Denuncian a una abogada por estafa en Guaymallén
Stella Maris Vélez viajó a la virgen de San Nicolás tras varios meses de una difícil situación familiar. No se encontraba bien anímicamente, y la posibilidad de salir de Mendoza por unos días era una buena oportunidad para intentar recuperarse.
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Durante el viaje conoció a Lucrecia Ponce, una mujer que promediaba los 45 años, y con la cual generó una relación inmediata. Ambas tuvieron empatía desde el comienzo, afianzándose aún más la relación al regresar a Mendoza. Se hicieron muy buenas amigas.
Ponce, supuesta abogada, parecía ser la persona indicada para ayudar a salir del pozo a Vélez y se transformó en su confidente, guiándola en sus decisiones al punto tal de hacerle una propuesta que sería el corolario de varios meses de una falsa amistad. Le propuso a la víctima mudarse de la casa donde vivía, vendiéndole ella un departamento a estrenar que el Colegio de Abogados de Mendoza le había otorgado en el barrio privado La Barraca, Dorrego.
El fraudulento proceso de venta implicó pagos mensuales que iban a cubrir el monto del inmueble, sellados, escrituras, planos, agrimensura, entre otros supuestos gastos, con la esperanza de que el departamento fuera otorgado por la empresa constructora a la brevedad. Siempre el dinero fue entregado de mano en mano, la víctima no dudó un segundo de su nueva y querida amiga.
Con el paso del tiempo y varias visitas al nuevo domicilio, las dudas comenzaron a surgir en los hijos de Stella Maris Vélez que iniciaron una investigación particular para conocer los pormenores de la transacción. Allí descubrieron lo peor, Lucrecia Ponce no era abogada, según confirmaron en el Colegio de Abogados y tampoco existía la empresa constructora.
A esa altura, el dinero que la víctima le había entregado a la falsa abogada superaba los 40 mil pesos, además de una estafa a un vecino al que Ponce le estaba realizando los trámites de su jubilación. El hombre llamado Armando Boriero, también perdió una suma importante que fue adelantada para cubrir los gastos de la gestión.
Con una grabación en video donde la engañadora hablaba abiertamente del procedimiento de venta del departamento y medios de pago, la familia de la víctima radicó la denuncia en la Unidad Fiscal de Instrucción Nº 4 de Guaymallén, expediente número 79650/11, cuya investigación está a cargo del fiscal Juan Manuel Bancalari.
No obstante, no todo quedó allí, porque se supo a partir de la denuncia que Lucrecia Ponce había sido condenada el 27 de Abril de 2007 a tres meses de prisión por la Cámara del Crimen de San Martín, por estafas reiteradas. Sin embargo, quedó en libertad por tratarse de un delito excarcelable.
Ahora el panorama parece diferente, la nueva denuncia presentada con múltiples testigos y un testimonio en video que prueban el accionar fraudulento de la abogada con título apócrifo, suponen una nueva detención y una sentencia más dura ante la reincidencia.

