El fútbol, esa pasión inexplicable
El fútbol, o mejor, jugar al fútbol, es una pasión inexplicable. Por vaya a saber qué extraños mecanismos, si vemos algo con forma de pelota, lo pateamos. Y si esa pelota de papel, de medias, de bolsas de plástico o de sólida piedra que acabamos de patear cruza una línea o cae bajo un puente o pasa por encima de algún choco, sentimos que hemos metido el gol de la final del Mundial.
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Mientras que el profesionalismo, siempre sospechado de corrupción, mueve miles de millones de dólares alrededor del mundo, hay quienes aún se juntan a patear una pelota por pura pasión.
Te presentamos una galería de fotos donde ese sentimiento hacia lo que gira se manifiesta en la piel.
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Y para el final, una canción de Hugo Fernández Panconi que cuenta la historia de uno de esos pibes que no llegaron a los grandes clubes pero que marcaron la memoria de quienes los vieron jugar.








