Donación de sangre: "hay que gestar un cambio cultural"
Según estadísticas, 9 de cada 10 personas vamos a necesitar una donación en algún momento de nuestras vidas, y pese a las múltiples campañas todavía no se logra cambiar el concepto de que donar sangre es ser solidario, por el de que donar sangre es ser responsable, es asumir un compromiso por la vida.
-
Te puede interesar
Godoy Cruz lanza un taller gratuito de tejido con enfoque emprendedor
Desde hace tres años que en la provincia -a nivel gubernamental- se vienen gestando actividades para concientizar a la población sobre la importancia de donar sangre.
Parte de la tarea de lograr ese cambio de pensamiento en la sociedad la tiene el director del Centro Regional de Hemoterapia, el doctor Sergio Baigorria, quien manifestó que hace falta "gestar un cambio cultural" en cuanto a la donación de sangre, esto es cambiar el modelo actual -de reposición-, por el de donantes voluntarios.
-
Te puede interesar
Sigue el calendario de Anses y este martes cobran dos prestaciones
El Centro abarca todo el proceso de extracción y tratamiento de la sangre, pero además tiene una etapa previa y otra posterior para garantizar la seguridad del donante y del receptor.
"La idea del Centro es coordinar todas las actividades relacionadas con la sangre. Actualmente funcionamos como un banco de sangre, acá no se realizan terapias, nosotros la extraemos, la procesamos y la dispersamos a los distintos nodos de la red que la necesitan", aclaró Baigorria.
Y agregó que desde el Centro se trabaja "promoviendo la docencia y la investigación, además de coordinar todas las actividades relacionadas con la sangre humana en el ámbito de la provincia, garantizando el acceso equitativo a todos los ciudadanos que la necesiten".
"Según cálculos teóricos, bibliografía a nivel mundial y las estadísticas que hoy acompañan esa bibliografía, actualmente la provincia requiere aproximadamente unos 25.000 donaciones anuales, para nutrir el sistema", explicó el doctor.
"Actualmente se cubre con las necesidades, pero la gran mayoría de los donantes son de reposición -acuden para donar sangre a algún familiar o amigo-, en el centro el 100% de los donantes son voluntarios, pero esto sólo representa el 10% del total", continuó.
De todas maneras, según Baigorria, cuándo desde el Centro se llama a algunos donantes voluntarios registrados para solicitarles una donación, estos acuden casi de inmediato, y eso habla de "una Mendoza que está cada día mejor y más comprometida".
|
En el Centro los donantes son recibidos en un ambiente que los aleja de la sensaciones que producen los hospitales.
|
El proceso
El doctor hizo una analogía con el vino para explicar mejor todo el proceso.
"El proceso comienza, desde el cultivo o el cuidado de la planta, empieza con la promoción y difusión de la importancia de donar sangre", aseguró.
"Hay que gestar un cambio cultural que conlleva un cambio de modelo, el modelo vigente es el de reposición, -donantes dirigidos para un receptor en particular, familiar o amigo- a un modelo de donantes voluntarios habituales, aquellos que sin ningún interés particular se acercan a donar sangre al centro o a algún nodo de la red por lo menos una vez al año".
"Esto garantiza la calidad de la materia prima, porque el donante voluntario tienen ciertos hábitos de vida que lo hacen apto para la donación", continuó.
Dichos hábitos, son previamente consultados por un médico durante una entrevista privada y confidencial. Por medio de las respuestas obtenidas el Centro realiza el primer paso para descartar posibles patógenos en la sangre (HIV, hepatitis, etc.).
Además un examen médico mide niveles de hemoglobina y presión arterial para cuidar al donante de sangre -si los indicadores son normales es muy poco probable que la persona se descompense-.
Luego, al donante calificado se le hace una extracción de una unidad de sangre (450 mililitros, aproximadamente). Un adulto de 70 kg., tiene al rededor de 5 litros y medio de sangre.
Cuando se evalúa que la sangre está apta queda a la espera de ser dispensada a algún nódulo de la red.
Según indicó Baigorria, el proceso no termina ahí, es necesario "dar un paso más, tiene que ver con evaluar ¿a quién llega esa sangre, a quién se le administra? y evaluar si tuvo algún efecto adverso y porqué".
"Y esa información se utiliza para mejorar el sistema", agregó.
Dichos efectos adversos pueden tener que ver con situaciones de rechazo propias del paciente, ya que según indicó otro de los doctores del Centro, cuando se "transfunde sangre, se transfunde tejido y eso puede ocasionar algunos inconvenientes a los que los médicos están atentos".
¿Cómo se usa la sangre?
Los componentes de la sangre son cuatro: glóbulos rojos -se utiliza para cirugías, accidentes, trasplantes, etc.-, plaquetas -son indispensables en tratamientos de leucemia, otros cánceres y grandes hemorragias, plasma -se utiliza para el procesamiento de hemoderivados -y crioprecipitados -útiles en el tratamiento de coagulopatías.
"Lo que no se procesa en el Centro, por ley no se puede tirar, por eso se envía a la planta de de hemoderivados de Córdoba, donde se utiliza para la producción de medicamentos", indicó el doctor.
|
|
¿Qué pasa cuando un donante no resulta apto?
Si se comprueba, luego de los exámenes que una persona está en alguna situación que lo inhabilite para donar santre, "se la llama y se la deriva a algún servicio médico para que la persona no quede sin atención", explicó el director del Centro.
"Si en el primer screening -prueba diagnóstica- que se hace, una muestra da positiva -a algún agente patógeno- se descarta, se sigue trabajando con esa muestra hasta obtener el confirmatorio, pero no se envía a los distintos hospitales", explicó Baigorria.
"Ya en los estudios previos a la donación, en la entrevista o la toma de presión arterial o el análisis de hemoglobina, se detecta alguna desviación de los parámetros normales, se deriva al paciente para que se evalúe una posible patología" -anemia, por ejemplo-.
¿Quiénes pueden donar sangre?
Personas que tengan entre 18 y 65 años, que superen los 50 kg. de peso corporal, que gocen de buena salud, y que no hayan donado sangre durante las 8 semanas previas a la donación.
Importante: No hace falta acudir en ayunas, pero sí no habiendo consumido alimentos ricos en grasas o lácteos.
Derribar el mito: Donar sangre no duele, no ocasiona trastornos al organismo, no engorda ni adelgaza. No perjudica en nada.
Sí se salva una vida, o varias.
Último requisito: acercarse al Centro Regional de Hemoterapia -Montecaseros 1028 esquina Garibaldi de Ciudad de 8 a15 hs.- llevando el DNI.
|
|