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Preocupación en el hospital Gailhac por caso de lepra

En el hospital Gailhac, la oculta historia de un paciente con lepra genera preocupación entre médicos y enfermeros. El resurgimiento de una patología erradicada de Mendoza y las explicaciones de las autoridades del nosocomio.

La lepra es una patología que afecta a la humanidad desde hace al menos 4.000 años. La ciencia pudo comprobarlo de alguna manera cuando, en 2009, en excavaciones al noroeste de India se encontraron los restos óseos de un varón adulto con muestras de haber padecido esta enfermedad, enterrados en ceniza de estiércol de vaca.

Lo interesante es que el estudio por radiocarbono arrojó que el esqueleto fue enterrado entre el 2.500 y el 2.000 AC.

El tiempo ha pasado y hace décadas la lepra se ha logrado erradicar de la mayoría de los países del mundo. En los restantes se pudo controlar con certera eficacia.

En Argentina, por caso, existe un área endémica de esta enfermedad que está integrada por las provincias del noroeste, nordeste y centro del país: Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy.

Según estadísticas publicadas por diario Clarín y que dio a conocer hace pocos meses la Sociedad Argentina de Dermatología, hay 736 casos bajo tratamiento, de los cuales 354 se registraron en 2011, a razón de casi uno por día. La provincia con más pacientes es Formosa (142), seguida por Chaco (130) y Buenos Aires (100).

Como puede verse, Mendoza no aparece entre los distritos endémicos. Al menos, no oficialmente.

Es que, según pudo saber MDZ, hay una persona que hoy se encuentra internada en el hospital Gailhac de Las Heras que padece lepra y cuyo diagnóstico permanece oculto.

El dato lo aportaron tres fuentes de ese nosocomio a este diario, uno de ellos ha sido un preocupado médico que reveló el temor que hay allí por la posibilidad de adquirir esa enfermedad. “La patología es lepromatosa, es decir, la versión más contagiosa de la lepra”, mencionó el galeno a este medio.

La cuestión es tan real como preocupante. Se trata de una dolencia que se transmite con llamativa facilidad: desde el contacto con el aliento de un leproso hasta el mero toque físico.

En este caso, el que se encuentra internado en el Gailhac —en el Sector 2, para más precisiones— es un hombre mayor llamado Ramón Lobos. Su diagnóstico “leproso” ha sido ocultado por las autoridades del hospital y se ha pedido a los médicos que allí se desempeñan que no hagan mención al tema.

“Estamos preocupados, porque fue ingresado con diagnóstico incorrecto luego de haber pasado por el Lencinas y el Lagomaggiore. Hace casi dos años que todos tenemos contacto con Lobos y no sabemos si pudimos habernos contagiado”, admitió a MDZ uno de los profesionales consultados.

Otras fuentes del mismo lugar mostraron la misma preocupación.

Hace horas, este diario pudo hablar con la vicedirectora del Gailhac, Dora Sarmento, quien no descartó la posibilidad de que Lobos tuviera lepra. “El jueves pasado se le realizaron exámenes en el hospital Lencinas y se espera que los resultados estén para la próxima semana. De confirmarse que el hombre tiene lepra será trasladado allí”, aseguró.

La respuesta de Sarmento deja dos preguntas flotando en el aire: ¿Por qué se demoró tanto tiempo en hacerle estudios al paciente de marras? ¿Cuál es el sentido de que vuelva al Lencinas, lugar desde donde comenzó su periplo?

La propia vicedirectora confirmó que Lobos lleva más de un año en ese hospital y que fue alojado allí debido a que su familia no lo contenía.

Mientras tanto, la preocupación avanza en el Gailhac. ¿Qué ocurrirá en caso de que se diera un contagio masivo? ¿Cómo contener la alarma ciudadana que provocará esa situación?

El escándalo recién comienza y una cosa es segura: habrá más novedades para este boletín.


Colaboración: Gema Gallardo