Mendocinas atacadas en San Juan por participar en el Congreso de Mujeres
En el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y durante la realización del 28º Encuentro Nacional de Mujeres, que se realizó en San Juan, dos mendocinas fueron agredidas por un hombre en esa provincia, y cuando fueron a hacer la denuncia a la policía, desde la comisaría dejaron ir al agresor, de quien no supieron más nada.
Victoria Fernández y Julia Tello, habían quedado en encontrarse en el centro de San Juan con unos pariente, por lo que hoy a la mañana salieron del lugar en el que se alojaban, en una escuela en Chimbas, y se tomaron un micro hasta la esquina de Alem y Laprida, frente a la plaza.
Eran cercad de las 9 de hoy, feriado nacional, con muy poca gente en las calles, cuando un hombre de unos sesenta años, muy bien vestido y peinado como a la gomina, se les acerca a las dos mendocinas para preguntarles si ellas habían estado en el Congreso de Mujeres. Cuando una de ellas le responde que sí, el hombre comienza a insultarlas, les dice que son unas hijas de puta y las acusa de pintarle la pared de su casa.
El hombre continúa insultándolas mientras ellas tratan de explicarle que no han pintado nada, y él las increpa aún más, diciendo que le han pintado el portón de su casa, mientras comienza a acercárseles de manera ya en extremo agresiva. Es entonces cuando Fernández le pregunta si se está acercando para pegarles, y como respuesta recibe, efectivamente, una piña, que le da en el pómulo izquierdo.
Fernández y Tello comienzan a gritar pidiendo ayuda, a la vez que tratan de alejarse del agresor y sacarle una foto, pero en medio de esa situación lo único que consiguen es una imagen difusa. Ante esto, el hombre vuelve a la carga, para pegarle ahora a Tello, pero en ese momento aparece un taxi que se detiene, por lo que el hombre ya no pudo seguir pegándoles.
Las mujeres le piden al taxista que las lleve a la policía, y este les explica que a media cuadra está la Seccional Primera. El agresor, al oír que el taxista les explicaba esto, se adelantó para llegar primero a la seccional, mientras Tello se comunicaba con sus familiares en San Juan.
Una vez en la seccional, las cosas no mejoraron mucho, puesto que el hombre las sigue indultando, y asegura que trabaja en el Poder Judicial de esa provincia (dice ser psiquiatra), además de alegar en su supuesta defensa ser amigo de un tal Reynoso, a quien el policía que los atiende parece no conocer.
Luego de esto, Tello (mientras Fernández, a su lado, lloraba por el dolor) le explica al policía lo que sucedió, pero mientras esto pasaba, el golpeador comenzó a retirarse de la seccional, asegurando que va a volver más tarde para hacer la denuncia por lo de la pintada en su portón. Entonces las mujeres piden hacer la denuncia formal y que no se deje ir al agresor, o por lo menos que se le tomen los datos, a lo que el policía les responde que se queden tranquilas, que en un rato lo van a agarrar. Por supuesto, no lo volvieron a ver más.
Esta historia parece increíble, pero es así como sucedió, y por supuesto que Fernández y Tello pudieron hacer la denuncia, y luego, ya en compañía de sus familiares, fueron a buscar los bolsos, para regresar a Mendoza.
Por supuesto que el movimiento de familiares y el regreso a Mendoza se realizó con las tensiones propias de una situación como la que vivieron, y claro que desde la seccional nunca las llamaron, como les habían prometido. De hecho, antes de partir de San Juan, a eso de las 16, pasaron por la comisaría para ver si había alguna novedad, pero, por supuesto, nunca más se supo nada de ese hombre.
Esta agresión particular se suma a la que vivieron ayer las participantes del Congreso de Mujeres, cuando fueron atacados los micros en los que viajaban.

