de la niña con síndrome de down fallecida) sigue luchando para obtener un poco de consuelo, ahora, a través de la Justicia federal en Mendoza.

Y toda la desesperación de la mujer recala en el mal recuerdo que tiene de Leandro Di Yacobo, “quien en ese momento era el pediatra de mi hija”, inició el relato.

“Mi nena (que por esos días tenía ocho años) por la noche había tenido fiebre en casa. Por eso en la mañana se la llevé al pediatra. Fue ahí que Di Yacobo le suministró una medicación aduciendo que María José tenía laringitis. En ese momento no le hizo placa ni nada parecido. No le pidió ningún estudio alternativo. El asunto es que cuando el médico la estaba revisando ella se ahogó. Fue entonces que yo le expliqué que estos ahogos eran los que a mi no me gustaban”, recordó la madre.

Continuando con la historia, Cecilia Inés, aclaró que “las personas con síndrome de down tienen dos talones de Aquiles. Uno es el corazón, otro son los pulmones. Mi nena tenía los pulmones delicados. No obstante eso Di Yacobo hizo que le colocaran un Celestone, ahí mismo, en el Hospital Militar, en el centro que él tiene, que es un centro tercerizado que tiene y luego se fue. Por acción del Celestone la nena recuperó el oxígeno y a las tres horas empezó de nuevo con los episodios de ahogo”, mencionó.

Siguiendo con el repaso de lo sucedido, contó que por los nuevos ahogos “me fui otra vez al hospital. Mi marido llamó por teléfono y le preguntó al médico qué hacíamos, si se la llevábamos a él o si nos íbamos al Español. Y él nos envió a su centro en el Hospital Militar. Cuando el médico de guardia la vio la nena ya estaba delicada y fue por eso que el médico me miró como diciendo que la nena no tenía laringitis. Por eso es que volvió el pediatra, la revisó y me dijo que iba a estar bien”, narró.

Y continuó: “Luego de eso ordenó que le pusieran oxígeno con bigotera y le dijo al médico de guardia que cualquier cosa le volviera poner una máscara de oxígeno. Nunca le pidió una placa, nunca le puso suero, nunca hizo nada más. Cuando Di Yacobo se fue la nena empezó a agravarse. Entonces el médico de guardia la vio en ese estado y observamos que el saturador no funcionaba bien porque no le llegaba el oxígeno a mi hija. Entonces el médico de guardia comenzó a llamarlo por radio”, añadió.

Vivenciando casi con asombro lo que luego ocurriría agregó que “entonces él, en lugar de preocuparse por el estado de la nena empezó a preocuparse por mi inquietud. Hasta llamó a mi casa para decirle a mi marido que yo estaba alterando al personal del instituto. Por eso es que le dije al médico de guardia que el saturador de oxígeno estaba funcionando mal. Porque el saturador volaba. No era que andaba mal, pasaba que la nena estaba grave. Cuando empecé a ver que todo se complicaba ordené mis cosas y dije que me la llevaba. Y el médico de guardia me dijo que no, que ya no me la podía llevar sólo yo. Que había que llevarla en ambulancia. Entonces le dije que llamara a Di Yacobo y le contara lo que estaba pasando. Cuando pudo hablar con él, el mismo Di Yacobo le cortó la comunicación”, acotó.

La última posibilidad de vida de María José

“Entonces el médico de guardia se volvió loco. Empezó a pedirles a los soldados que en forma urgente le prepararan una ambulancia para realizar el traslado. Me dijo que me iba a tener que ir yo sola en la ambulancia. Afortunadamente no me fui sola porque el médico de guardia abandonó el servicio. Recuerdo que era de apellido Morales. Pero anduvimos sólo dos cuadras en ambulancia. Porque además el médico de guardia me había estado diciendo durante toda la tarde que no la acostara, por que se me ahogaba la nena”, amplió.

Cuando finalmente llegó la ambulancia “él la acostó y yo le dije que no la acostara y que me dejara que la llevara sentada en la falda. A esa altura ya estaba en el lugar mi marido, todos mis hijos. Y el médico de guardia me dijo que eso no se podía hacer. El asunto es que la acostó, entró la camilla y arrancó la ambulancia. Cuando anduvimos dos cuadras yo le dije al médico, se murió. Entonces le gritó a la enfermera, por que ni él lo hizo, que le practicara resucitación artificial pero ya no se logró nada. La ambulancia siguió hasta el Español y el director del hospital llamó al pediatra. Lo que sí me acuerdo es que el doctor Silice vio al médico que llevaba a mi nena muy quebrado. Silice se lo llevó hasta un consultorio para preguntarle qué había ocurrido y contó en su declaración que el médico de la guardia del instituto de Di Yacobo sólo repetía que le había dicho que la llevaran antes a la nena. Yo le decía que la trasladarámos antes sólo repetía”, remarcó.

“La cuestión es que luego de la necropsia que le practicaron a mi nena se descubrió que tenía una laringoneumopatía que derivó en un edema agudo de pulmón. Si al mediodía de ese 14 de agosto de 2006 Di Yacobo le hubiera ordenado una placa habría visto que la nena tenía además de lanrigitis padecía de una neumonía. Por eso entre las 12 del mediodía y las cinco de la tarde la nena sufrió un edema agudo de pulmón”, revivió con pesar.

 

La imputación de Di Yacobo

“A partir de la muerte de mi hija Di Yacobo fue imputado y procesado y durante todo este tiempo él estuvo apelando a todas las medidas judiciales que se le iban planteando. Ninguna de las alternativas que él quiso justificar salieron a su favor”, manifestó.

Sin embargo la preocupación de la madre desconsolada radica en que “como ahora queremos que se le ponga fecha para el juicio, para el debate, que es donde quiero llegar, diga en esa instancia que es inocente. Por que en el debate oral no puede mentir. Entonces él pidió la Probation. Por eso es que ahora el próximo 17 de mayo los jueces deberán definir si le dan o no el beneficio de la Probation. Él está querellado por homicidio. Al estar como protagonista de un caso tan grave no correspondería que se le otorgue ese beneficio. Sería muy grave que se le otorgara la probation. Por eso estoy desesperada y estoy haciendo lo imposible para que los jueces reflexionen y no beneficien a un médico que mató a un niña”, cerró.

Cecilia y su inquietud por la Justicia: