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Un cuarto testigo complicó más a Boudou en la trama Ciccone

Según publica hoy diario La Nación, Beatriz Ciccone, de 53 años, se convirtió en el cuarto testigo que vinculó a Boudou y Núñez Carmona con Vandenbroele.
Foto: Télam
Foto: Télam
La suerte de Amado Boudou no es la mejor en estas horas. Es que la hija de Nicolás Ciccone, Olga Beatriz, declaró ayer ante la Justicia que el socio del actual vicepresidente, José María Núñez Carmona, la llevó al Ministerio de Economía, junto a Alejandro Vandenbroele, para firmar allí el escrito que le permitió a la empresa obtener un plan de pagos excepcional de la AFIP.

Beatriz era la presidenta de la imprenta cuando ingresó al Palacio de Hacienda la primera quincena de septiembre de 2010. Allí, según testificó ayer, Núñez Carmona se movió con absoluta discrecionalidad. Tanto, que abrió las puertas con una tarjeta electrónica que tenía en su poder y la guió por el Ministerio como amplio conocedor de pasillos y oficinas.

Ante el juez federal Ariel Lijo, sin embargo, Ciccone aclaró que "nunca" vio al vicepresidente Amado Boudou. Ni ese día, ni ningún otro. Redujo a Vandenbroele al rol de mero empleado de Núñez Carmona, al que identificó como el controlante en las sombras de The Old Fund.

Según publica hoy diario La Nación, Beatriz Ciccone, de 53 años, se convirtió en el cuarto testigo que vinculó a Boudou y Núñez Carmona con Vandenbroele y el fondo dueño de la "nueva" Ciccone hasta su intervención y expropiación. Primero fue el director de la firma Boldt, Guillermo Gabella, y la semana pasada se sumaron su padre, Nicolás Ciccone, y su cuñado, Guillermo Reinwick.