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Claves y dudas del robo a Vendemmia

El robo que ha conmocionado a toda la provincia todavía sigue siendo investigado, y cuenta con varios puntos oscuros. Las dudas y las claves.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Todavía causa gran conmoción en la sociedad mendocina el golpe a la joyería Vendemmia, en donde ladrones sustrajeron la que se podría considerar la joya más valiosa (simbólicamente hablando) de Mendoza: la corona de la Reina de la Vendimia. Sin embargo, aún hay varios puntos que no quedan claros y que los investigadores están tratando de esclarecer.

Como se sabe, el robo se concretó entre las 5 y 5.30 de la madrugada del domingo, cuando el microcentro mendocino está despoblado. De todas formas, el trabajo de los boqueteros comenzó varias horas antes, desde el momento en el que ingresaron al local desocupado contiguo a la joyería, el cual pertenecía hasta hace poco a la cadena de ciber Web House, compartido con un local de comidas y otros dos negocios más.

Desde hace algunas semanas, la cadena Frávega adquirió ese local para realizar una ampliación del propio, por lo que comenzaron los trabajos de reparación y remodelación de las estructuras internas. Por ello, es común que se dejen en la obra las herramientas necesarias para perforar y cavar, sobre todo por las dimensiones de las mismas.

Como se sabe, este tipo de robos suelen llevar un largo tiempo de estudio y preparación. Los ladrones hicieron un estudio previo de los alrededores, y lograron obtener la data de que los obreros dejaban las herramientas en la construcción.

Por otro lado, los sujetos estudiaron los movimientos de la joyería, por lo que deben haber ingresado varias veces a la misma.

Se estima que los ladrones ingresaron al inmueble desocupado un par de horas después de la medianoche. Se cree que lo hicieron a través de una playa de estacionamiento ubicada por calle 9 de Julio. Una vez adentro, tomaron las herramientas necesarias para provocar la ruptura en la pared, como una moledora y un taladro.

Gracias a la ayuda de las herramientas pesadas, los ladrones no tardaron mucho tiempo en provocar el boquete, a pesar de que la pared que linda con la joyería se encuentra reforzada con concreto. Según fuentes ligadas a la investigación, el boquete llevó días en ser concretado, por lo que los ladrones tuvieron que retornar varias veces al local desocupado.

Además, el agujero fue realizado exactamente al lado de la caja fuerte, lo que conformaría la existencia del robo de dinero en efectivo. 

Boquete que los ladrones realizaron en la pared contigua a la joyería.

Una vez realizado el hueco (se informó que poseía unos 40 centímetros de diámetro en donde sólo pasaría una persona de contextura delgada), uno de los ladrones ingresó a la joyería (ya que las cámaras de Vendemmia sólo muestran a una persona), inutilizó casi todas las alarmas de seguridad y desconectó la cámara de video.

Inmediatamente después, habría revuelto absolutamente todo pero sin provocar destrozos. Tomó todos los objetos que pudo, incluyendo la corona vendimial que se encontraba colocada en el mismo lugar que las demás joyas.

También trascendió de que la caja fuerte donde se hallaba el dinero no fue forzada, por lo que se dedujo que el ladrón que ingresó utilizó una llave que posiblemente encontró en el lugar.

Una vez recojido el botín, el sujeto volvió a escapar por el mismo lugar, yéndose junto a sus supuestos cómplices, a pesar de que no se tiene certeza alguna sobre si estuvo acompañado por otros individuos. En el escape, dejaron las herramientas que utilizaron para hacer el boquete. 

A pesar de haber desactivados los dispositivos de seguridad, uno de los sensores dio aviso a la empresa de seguridad Westronic, encargada del sistema de vigilancia de Vendemmia. Según confirmó Enzo Vendemmia a MDZ Online, recibió un llamado de Westronic con respecto al sensor, pero desde la misma empresa habrían minimizado el alerta, ya que los sensores de movimiento son muy sensibles y las demás alarmas no se activaron.

Las fuentes allegadas a la investigación aseguraron que los boqueteros realizaron un extraordinario trabajo limpio y sin fisuras, plasmándose el resultado en el atraco más importante de los últimos años.

Por ahora, la justicia está abocada a la búsqueda de dos ramas: se buscan a los boqueteros de Mendoza que hayan salido en libertad en éstos últimos tiempos, y también se buscan a otros ladrones que tengan las posibilidades de traer boqueteros que vivan fuera de la provincia. 

Dudas por la supuesta venta de relojes

El propietario de la joyería desmintió las versiones que indican que en uno de los días previos al robo se había concretado una importante venta: diez relojes Rolex que tendrían un valor de cuatro cifras cifras o más cada uno.

Sin embargo, fuentes extraoficiales confirmaron que la operación si existió. Incluso se pueden dar algunos detalles: los compradores fueron clientes chilenos y colombianos que abonaron una abultada cifra monetaria en dólares, euros y pesos chilenos. No se confirmó sobre si los objetos vendidos fueron los relojes ni la cifra de la venta.

Además, Vendemmia aseguró que no tiene certezas de que los ladrones hayan sustraído dinero.

Se extremarán medidas de seguridad para el cetro vendimial

Mientras se investiga el robo, el secretario de Gestión Cultural del Ministerio de Cultura, Fabricio Centorbi, señaló a MDZ Online que ya se le dio aviso a la Red de Tráfico Ilícito de Bienes Culturales para realizar una especie de "cerco que impida la salida del país de la corona".

Centorbi explicó porqué siendo patrimonio provincial, la corona se encontraba en la joyería: "En el convenio de coronación suscrito en 1995, Vendemmia cedió la corona, pero pidió mantenerla en su poder por cuestiones de mantenimiento y seguridad".

"La corona se encontraba guardada en una caja de seguridad, a determinada temperatura y con la luz necesaria para su mantenimiento", señaló el funcionario. Pero esta afirmación choca con las versiones que indican que la corona no se encontraba guardada en ningún recipiente, sólo acomodada en una vidriera.

La corona original sólo era utilizada en los actos oficiales de Vendimia: en la Bendición de los Frutos y el Acto Central, y ocacionalmente en la Vía Blanca y el Carrusel. Para el resto de las actividades, las reinas utilizan una corona similar.

Cuando era utilizada, la joya de la Vendimia era trasladada bajo fuertes medidas de seguridad, en una urna blindada y custodiada por el Grupo GES hasta el lugar del evento. Idéntica situación se producía en su retorno a la joyería.

Por su parte, Centorbi indicó que el cetro y la capa de la Reina permanecen en poder del Ministerio, bajo estrictas medidas de seguridad, "que seguramente se extremarán luego de lo ocurrido".