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Francisco y las tonterías en su primer día como papa

La euforia que despertó el nombramiento de Jorge Mario Bergoglio como sumo pontífice de la Iglesia Católica terminó convirtiéndose en algunos casos en vergüenza ajena.
Foto: Télam
Foto: Télam

Dice la colega Julia Izumi en un artículo sobre la elección de Jorge Bergoglio como papa que el fervor desatado le trae a la memoria una película uruguaya en donde la noticia del paso de Juan Pablo por el pueblo desata todo tipo de reacciones y especulaciones en sus habitantes, que ven de todo menos una oportunidad espiritual en el suceso. Y al mismo cuento viene esta selección, a la que seguramente el lector le encontrará más del estilo para agregar. Eso, que el papa da para todo.

El "Papa Tour"

Hay dos versiones sobre el tema. La primera es que según publicaron varios medios argentinos y replicaron publicaciones internacionales, "fuentes oficiales del gobierno porteño" informaron que están diseñando un tour que llevará al visitante a conocer los lugares que marcaron hitos en la vida del papa Francisco. La segunda versión del "Papa Tour" ya está organizada y caminando por el Rooney's Boutique Hotel, y cuesta 970 dólares de base.

De Carabobo a Francisco

Sin dudas que el segundo nombre suena mejor que el primero. Pero más allá de esta apreciación, también suena a vacío de propuestas que un legislador (porteño en este caso) proponga renombrar la avenida del barrio que lo vio nacer. Es Daniel Amoroso, del partido Confianza Pública, quien alienta el cambio de Carabobo por Papa Francisco, en el barrio de Flores. La excusa está más allá de lo previsible: Bergoglio nació en la mencionada barriada, ¡a cinco cuadras de Carabobo nada menos!

¿Algo más? En las últimas horas de este lunes el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Cristian Ritondo, presentó otra iniciativa para modificar el nombre de la calle Membrillar por el de... ¡Papa Francisco! Y aquí no termina la lista de este tipo de "gestiones": Jorge Garayalde, diputado del PRO, presentó otro proyecto para llamar "Papa Francisco-Plaza Flores" a la estación de subte de la Línea A, próxima a su inauguración.

El milagro de Duhalde y Menem

"Me sentí tan conmovido que pensé con quién había tenido fuertes peleas y lo fui a visitar a Menem.  Nos dimos un abrazo y ahora estamos en paz". La sentencia corresponde al ex presidente Eduardo Duhaldo, quien sin saberlo coincidió al decir que el nombramiento de Bergoglio es el "momento más importante de la historia argentina".

Pero volviendo a su reencuentro con el actual senador nacional riojano, Duhalde reconoce que lo que lo motivó fue el hecho de haberse "conmovido" durante la asunción del nuevo papa. Increíblemente, para algunos medios el reencuentro entre los expresidentes es una especie de milagro de Francisco.

Del "no voy" a la segunda fila

El titular de la Unión Industrial Argentina borró con el codo lo que escribió la semana pasada. Ignacio de Mendiguren dijo por radio Mitre que no iría a la entronización del papa Francisco en vista que el religioso había sugerido que el dinero de los pasajes los "destinen a ayudar a los pobres". Sin embargo Facebook deschavó una vez más y en el muro de Cristina el dirigente sale en una foto charlando muy animado con funcionarios de gobierno, justo en la segunda fila de la comitiva oficial argentina.

Que se sepa, uno de los hombres públicos conocidos de la Argentina, el gremialista Gerónimo "Momo" Benegas, concretó el deseo de Francisco. El líder de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) donó el dinero a la parroquia San Juan María Vianney, ubicada en la ciudad de Buenos Aires.

"Cámara fotográfica, yo te bendigo"

Es probable que se le haya pasado por la vorágine del primer día como papa. Esta vez nadie manipuló la situación. Fue el propio pontífice quien posó su diestra sobre una Nikon D4 que utiliza Víctor Bugge, fotógrafo de Presidencia de la Nación. Bugge también fotografió a los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, así que cabe la posibilidad de que Francisco le haya impuesto la bendición para que sus fotos salgan tan buenas como las de sus antecesores. De todas maneras, algunos medios lo atribuyeron a un gesto más de humildad por parte del pontífice.

"¿Cómo no me la trajo a Antonia?"

Le dijo el papa argentino a su connacional el jefe de gobierno porteño, mientras le estrechaba la mano y generaba una imagen que luego le haría torcer el gesto a la presidenta Cristina Kirchner.

Mauricio Macri asistió a la asunción del pontificado de Jorge María Bergoglio con su esposa Juliana Awada. Luego del saludo protocolar, el líder del PRO dijo a todo aquel que quisiera oírlo que el papa le había reclamado por su hija.

Y no sólo eso. Según Macri, hasta lo interceptaron previo a la ceremonia, y un arzobispo fue quien los colocó "a la derecha de la nave principal, cuatro metros atrás del papa mientras caminaba y saludaba".

La marcha atrás de La Cámpora

"Más allá de matices y diferencias, Bergoglio es un papa peronista". Con esta frase el vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto prácticamente remachó una labor titánica para revertir la imagen de rechazo gubernamental hacia la figura del a posteriori papa Francisco.

Así, los camporistas pasaron desde los silbidos y abucheos al final del anuncio de la presidenta sobre nuevos planes para trabajadores de cooperativas a la vigilia papal más sentida. En la legislatura, los funcionarios K no sólo rehusaron interrumpir la sesión para acompañar el anuncio mundial de Bergoglio papa sino que además se retiraron del recinto. En ambos casos, la cúpula de conducción no pudo frenar el impulso de la obediencia debida hasta que comenzaron a operar los punteros para acomodar los tantos.

Y para muestra basta un botón dicen. Dirigentes como el diputado nacional Andrés Larroque hicieron pública la celebración de la entronización del papa Francisco desde la Villa 21-24 con bombos y platillos. Hasta dirigentes gremiales alineados con la gestión K como Julio D'Elía cambiaron el relato entre la designación y el encuentro del papa con la presidenta.

Y hasta un puñado de rosarios

La red social Twitter es un buen sitio para medir el pulso de las opiniones desatadas tras la actuación de la esposa de uno de los más acaudalados chilenos, es decir, el presidente Sebastián Piñera. Digamos para advertir que son más los molestos que los encantados con el gesto de Cecilia Morel.

Porque resulta que la primera dama de Chile, una vez plantada frente al papa va y saca un puñadote de rosarios del bolso para que Francisco "el humilde" se los bendiga. Luego el presidente Piñera aclaró que los escapularios iban destinados exclusivamente a sus nietos, por lo que se deduce que los cónyuges constan de una familia más que prolífica.